Orientación Académica

Conoce las estrategias de aprendizaje

Qué son las estrategias de aprendizaje

Cuando decidimos aprender o incrementar nuestros conocimientos sobre una materia, el objetivo es hacerlo de la manera más eficaz; y para conseguirlo es necesario conocer y manejar las diferentes estrategias de aprendizaje.

Conocer qué son y cómo nos pueden ayudar a adquirir nuevos conocimientos las estrategias de aprendizaje es fundamental para sacar el máximo partido a nuestras horas de estudio.

Por ello, para empezar es importante entender qué son las estrategias de aprendizaje. En realidad, no son otra cosa que un conjunto de actividades, procedimientos y recursos que empleamos de manera consciente para alcanzar unos objetivos concretos de aprendizaje. De manera reflexiva usamos una estrategia u otra dependiendo de lo que queramos conseguir.

Lo cierto es que técnicas de estudio y las estrategias están muy unidas porque una estrategia de aprendizaje no puede ser efectiva si previamente no se conocen y dominan las técnicas de aprendizaje.

Las técnicas de estudio son actos o tareas específicas que realiza una persona para aprender. Son técnicas, por ejemplo, el subrayado de textos, la elaboración de esquemas, los mapas conceptuales o el resumen.

En resumen, las estrategias de aprendizaje guían y ayudan a un estudiante a buscar la manera más efectiva de aprender.

Tipos de estrategias de aprendizaje

Existen diferentes tipos de estrategias de aprendizaje, pero entre las comunes se encuentran las siguientes:
  • Creación de nexos. Para aprender una nueva materia, lo que se hace es establecer conexiones entre lo que ya se sabe y lo que es nuevo. De esta manera, aquello que aún no hemos adquirido o asimilado se integra más rápidamente en nuestra mente porque lo relacionamos con algo que ya conocemos. Cuando se estudia con este tipo de estrategia de aprendizaje es habitual crear analogías o describir de forma concisa como está relacionado el material nuevo y el que ya nos es familiar. Al usar esta estrategia el estudiante toma notas, realiza resúmenes o responde preguntas.

  • Estructuración. Consiste en organizar los contenidos para que su adquisición nos resulte más sencilla y para que asimilemos y anclemos bien esos conocimientos. Es una tarea que resulta bastante efectiva porque al estructurar la materia ya estamos realizando un ejercicio de análisis y comprensión. Para poner en práctica esta estrategia de aprendizaje es muy común realizar resúmenes, subrayados, esquemas o mapas mentales que contienen los conceptos clave.

  • Repetición consciente de contenidos. El método de trabajo a través de la repetición de contenidos consiste en que la persona que está estudiando vaya asimilando una determinada materia, repitiendo el contenido de forma verbal o escrita. Esta repetición consciente favorece que la materia se vaya integrando poco a poco en nuestra mente. Algunos ejemplos de la estrategia de repetición son repetir en voz alta términos clave, copiar los conceptos más importantes o marcarlos en un texto.

  • Revisión de lo adquirido. Esta estrategia requiere que la persona que está estudiando o aprendiendo algo explique con sus propias palabras lo que ha aprendido y revise de manera consciente todo lo que está haciendo para adquirir esos conocimientos. Es decir, que analice y evalúe lo que sabe y qué le falta por aprender. Implica un ejercicio sincero de evaluación sobre el éxito alcanzado y lo que queda por hacer. A partir de estos datos podrá hacer una planificación que le permita dirigir su conducta hacia la meta que se ha marcado.