Formación en competencias emprendedoras: más práctica y desde edades tempranas

Mayra Bosada,
Redacción de Educaweb
24/07/2019

Organismos internacionales señalan que es necesario fomentar estas habilidades en todas las etapas educativas y que los programas formativos deben adecuarse a los contextos socioeconómicos de los usuarios
La prosperidad económica de un país y la estabilidad de su mercado laboral dependen de las actividades actuales y futuras en torno al emprendimiento. Así lo consideran tanto la Comisión Europea y la Organización de las Naciones Unidas, que han establecido planes y estrategias para relanzar el espíritu emprendedor en todo el mundo.
 
El Plan de acción sobre emprendimiento 2020 (2013) de la Comisión Europea destaca la necesidad de formar a las personas en competencias emprendedoras para así promover el crecimiento y la creación de empresas. Este plan señala que se debe crear un entorno en el que los emprendedores puedan desarrollarse y crecer, así como establecer iniciativas educativas que lleguen a grupos específicos, como fomentar el emprendimiento entre los niños y niñas, las mujeres, las personas mayores, la juventud desempleada y los inmigrantes.
 
Bajo este contexto, el nuevo monográfico de Educaweb sobre Formación para desarrollar las competencias emprendedoras busca reflexionar a través de las aportaciones de expertos en la materia sobre cuáles son las habilidades que fomentan el emprendimiento y qué tipo de formación ayuda a impulsarlas.
 

Las competencias clave para ser una persona emprendedora

 
Las competencias emprendedoras son aquellas cualidades necesarias para iniciar y liderar cambios tanto en su entorno profesional como personal, coinciden los expertos. Hay que tener en cuenta que estas competencias no son solamente útiles para crear una empresa, "sino importantes para que cualquier persona pueda gestionar su aprendizaje, formación y su vida profesional a lo largo de la vida", señala al respecto Rachel Nelson, responsable de proyectos de DEP Institut, en su artículo para este monográfico.
 
Diversas investigaciones y autores coinciden en que las competencias clave necesarias para ser una persona emprendedora dependen del contexto económico y social en el que esta se mueva, por lo que es difícil especificar cuáles son. También ponen en relieve que las competencias emprendedoras están muy ligadas a las transversales.
 
"Cada vez más el abanico de competencias emprendedoras se va ampliando a consecuencia del escenario social y cultural en el que estamos viviendo. Si tuviéramos que hacer un recorrido por todas ellas, éstas serían interminables", señala María Amparo Calatayud Salom, profesora titular del departamento de Didáctica y Organización Escolar de la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación de la Universitat de València, en su artículo para Educaweb.
 
No obstante, organismos internacionales han propuesto "marcos de consenso" para determinar cuáles son las competencias emprendedoras. Por ejemplo, la Comisión Europea ha desarrollado en 2016 el marco de referencia EntreComp, Marco europeo de la competencia emprendedora, que define 3 grandes áreas competenciales relacionadas con las habilidades emprendedoras.  Estas son: ideas y oportunidades, recursos y pasar a la acción. Estas áreas engloban a su vez otras 15 subcompetencias:
 
Competencias en el área de ideas y oportunidades
   
Competencias en el área de recursos
   
Competencias del área de pasar a la acción
 

 EntreComp, Marco europeo de la competencia emprendedora. Imagen: Comisión Europea

Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas ha creado una metodología para fomentar el emprendimiento que considera extrapolable a todas las economías: se trata de Empretec, que establece 10 competencias que toda persona emprendedora debe desarrollar. Estas han sido determinadas a partir de una investigación de David McClellan, psicólogo estadounidense y profesor de la Universidad de Harvard. Estas competencias son
 

Aprender a emprender, sí se puede

 
Las competencias emprendedoras se pueden aprender y trabajarse como cualquier otro tipo de habilidad, coinciden diversas investigaciones y expertos en la materia, entre ellos el estudio elaborado por la Comisión Europea y Eurydice, La educación para el emprendimiento en los centros educativas en Europa (2016).
 
De hecho, en su Plan de acción sobre emprendimiento 2020 (2013), la Comisión Europea pone de relieve la necesidad de formar al profesorado para que aprenda a aplicar metodologías educativas que favorezcan el desarrollo de habilidades transversales entre el alumnado, necesarias para emprender. Asimismo, aboga por establecer y financiar programas educativos que favorezcan el emprendimiento, así como incluir en el currículo asignaturas relacionadas con esta cuestión.
 
No obstante, hay quien es más propenso para emprender porque nace con ciertas características, asegura en entrevista a Educaweb Ana Fernández Laviada, directora ejecutiva de la Asociación RED Global Entrepreneurship Monitor (GEM) España. "No podemos negar que hay quien nace con el kit emprendedor, como quien nace con buen oído para la música, pero la evidencia nos muestra la eficacia de la educación en la mejora de las competencias emprendedoras del estudiante, lo que incrementa su intención empresarial".
 

Educación para el emprendimiento, personalizada y práctica

 
En España solo un 53 % de la población entre 18 y 64 años considera el emprendimiento una buena opción profesional, cuando este porcentaje se encontraba en torno al 70 % en los peores años de la crisis, según datos del informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) España 2018-2019 (2019). Este estudio también recomienda fortalecer los valores y las competencias emprendedoras en los programas formativos impartidos en los diversos niveles educativos, no solo para impactar en la creación de empresas, sino también para que las personas puedan desarrollar su carrera profesional y ser generadoras de cambios en sus lugares de trabajo.
 
Asimismo, resulta importante que quienes deseen formarse en competencias emprendedoras primero realicen un ejercicio de autoconocimiento para "desarrollar un plan de entrenamiento de competencias, fijando los objetivos y definiendo las acciones a realizar para conseguirlos", indica en su artículo para Educaweb Ana Hernández Serena, socia la consultora V Asesores y responsable del programa Compe10ciasLED en Youth Business Spain.
 
Al diseñar políticas y programas de fomento de la actividad emprendedora se deben tener en cuenta las características sociodemográficas de los destinatarios, aseguran investigadores de la Universidad de Cantabria en su informe ¿Qué influye sobre los motivos y frenos asociados al emprendimiento? (2013). "En cada etapa formativa deberíamos recibir educación para el emprendimiento, con un enfoque diferente adaptado al individuo y a su momento formativo y crecimiento personal. ¡Nunca es tarde para aprender! Igual que nunca es tarde para emprender", afirma Fernández Laviada, directora ejecutiva de la Asociación RED Global Entrepreneurship Monitor (GEM) España, en entrevista a Educaweb.
 
Por su parte, Adam Abadías Selma, profesor y consultor de marketing y comunicación digital, señala en su artículo para Educaweb la necesidad de llevar a las aulas experiencias prácticas de emprendedores y emprendedoras que sirvan de inspiración al alumnado. "Sería conveniente que, ya en etapas primarias de la educación, las empresas se adentren en las aulas aportando vivencias sobre cómo es su día a día y cómo lograron llegar ahí. Y no me refiero necesariamente a grandes empresas, sino a dejar entrar en las aulas al panadero del barrio, al peluquero del pueblo, etc.".
 
Muy pocos países contemplan las experiencias prácticas de emprendimiento como parte regular y obligatoria de su currículo, señala la Comisión Europea en su estudio realizado sobre la educación para el emprendimiento en Europa. Generalmente se ofrece al alumnado estas experiencias fomentando la creación de miniempresas de estudiantes y el trabajo por proyectos para generar ideas y un producto final tangible. No obstante, estas actividades muchas veces se llevan a cabo de forma extracurricular.
 
Si bien estas experiencias fomentan algunas de las competencias emprendedoras, la Comisión Europea recomienda implantar una asignatura dentro del currículo de diferentes etapas educativas que se centre en formar al alumnado en estas habilidades para el emprendimiento. En España, la LOMCE plantea, entre otros objetivos, mejorar la empleabilidad y estimular el espíritu emprendedor de los estudiantes; asimismo, el Sentido de la iniciativa y espíritu emprendedor (SIE) ya forma parte de los objetivos generales de la Educación Primaria, Secundaria e incluso de la Formación Profesional.
 

3 buenas prácticas para fomentar las competencias emprendedoras

 
Tanto la ONU como la Comisión Europea abogan por que la educación para el emprendimiento se fomente en todos los países. Por ello, se realizan programas que se dedican a formar las competencias emprendedoras, especialmente desde Infantil y Primaria.
 
Sin ánimo de ser exhaustivos, presentamos tres iniciativas que se centran en formar en competencias emprendedoras, sobre todo desde edades tempranas.
 

1. El proyecto europeo GEM

 
El proyecto Guidance and Entrepreneurship Mind-Sets through Games (GEM), liderado por Educaweb, con la colaboración de DEP Institut y otras tres entidades europeas entre 2014 y 2017, ha sido reconocido recientemente por la Comisión Europea como un ejemplo de buena práctica que permite desarrollar las competencias transversales y emprendedoras del alumnado.
 
Esta iniciativa consiste en un juego interactivo multilingüe que permite a los estudiantes conocer, explorar y evaluar sus habilidades en torno al emprendimiento. El proyecto incluye un manual y un curso online vía Moodle dirigido al profesorado y profesionales de la orientación académica y profesional, así como un vídeo para el alumnado.
 
"El juego ofrece una valoración de siete competencias emprendedoras: trabajo en equipo, iniciativa, creatividad, responsabilidad, perseverancia, autoconfianza y resolución de problemas", explica Rachel Nelson, responsable de proyectos de DEP Institut.
 
En esta línea, DEP Institut también desarrollará a partir de otoño de 2019 y hasta 2022 otro proyecto europeo para impulsar las competencias emprendedoras, dirigido a educadores, formadores y profesionales de la orientación. Se denomina ENTRE-FORWARD e incluirá formación, recursos y métodos para fomentar el emprendimiento entre los y las jóvenes.
 

2. Compe10cias LED

 
Compe10cias LED es un programa de formación desarrollado por Youth Business Spain y la Fundación Tomillo, que ayuda a los y las jóvenes de 18 a 35 años a desarrollar 10 competencias emprendedoras, basadas en el marco competencial Empretec de la ONU.
 
"Realizamos una formación intensiva que ayuda a las personas emprendedoras a poner sus ideas en acción y, por tanto, hacer crecer sus negocios incipientes. Es decir, esta formación les proporciona las herramientas para superar sus barreras y prosperar tanto personal como profesionalmente", señalan en su artículo Elena Pérez y Verónica Rodríguez, responsables proyecto del Programa de Emprendimiento de Fundación Tomillo, que desarrolla este proyecto junto con Youth Business Spain y Fundación Endesa.
 
En el marco de Compe10cias LED se ofrecen diferentes talleres vivenciales basados en la metodología learning by doing (aprender haciendo) y dinámicas prácticas, mediante las cuales los y las jóvenes van desarrollando competencias emprendedoras.  La formación se complementa con asesorías personalizadas y evaluaciones encaminadas a adecuar las acciones formativas a la realidad de cada participante.
 

3. Programa Cultura Emprenedora a l'Escola de la Diputació de Barcelona

 
La Diputación de Barcelona creó en 2011 el Programa Cultura Emprenedora a l'Escola (CuEmE). La iniciativa impulsa la cultura emprendedora en los centros educativos a través de la implantación de una metodología de trabajo por proyectos para el desarrollo de las capacidades emprendedoras en el aula, así como mediante la capacitación de los profesionales docentes y técnicos municipales para llevar a cabo el desarrollo del Programa.
 
En el marco del proyecto, el alumnado crea y gestiona una cooperativa escolar durante el curso lectivo con el apoyo de la comunidad educativa, la administración y otros agentes sociales de su localidad. De esta forma, el CuEmE vincula los centros educativos y los entes locales a partir de dos pilares básicos: el programa educativo en la escuela y la estrategia local.
 
En el último curso escolar, han participado en la iniciativa más de 9.500 estudiantes de 216 escuelas, según datos que ha dado a conocer Francisco Ferron Carrion, técnico de educación en la Diputació de Barcelona, en su artículo para Educaweb.
 
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Fuentes de información
 
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