Volver a estudiar en la edad adulta abre nuevas oportunidades, pero también plantea dudas sobre qué estudiar, cómo organizar el tiempo o cómo compaginar la formación con otras responsabilidades.
A continuación, encontrarás algunos consejos para retomar los estudios en la edad adulta y afrontar esta etapa de forma organizada y adaptada a tus necesidades.
- Define por qué quieres retomar los estudios
- Explora las opciones formativas
- Pon en valor tu trayectoria
- Infórmate sobre becas y ayudas
- Escoge una modalidad y horarios
- Organiza el estudio y márcate objetivos realistas
- Busca el apoyo de tu entorno
- Recupera los hábitos de estudio
- Infografía: consejos para retomar los estudios
Define por qué quieres retomar los estudios
Antes de decidir qué estudiar, revisa o piensa cuáles son tus motivos para retomar los estudios.
¿Qué quieres conseguir con esa formación? ¿Qué tipo de estudios te ayudarán a lograrlo? ¿Puedes ampliar o aprovechar tu formación previa?
Intenta concretar qué esperas conseguir y qué cambios te gustaría alcanzar con esos estudios.
Explora las opciones formativas
Infórmate sobre las distintas opciones formativas y comprueba qué requisitos de acceso tiene cada una.
Ten en cuenta que algunas enseñanzas cuentan con vías de acceso específicas para personas adultas. Es el caso de los grados universitarios, a los que se puede acceder por las vías para mayores de 25 años, mayores de 45 años o mayores de 40 años con experiencia laboral.
Con estas pruebas también podrás acceder a otras formaciones, como los ciclos de FP de grado medio o grado superior y certificados profesionales.
Además, los ciclos de FP cuentan con pruebas de acceso a ciclos de grado medio y de grado superior y con un curso específico de acceso dirigidos a las personas que quieren cursar estos estudios y no cuentan con la titulación exigida para incorporarse de manera directa.
También puedes explorar la formación no reglada, si no necesitas una titulación oficial puede ser una buena alternativa.
Antes de decidirte, compara las alternativas y valora cuál encaja mejor con tu punto de partida y con tu objetivo.
Si tienes dudas sobre qué estudiar, cómo acceder a una formación o qué opción encaja mejor con tus objetivos, busca apoyo de profesionales de la orientación académica y profesional.
Pueden ayudarte a valorar alternativas, identificar requisitos de acceso y tomar decisiones teniendo en cuenta tu situación personal, formativa y laboral.
También puede ser útil conocer las experiencias de otras personas que han retomado los estudios de adultos. Saber cómo organizaron su vuelta a la formación puede darte ideas y ayudarte a afrontar el proceso con expectativas más realistas.
Saca partido a tu trayectoria profesional y académica
Conviene que revises también cómo puedes aprovechar tus estudios, formación o experiencia profesional previa.
Por ejemplo, el procedimiento de acreditación de competencias profesionales te va a permitir acreditar oficialmente competencias adquiridas mediante la experiencia laboral o la formación no formal.
Además, si llevas años sin estudiar, pero has obtenido algún título en el pasado, conviene que te informes de la validez de estudios como EGB, BUP o COU, o de FP1 y FP2, ya que tienen equivalencias académicas y laborales que pueden abrirte puertas.
No permitas que los años que llevas sin estudiar te hagan pensar que partes con desventaja. La madurez, la experiencia y la motivación que tienes ahora pueden convertirse en grandes aliadas para alcanzar tus objetivos académicos.
Infórmate sobre becas y ayudas
Consulta si existen becas, ayudas al estudio o reducciones de tasas que puedan facilitarte el acceso a la formación.
Los requisitos de las becas y los precios de la formación varían según el tipo de estudios, tu situación personal y la Administración que convoque la ayuda.
Puedes empezar por explorar las convocatorias del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y por las de tu comunidad autónoma.
Revisa también los plazos de solicitud y la documentación necesaria, porque las convocatorias tienen fechas límite.
Además de las becas para el estudio, existen otras ayudas que pueden interesarte según tu situación laboral.
Por ejemplo, si trabajas, consulta con tu empresa si tienen opciones de formación bonificada.
Y si estás en situación de desempleo, explora las oportunidades de formación gratuita que publiquen los portales de formación para el empleo de tu comunidad autónoma.
Conocer esta información desde el principio te permitirá valorar mejor el coste de volver a estudiar.
Escoge una modalidad y horarios compatibles con tu vida
Existen distintas modalidades de estudio que pueden encajar con tus responsabilidades. Según la formación, puedes encontrar opciones presenciales, semipresenciales o a distancia.
Valora también cuánto tiempo puedes dedicar cada día a estudiar, en función de tu situación personal.
Si trabajas, tienes responsabilidades familiares o llevas tiempo sin estudiar, calcula de manera realista cuántas horas a la semana puedes destinar a la formación.
Avanzar a un ritmo compatible con tu situación te ayudará a mantener la constancia y a evitar una sobrecarga difícil de sostener a largo plazo.
También es importante que seas flexible mientras avanzas en tu formación y que modifiques la carga horaria de tus estudios si cambian tus circunstancias personales.
Organiza el estudio y márcate objetivos realistas
Planificar desde el principio te ayudará a integrar el estudio en tu rutina.
Herramientas como el plan de estudio o nuestra página sobre cómo gestionar el tiempo de estudio pueden ser de utilidad.
Reserva momentos concretos para estudiar, ten en cuenta tus otras obligaciones y procura mantener una organización que puedas sostener en el tiempo.
Conviene también dividir tus objetivos en metas pequeñas y alcanzables.
En lugar de centrarte solo en terminar el curso o conseguir una titulación, márcate avances a corto plazo, como completar un tema, preparar una actividad o cumplir las horas de estudio previstas cada semana.
Busca el apoyo de tu entorno
Explica a las personas de tu entorno que has decidido retomar los estudios y qué cambios puede implicar en tu día a día.
Si compaginas la formación con el trabajo o con responsabilidades familiares, conviene consensuar con antelación cómo repartir la carga.
Acordad quién se encarga de las tareas domésticas o de cuidado en las horas que reservas para estudiar, y comunica en qué franjas necesitas tranquilidad y un espacio propio para que respeten ese tiempo.
Así evitarás que toda la carga recaiga sobre ti y podrás organizarte con más garantías de éxito.
También puedes pedir ayuda a tus familiares y amigos para, por ejemplo:
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Explicarles lo que estás aprendiendo. Explicar en voz alta un tema a un familiar o a un amigo te obliga a ordenar las ideas y te sirve de repaso.
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Pedirles que te pregunten. Pueden hacerte preguntas a partir de tus apuntes o de tus resúmenes para comprobar si has entendido el tema.
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Compartir tus resúmenes y esquemas. Enseñarlos te permite recibir comentarios y detectar partes poco claras.
Recupera los hábitos de estudio
Si hace tiempo que no estudias, es normal que al principio te cueste mantener la concentración, organizar la información o seguir un ritmo constante.
Incorpora hábitos de estudio de forma progresiva para afrontar el proceso de aprendizaje con confianza.
Entre otras prácticas, conviene que apliques las técnicas de estudio que te resulten más útiles. Puedes optar por resúmenes, fichas de estudio o esquemas, entre otras, en función del contenido y de tus necesidades.
Conviene, además, crear un espacio adecuado para estudiar, que te permita aprovechar mejor las horas de estudio.
Infografía
Esta infografía resume en un vistazo los 8 consejos para retomar los estudios.
También conviene que consultes la infografía sobre la estructura del sistema educativo español, donde podrás ver los diferentes itinerarios académicos oficiales.

