Orientación Académica

La motivación, clave para el estudio

  • El mercado laboral es cada vez más competitivo y demanda perfiles profesionales muy cualificados. Tanto si ya estás trabajando como si lo que buscas es acceder a un empleo, en esta carrera de fondo la preparación y formación es una de tus mejores bazas. Debes estar motivado para estudiar de manera continua y eficaz y, así, mejorar tus conocimientos, competencias y habilidades.
     
    Motivación

    Pero, ¿qué es la motivación? Es un estado de ánimo que hace que la conducta de una persona cambie y se active para conseguir las metas concretas que se haya marcado. Esa energía es la que consigue que una persona realice todas las acciones necesarias para culminar su objetivo de la manera más eficiente posible.

    La motivación es, por tanto, algo que parte de uno mismo. Nadie puede motivarte si tú no quieres. Es algo que depende de ti.

    Para fomentar la motivación por unos estudios, el primer paso es definir qué pretendes con ellos:
    • Qué mejoras buscas: Conocimientos relacionados con tu formación, el aprendizaje de idiomas, nociones sobre materias y habilidades que no manejas pero que son útiles para el desempeño de tu profesión, etcétera.
    • Dónde quieres llegar: Definir claramente los beneficios que pretendes alcanzar con unos estudios determinados. Por ejemplo, un currículum atractivo y adaptado a las demandas empresariales del momento; el acceso a puestos de mayor responsabilidad; un ascenso profesional o incluso un cambio de empleo.  
    Una vez que tengas claros tus objetivos es el momento de precisar qué es lo que vas a estudiar. La motivación es mayor si encuentras que la formación es útil, práctica y atractiva. De esta manera te sentirás plenamente motivado por lo que haces. Tu actitud será proactiva, estarás más concentrado y tu nivel de implicación también será mayor.

    Está demostrado que cuando la motivación para estudiar es fuerte, cursar unos estudios no supone un gran esfuerzo. Al contrario, son un aliciente para seguir adelante y lograr tus metas profesionales.

    Otro de los factores que contribuye a fomentar la motivación es comprobar que el programa es factible. Es decir, que el plan de estudios lo podemos asumir y realizar sin que eso suponga que descuidemos el resto de nuestras actividades y responsabilidades. Hay que tener en cuenta que el estrés generado por una carga de trabajo que no podemos asumir, provocará una desmotivación por los estudios.

    Pautas para permanecer motivado

    A pesar de todo, aplicarse en los estudios no es tarea fácil. Para lograrlo a veces es recomendable seguir una serie de pautas para no perder esa motivación:
     
    • Sé curioso. En cada tema que estudies busca la transferencia a la vida real. Fomentando la curiosidad innata que hay en ti, la materia será más atractiva y más fácil de aprender y asimilar.
    • Establece un plan de estudio. Es aconsejable fijar un horario de estudio adecuado a tu agenda. Eso sí, cuando lo hayas establecido procura cumplirlo y dale prioridad ante cualquier inconveniente que pueda surgir.
    • Fija metas ambiciosas, pero asumibles. Es esencial ser consciente de nuestras capacidades y plantearnos metas que podamos alcanzar. De lo contrario, la no consecución de nuestros objetivos restará motivación.
    • Elimina distracciones. Cuando te pongas a estudiar hazlo en un entorno agradable, que favorezca tu concentración y aprovechamiento de las horas de estudio.
    • Date un premio. Cuando termines con la tarea programada, prémiate por el trabajo bien hecho. No tiene que ser algo grande, un pequeño capricho actuará de incentivo para seguir adelante.
    Antes de acabar te dejamos con algunos consejos para preparar bien un examen.
Cursos relacionados