La evaluación de la orientación, clave para garantizar su eficacia

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Evaluar los programas y servicios de orientación es fundamental para obtener evidencias de que funcionan, poner en valor el trabajo orientador y contribuir a que el derecho universal a la orientación sea una realidad, según expertos y organismos internacionales

  • 01/03/2022
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Mayra Bosada. Redacción de Educaweb
Contenido

¿Por qué es importante evaluar los servicios de orientación y cómo hacerlo?
Las lecciones del estudio de la OCDE
Otras evidencias de que la orientación funciona
Dos recursos para llevar a la práctica la evaluación de la orientación

 
La orientación académica y profesional potencia el éxito a nivel académico y laboral. Así lo demuestra el estudio How youth explore, experience and think about their future: A new look at effective career guidance, elaborado por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). El informe, que analiza los resultados de 12 estudios longitudinales de 10 países, se ha dado a conocer en la última conferencia de la Asociación Internacional para la Orientación Educativa y Profesional, donde orientadores de todo el mundo han valorado positivamente que se haya llevado a cabo una investigación que ofrece evidencias contundentes sobre la contribución positiva de la orientación en el proyecto de vida y profesional de las personas.
 
Y es que las evidencias sobre el impacto de la orientación en el desarrollo académico y profesional de la ciudadanía son necesarias para diseñar e implementar intervenciones orientadoras eficaces, poner en valor el trabajo orientador y así poder hacer realidad el derecho universal a la orientación, como hace tiempo se reclama desde Educaweb. Para obtener esas evidencias, se necesita evaluar e investigar los programas de orientación de forma sistemática.
 
En este nuevo monográfico, fuentes expertas ponen en valor la evaluación en la orientación y ofrecen algunas claves sobre cómo evaluar sistemáticamente el impacto de los diferentes proyectos, programas, servicios, actividades y herramientas de orientación que se desarrollan en centros educativos, formativos, instituciones, empresas, etc., para obtener evidencias que permitan mejorarlos.
 

¿Por qué es importante evaluar los servicios de orientación y cómo hacerlo?

El informe Investing in Career Guidance, elaborado por siete organismos internacionales, hace hincapié en que la calidad de los servicios de orientación se garantiza si se cuenta con "profesionales cualificados, herramientas de calidad, información oportuna y detallada sobre el mercado de trabajo, normas claras, así como procesos de mejora continua respaldadas por evidencias sobre la eficacia de los servicios, obtenidas a través de procesos de seguimiento y la evaluación".
 
Así pues, evaluar los programas y servicios de orientación académica y profesional resulta "fundamental para aportar un marco útil de intervención y análisis de los procesos de planificación y diseño de los programas y servicios, así como su ejecución y desarrollo", sostiene en entrevista para Educaweb Silvia Amblàs, directora de D'EP Institut. Además, evaluar el impacto de la orientación permite incidir en su calidad y a que se puedan invertir los recursos "en aquellas acciones o programas que han demostrado su eficacia", añade.
 
Sin embargo, la evaluación de los servicios de orientación sigue siendo un área por desarrollar en los países de la Unión Europea. "Hay una falta de monitoreo estandarizado y evaluaciones sistemáticas en las actividades de orientación en la mayoría de los Estados miembros", afirma Cedefop en su documento Towards European standards for monitoring and evaluation of lifelong guidance systems and service (2021).
 
El organismo internacional sostiene que no hay un acuerdo sobre cuáles son los resultados relevantes de las intervenciones orientadoras, que van desde variaciones en la situación laboral o en las calificaciones obtenidas, mejoras en los resultados de aprendizaje o niveles de satisfacción respecto a la orientación recibida o una combinación de todos. "La investigación empírica rara vez considera los resultados a largo plazo o los beneficios económicos, y los estudios que utilizan evidencia cuantitativa utilizando hallazgos de grandes conjuntos de datos son escasos".
 
Organismos internacionales como Cedefop y el Consejo de la Unión Europea recomiendan que la evaluación de los programas de orientación incluya, según Amblàs:
 
  1. La definición de los objetivos e impactos que se pretenden alcanzar; así como elaborar una propuesta de indicadores de evaluación.
  2. La evaluación sistemática los programas de orientación.   
  3. Mecanismos que ayuden a mejorar la conexión entre la investigación de la orientación y la práctica orientadora. Por ejemplo, que haya coordinación y comunicación constante entre las personas que evalúan las acciones orientadoras y quienes las ejecutan, así como la publicación y comunicación de resultados, la transferencia del conocimiento, etc.
  4. Formación específica a los centros educativos y de formación sobre evaluación y establecer herramientas de autoevaluación.
 
Ahora bien, para instaurar sistemas de seguimiento y evaluación de la orientación con una perspectiva a largo plazo, "las administraciones deben asignar recursos específicos, crear metodologías y mecanismos apropiados, así como formas sólidas de analizar y reportar los datos, y utilizarlos para mejorar los servicios", recomienda Cedefop.
 

Las enseñanzas del estudio de la OCDE

"La orientación académica y profesional es más importante que nunca para los jóvenes", afirma en entrevista para Educaweb Anthony Mann, analista de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) y director del proyecto Career Readiness, que analiza diferentes investigaciones en torno a la orientación para generar evidencias sobre lo que realmente funciona en este ámbito. El estudio How youth explore, experience and think about their future: A new look at effective career guidance forma parte de este proyecto y aporta enseñanzas tanto en materia de evaluación de la orientación como evidencias sobre las intervenciones orientadoras más eficaces. Entre ellas se encuentran:
 

1. Evaluar los programas de orientación a largo plazo

El estudio de la OCDE analiza los resultados de 12 investigaciones longitudinales sobre el impacto de los programas de orientación de 10 países, por lo que aporta una visión más amplia respecto a las aportaciones de las intervenciones orientadoras sobre el éxito académico y profesional de las personas.
 
En este sentido, una de las lecciones clave que ofrece el informe es que "los resultados de los programas de orientación deberían observarse a largo plazo, por ello es crucial contar con estudios longitudinales que aporten información desde una perspectiva temporal amplia", afirma Silvia Amblàs.
 
Por su parte, Mann considera que la evidencia longitudinal ayuda a los gobiernos, centros educativos y familias a entender los beneficios reales de invertir en orientación. "También da confianza a los responsables políticos y profesionales en cuanto a los tipos de orientación en los que se puede confiar más". No obstante, para realizar este tipo de investigaciones, se requiere más inversión por parte de las administraciones y el sector privado.
 

2. Diversificar las actividades de orientación

La OCDE demuestra con su investigación que, si los estudiantes exploran y experimentan el mundo laboral, y reflexionan sobre su futuro profesional, tendrán menos probabilidades de desempleo, mayor facilidad de conseguir mejores sueldos y serán más felices con sus carreras cuando son adultos.
 
Por ello, se debe ofrecer a los alumnos, de forma permanente y en conjunto, una variedad de actividades orientadoras que les permitan realizar un proceso de autoconocimiento, y a la vez conocer de primera mano el mundo laboral y la oferta académica. Por ejemplo, sesiones frecuentes con profesionales de la orientación, charlas escolares con profesionales de diferentes ámbitos, ferias educativas y de empleo, visitas a empresas, prácticas profesionales, etc.
 
Hay que "poner a disposición del alumnado herramientas y contenidos que favorezcan el acceso, consulta y demanda de información (centro de recursos físico o virtual, diversificación de canales para realizar consultas, intervención grupal e individual...)", opina al respecto Amblàs.
 
Sin embargo, España aún está lejos de ofrecer al alumnado múltiples experiencias de orientación, ya que solo el 8% de los estudiantes españoles de 15 años ha participado en tres actividades clave de orientación: consultar a un orientador u orientadora profesional, asistir a una feria de empleo y visitar una empresa, según la OCDE. En la media de los países que forman parte del organismo internacional el 18% de los estudiantes ha participado en estas tres intervenciones.
 

3. Potenciar que el alumnado experimente el mundo del trabajo e implicar a los empleadores en ello

La OCDE demuestra que las actividades de orientación son más efectivas en encuentros de primera mano con empleadores y en lugares de trabajo, como la observación de empleos (job shadowing) y las prácticas profesionales. Además, hace hincapié en que experimentar el mundo laboral durante la adolescencia permite al alumnado aprender sobre la cultura del trabajo y desarrollar habilidades técnicas y transversales que son valoradas por los empleadores.
 
Ahora bien, el informe subraya que los alumnos necesitan explorar las profesiones y el mundo laboral mientras están todavía estudiando, y que es esencial que las empresas y los trabajadores estén involucrados en ese proceso.
 
"El compromiso de los empleadores es un elemento crucial para conseguir una orientación académica y profesional eficaz. Antes de acabar sus estudios, los alumnos deben haber tenido muchas oportunidades de tener contacto con profesionales del mundo laboral", sostiene Mann, analista de la OCDE. "Un importante estudio del Reino Unido muestra claramente que en cuantas más charlas profesionales participe un adolescente, mayores serán los ingresos que puede esperar 10 años después".      
 

4. Recibir orientación desde la Educación Primaria


 
Las posibilidades de que los estudiantes tengan un futuro prometedor aumentan si reflexionan seriamente sobre él y comparten sus pensamientos con profesionales de la orientación o con sus familias desde edades tempranas y conforme avanzan en su educación, sostiene la OCDE en su investigación.
 
Por ello, el organismo internacional indica en su estudio que las escuelas y los padres y madres deben alentar a los estudiantes, antes de los 15 años, a visualizar y planificar su futuro laboral, lo cual se logra a través intervenciones orientadoras desde la Educación Primaria.
 
"La orientación efectiva comienza temprano, ocurre con frecuencia y está bien integrada en la educación diaria", según Mann. En este sentido, es fundamental "ayudar a los niños a desarrollar lo que entienden por trabajos y carreras profesionales, para cuestionar ideas preconcebidas sobre el tipo de gente que puede tener éxito en diferentes profesiones y profundizar en la comprensión de la relación entre su educación y su futuro deseado".
 
Para saber más sobre cómo introducir la orientación en la Educación Infantil y Primaria, consulta el monográfico de Educaweb sobre el tema.
 

Otras evidencias de que la orientación funciona

El estudio de la OCDE se basa en los resultados de otras investigaciones longitudinales realizadas en diferentes países. Al margen de estas, analizadas por el organismo internacional, se han elaborado otras que demuestran científicamente que la orientación cumple su propósito, pero no todas investigan su eficacia a largo plazo.
 
Otro estudio que aporta evidencias de que la orientación funciona, concretamente en el ámbito de la orientación de adultos, es Career Guidance for Adults in a Changing World (2021), elaborado por la OCDE. Este afirma que el 70% de las personas que se ha orientado experimenta algún cambio en su situación laboral o de formación en los seis meses posteriores a recibir orientación profesional. Los resultados se basan en encuestas en línea aplicadas a 5.611 usuarios de servicios de orientación de seis países: Alemania, Chile, Estados Unidos, Francia, Italia y Nueva Zelanda, así como en las aportaciones de los ministerios de educación y trabajo de todos los países que forman parte del organismo internacional, entre ellos España.
 
Por su parte, el informe ¿Qué impacto tienen los programas de orientación y asesoramiento en los alumnos? (2018), elaborado por los investigadores de la Universitat de Barcelona Sandra Escapa y Albert Julià para la Fundació Jaume Bofill, analiza de forma sistemática ocho metaanálisis que incluyen más de 440 evaluaciones de Programas de Orientación y Asesoramiento (POA) en centros educativos alrededor del mundo, sobre todo de Estados Unidos.
 
La investigación concluye que los POA producen efectos positivos en la motivación y compromiso hacia el aprendizaje del alumnado, así como en su autoconfianza, sus competencias sociales y emocionales, y la resolución de problemas. Asimismo, el estudio demuestra que los POA más eficaces combinan las intervenciones individuales y en grupos pequeños realizadas por profesionales de la orientación, y que se planifican a lo largo de las diversas etapas educativas.
 
Otro estudio reciente sobre la eficacia de la orientación es el que han realizado los investigadores de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, Arturo Galán y Esther López, para evaluar el programa de orientación Xcelence-Escuelas que Inspiran. En su artículo para Educaweb, ambos dan detalles de la investigación y sus resultados. En general, el estudio ha analizado la información derivada de la autoevaluación que los 45 centros participantes en el proyecto han realizado durante los dos últimos cursos en base a las 10 áreas clave del modelo Xcelence. La principal conclusión es que el programa ha ayudado a los centros a implantar la orientación a un nivel estratégico. 
 

Dos recursos para llevar a la práctica la evaluación de la orientación

Cedefop y la Comisión Europea, así como otras entidades, realizan investigaciones y desarrollan proyectos para diseñar modelos y recursos de evaluación de la orientación que permitan obtener evidencias contundentes sobre los beneficios de esta. Algunos de ellos son:
 

1. Keyway, un proyecto que permite medir el impacto de la orientación

El proyecto europeo Keyway aporta un sistema de indicadores que permite medir los resultados y el impacto de los servicios de orientación. Se trata de una iniciativa de la Comisión Europea que cuenta con la participación de organizaciones públicas y privadas de cuatro países de la UE: D'EP Institut y la Diputació de Barcelona (España), Centro Studi Pluriversum (Italia), ISON Pyschometrica (Grecia) y HdBA University of Applied Labour Studies (Alemania).
 
Como parte del proyecto se han desarrollado tres herramientas gratuitas de evaluación del impacto de los servicios de orientación:  

2. Gatsby Career Guidance Benchmarks

Compass tool es una herramienta gratuita para centros educativos y de formación británicos que les permite autoevaluar el impacto de la orientación que ofrecen a su alumnado a través de ocho indicadores denominados Gatsby Career Guidance Benchmarks. Estos han sido desarrollados como parte del modelo de orientación Good Career Guidance, que se ha establecido en Inglaterra como un programa público de orientación.
 
El modelo se ha elaborado a partir de una investigación realizada por la Fundación Gatsby, de Reino Unido, en colaboración con el Centro Internacional de Estudios sobre la Orientación Profesional (iCeGS) de la Universidad de Derby, cuyo objetivo era determinar cómo los centros educativos y de formación pueden autoevaluar sus sistemas de orientación.

Cabe mencionar que los Gatsby Career Guidance Benchmarks también han servido de inspiración para el desarrollo en España del programa Xcelence-Escuelas que Inspiran, que la Fundación Bertelsmann y la Fundación Empieza por Educar han implementado en centros educativos de España desde 2020.

El proyecto Xcelence-Escuelas que Inspiran incluye una herramienta de autoevaluación basada en que facilita a los centros participantes un diagnóstico de su desempeño en la orientación académica y profesional, y les da acceso a recomendaciones y recursos, con lo que los centros pueden establecer un proceso de mejora continua en sus servicios de orientación. Para saber más sobre el proyecto puedes consultar una entrevista que Educaweb realizó a Juan José Juárez, responsable del Proyecto de Orientación Profesional Coordinada de la Fundación Bertelsmann.
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