"La orientación académica y profesional es más importante que nunca para los jóvenes"

Entrevista

  • 01/03/2022
  • Tiempo de lectura 8 mins

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Anthony Mann. Analista sénior de la dirección de Education and Skills de la OCDE
El Dr. Anthony Mann es analista político senior en el Directorado de Educación y Habilidades de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Fue funcionario en temas de políticas del gobierno del Reino Unido, y ha sido experto en empleo juvenil, Formación Profesional y orientación académica y profesional durante más de 20 años.
 
Ha colaborado en la creación de numerosos estudios relacionados con la orientación académica y profesional, más recientemente How Young People Explore, Experience and Think About Their Futures: A New Look at Effective Career Guidance? (¿Cómo exploran, experimentan y piensan en su futuro los jóvenes: una nueva mirada a la orientación académica y profesional efectiva?). Este informe analiza 12 investigaciones longitudinales de 10 países y evalúa si las actividades de orientación académica y profesional en las que participan los adolescentes, y sus actitudes sobre su futuro profesional influyen en los resultados de carrera profesional cuando son mayores.
 
Mann dirige el proyecto de la OCDE Career Readiness (Preparación para la carrera profesional), mediante el cual la organización analiza diferentes estudios internacionales disponibles para que los profesionales de la orientación y de la educación, así como los responsables políticos tengan evidencias sobre lo que funciona en la orientación académica y profesional , y así puedan ayudar mejor a los jóvenes en sus transiciones académicas y laborales.
 
¿Por qué es importante tener evidencias sobre la eficiencia de las acciones y programas de orientación académica y profesional?
 
Hay razones de peso para creer que la orientación académica y profesional es más importante que nunca para los jóvenes. Los estudiantes continúan formándose más tiempo que nunca, y las decisiones que tienen que tomar sobre su compromiso con la educación y formación son cada vez más difíciles conforme el mercado laboral se vuelve cada vez más turbulento con los efectos de la digitalización, la pandemia y el cambio climático. En muchos países, además, los ciclos de estudios postobligatorios están cada vez más comercializados.
 
Por desgracia, lo que se entendía como práctica efectiva ha estado mucho tiempo limitado por la falta de evidencias reales. Para tener confianza en el impacto de las intervenciones, necesitamos mucha información sobre los alumnos y acompañarlos hasta la edad adulta. Lo más especial de este nuevo estudio es que utiliza datos de encuestas longitudinales. Estos son estudios que acompañan a un elevado número de niños durante su adolescencia hasta la edad adulta. A efectos de nuestro estudio, las encuestas longitudinales incluyen mucha información sobre las características que suelen tener más influencia en cómo les va a las personas laboralmente: su sexo, procedencia social, formación académica, ubicación geográfica. Podemos tener en cuenta estos factores para determinar si se pueden encontrar puntos en común entre aspectos relacionados con su carrera profesional y mejores salidas profesionales. 
 
Existen muchos estudios longitudinales en todo el mundo, pero se ha analizado un número sorprendentemente pequeño de ellos para ver qué puntos en común se pueden constatar. Lo que hace especial al proyecto Career Readiness de la OCDE es la escala del proyecto. Por supuesto que los conjuntos de datos longitudinales no son perfectos. Es inevitable que proporcionen información de experiencias que sucedieron hace muchos años y debemos confiar en las preguntas que hicimos cuando las encuestas se realizaron. Sin embargo, son la mejor fuente de evidencia disponible ahora mismo para confirmar impactos a largo plazo.
 
Es importante señalar que la evidencia longitudinal ayuda a los gobiernos, centros educativos y familias a entender los beneficios reales de invertir en la orientación. También da confianza a los responsables políticos y profesionales en cuanto a los tipos de orientación en los que se puede confiar más para mejorar las transiciones y cómo se relaciona con las teorías de cambio dominantes.
 
¿Cuáles son las 5 principales aportaciones del estudio de la OCDE How youth explore, experience and think about their future: A new look at effective career guidance?
 
La primera conclusión es que se puede esperar que la orientación académica y profesional consiga lograr hacer aquello para lo que está diseñada: ayudar a los jóvenes a que les vaya mejor en los primeros empleos de lo que les iría si no tuvieran acceso a ella. En los estudios longitudinales solemos buscar relaciones importantes estadísticamente hablando entre aspectos de las vidas adolescentes a los 15 años y mejores tasas de empleo, mayores sueldos y más satisfacción con la carrera laboral a los 25. En la mayoría de los estudios y la literatura de investigación encontramos patrones convincentes que nos llevan a confirmar 11 indicadores para conseguir una mejor preparación de la carrera profesional para los jóvenes. Este nuevo trabajo introduce una cantidad considerable de datos nuevos de muchos países al ámbito público. Dará a los gobiernos y centros educativos nueva confianza en que se puede esperar que la inversión en orientación académica y profesional proporcione resultados positivos a los estudiantes, empresarios y a la sociedad.
 
En segundo lugar, aunque hay un amplio consenso en que los estudiantes necesitan explorar diferentes carreras profesionales mientras están todavía estudiando, el estudio insiste en que es esencial que los empresarios y los trabajadores estén involucrados en ese proceso. Entre los indicadores confirmados hay muchas actividades que solamente se pueden llevar a cabo con empresarios (ferias de empleo, charlas sobre la carrera profesional, observación del trabajo, visitas al lugar de trabajo, experiencia en el lugar de trabajo) y otras que tienen más efectividad con la participación y el compromiso del empresario (prácticas de entrevistas, programas cortos centrados en el ejercicio profesional). 
 
"Los estudiantes necesitan explorar diferentes carreras profesionales mientras están todavía estudiando y es esencial que los empresarios y los trabajadores estén involucrados en ese proceso".

Una tercera conclusión fue que además de trabajar a tiempo parcial mientras estudian, los adolescentes voluntarios pueden también tener expectativas de que les vaya mejor en su futuro profesional. Además de nuestras conclusiones, varios estudios de buena calidad han aparecido recientemente, y muestran este fuerte vínculo entre ser voluntario y mejores salidas laborales. Todavía no tenemos suficientes datos para confirmar prácticas gestionadas por el centro educativo como un indicador, pero se podría concluir que, si hay resultados positivos, una experiencia tan de primera mano también sería beneficiosa. Cuando los jóvenes tienen contacto con trabajadores, ya sea en su escuela o en un lugar de trabajo, se les presentan muy buenas oportunidades de aprender.

La cuarta conclusión se refiere a un área que no siempre es central en los programas de orientación académica y profesional. Vemos en nuestro trabajo y en otros estudios que la manera en que los jóvenes piensan en su futuro laboral está relacionada con mejores salidas profesionales. Hemos descubierto, por ejemplo, que a los estudiantes que no son capaces poner nombre al trabajo que esperan realizar de adultos (y PISA nos dice que el 25% de los estudiantes en toda la OCDE tienen esta incertidumbre laboral) habitualmente les va peor en un trabajo que podrían haber esperado tener, dado su contexto social, títulos y características personales. Lo mismo se aplica a los estudiantes que planean ingresar a ocupaciones profesionales y gerenciales que generalmente requieren estudios terciarios, pero que no tienen la intención de ingresar a la universidad después de completar la Secundaria, y a los estudiantes que luchan por ver la relación entre su educación y su futuro en el trabajo. Una mayor ambición profesional también es beneficiosa.

Estas conclusiones de los datos en muchos países subrayan la importancia que tiene que los estudiantes visualicen y planifiquen su futuro con confianza. Cuando los indicadores analizados se cumplen, dan confianza en que los estudiantes piensan de manera crítica sobre su futuro, y que comprenden los puntos en común entre lo que estudian, dónde lo estudian, y cuánto se esfuerzan en su educación, y su futuro deseado. Por eso, pensamos que la orientación académica y profesional debería empezar mucho antes de los 15 años. Preferiblemente en la Educación Primaria. Habría que ayudar a los niños a desarrollar lo que entienden por trabajos y carreras profesionales, para cuestionar ideas preconcebidas sobre el tipo de personas que pueden tener éxito en diferentes profesiones y profundizar la comprensión de la relación entre su educación y su futuro deseado.
 
Por último, utilizando diferentes conjuntos de datos, encontramos evidencia de que es más probable que los adolescentes que muestran un pensamiento más informado sobre su futuro participen en una amplia gama de actividades relacionadas con la orientación, por medio de las cuales exploran y experimentan futuros laborales potenciales. . Los sistemas de orientación eficientes animan y permiten la curiosidad, ayudando a los estudiantes a reflexionar continuamente sobre sus futuros prospectivos potenciales. Una orientación eficaz empieza pronto, ocurre con frecuencia, y está bien integrada en las actividades educativas diarias. El aprendizaje relacionado con el trabajo puede ser un medio muy efectivo dar vida al propio aprendizaje, y a menudo tiene el beneficio adicional de aumentar la motivación de los estudiantes para estudiar. En los puntos de transición en Secundaria es demasiado tarde para ofrecer orientación. Una buena orientación permite a los estudiantes que tomen decisiones que son buenas para ellos por medio de su educación, lo que influye no solo en lo que eligen estudiar, sino en el nivel de compromiso hacia sus estudios.
 
"La evidencia longitudinal ayuda a los gobiernos, centros educativos y familias a entender los beneficios reales de invertir en la orientación".

¿Qué indicadores considera claves para evaluar si la orientación ha tenido un efecto positivo en la mejora académica y profesional de una persona a largo plazo?
 
La evidencia sugiere que los estudiantes se benefician cuando participan en actividades que les ayudan a explorar y experimentar el mercado laboral. Entre ellas, dos tipos de actividades resultan especialmente importantes. En primer lugar, los estudiantes deben tener múltiples oportunidades para interactuar con los empresarios y personas trabajadoras en actividades diferentes. En segundo lugar, es importante que las escuelas trabajen con los jóvenes para ayudarles a prepararse para sus experiencias y reflexionar sobre ellas.
 
En última instancia, tenemos que ayudar a los estudiantes a visualizar y planificar su futuro basándose en un entendimiento profundo e informado del mercado laboral, conforme construyen su propia opinión sobre sus propias preferencias y capacidades. Cuando los alumnos forman parte de actividades de orientación y experimentan lugares de trabajo de primera mano, podemos ver cómo consiguen estar más informados sobre su futuro potencial y sobre lo que necesitan para conseguirlo. 
 
Basándose en los resultados del estudio, ¿qué características deberían tener los programas de orientación académica y profesional para poder contribuir a mejorar el futuro profesional de los estudiantes?
 
Las Gatsby Benchmarks (dimensiones de calidad) desarrolladas en el Reino Unido proporcionan un buen modelo iniciar para diseñar programas de orientación eficaces en centros de Educación Secundaria. Pero es importante ir más allá. Los programas de orientación eficaces empezarán en Primaria e incluirán muchas oportunidades para involucrarse en el mundo laboral. En ellos, la literatura sobre investigaciones realizadas subraya la importancia que tiene que los estudiantes obtengan una imagen realista de los desafíos del mercado laboral, así como de sus oportunidades. Es mejor tener más información, y en nuestro trabajo con conjuntos de datos longitudinales encontramos puntos en común positivos entre la preparación de los adolescentes para su carrera profesional y más satisfacción laboral o con su carrera profesional, así como evidencias de mayores retribuciones y menores tasas de desempleo. 
 
Sin embargo, en el ámbito global, esta es la generación de jóvenes más ambiciosa hasta ahora y muchos lucharán con la decepción cuando entren en un mercado laboral que se ha caracterizado en muchos países por mayor precariedad e inestabilidad. Aquí, los estudios sobre conciencia crítica son especialmente interesantes. El trabajo de Matt DIemer en los Estados Unidos, por ejemplo, ha puesto de manifiesto que los jóvenes negros que son más conscientes de las características sociales del racismo cuando son adolescentes demuestran ser más resistentes psicológicamente más adelante en su vida. 
 
Desde otra perspectiva, nuestro estudio ha descubierto que los estudiantes que participan en programas cortos centrados en el trabajo pueden a menudo esperar mejores salidas profesionales. Estos son programas populares en Australia, Canadá y Estados Unidos, y tienen lugar normalmente uno o dos días a la semana junto con la formación general cuando los estudiantes están acabando Educación Secundaria. Por medio de estos programas, los alumnos se introducen en un sector vocacional como la Ingeniería o la Sanidad, y tienen multitud de oportunidades para realizar un aprendizaje relacionado y basado en trabajo. Los estudiantes reciben apoyo con transiciones, construyendo redes sociales, comprensión cultural y capital humano demostrable (a menudo consiguiendo diplomas profesionales).
 
El estudio expone que el alumnado debe reflexionar, explorar y experimentar el mundo del trabajo para tener mejores resultados laborales en el futuro ¿Qué pueden aportar las empresas para ayudar a que esto sea así?
 
Yo me centraría en empresarios más que en empresas. Aunque los centros educativos tienen muchas funciones, una de las más importantes es preparar a los estudiantes para que sean capaces de acceder a la comunidad económica, intercambiando su tiempo, capacidades y habilidades por un sueldo. El compromiso de los empresarios es un elemento crucial para conseguir una orientación académica y profesional eficaz. Antes de acabar sus estudios, los alumnos deben haber tenido muchas oportunidades de contacto con profesionales del mundo laboral. Uno de los papeles más sencillos y a la vez más poderosos que las personas trabajadoras pueden tener es acudir a los centros educativos para hablar sobre sus trabajos y carreras profesionales. En estos encuentros, a los jóvenes se les presenta una oportunidad muy buena para entender mejor el mercado laboral. Un importante estudio del Reino Unido muestra claramente que cuantas más charlas profesionales recibe un adolescente, mayor es el salario que pueden esperar ganar 10 años después.     
 
El estudio PISA de la OCDE nos dice que habitualmente la mitad y a veces incluso tres cuartas partes de los jóvenes de 15 años esperan trabajar en uno de sólo 10 trabajos populares en su país. Los empresarios y los trabajadores pueden también contribuir a ferias de empleo, talleres de entrevistas y currículums, visitas al lugar de trabajo y apoyo en observación del trabajo y prácticas profesionales. Lo que hace que el compromiso de los empresarios sea tan importante es que proporciona a los jóvenes la oportunidad de aprender cosas nuevas y útiles. Es imposible que los centros educativos comprendan completamente la realidad diaria de las personas que trabajan en el mercado laboral. Por eso, los empresarios y los empleados proporcionan conocimientos y experiencias adicionales a las que los centros educativos pueden ofrecer. Estas conclusiones son enormemente valiosas. Por todo esto, las escuelas deberían trabajar con los empresarios y con trabajadores para asegurarse de que ofrecen al alumnado una visión lo más auténtica posible de la naturaleza de su trabajo y los caminos para llegar a él. La información es solamente útil si las personas se la creen. 
 
"Las escuelas deberían trabajar con los empresarios y con trabajadores para asegurarse de que ofrecen al alumnado una visión lo más auténtica posible de la naturaleza de su trabajo y los caminos para llegar a él.".

Debemos facilitar el compromiso de los empresarios con los centros educativos. En muchos países, organizaciones intermediarias (especialmente cuando las supervisan organizaciones que representan a los centros educativos), empresarios y trabajadores ayudan a hacer este compromiso realidad. El mayor reto es identificar a personas en la comunidad que estén dispuestas a ayudar a un centro educativo local. Trabajar por medio de organizaciones ya existentes como cuerpos profesionales y sindicatos ayuda mucho al proceso. Sin embargo, en última instancia es importante que sean las escuelas e institutos los que lleven el control. Son los que están más cerca de los estudiantes y mejor entienden sus necesidades. Están en una posición inmejorable para entender y asegurar que los estudiantes adecuados realicen las actividades precisas en el momento perfecto. La eficiencia del compromiso de los empresarios no debería dar a entender que el sistema educativo está fallando, sino que está enriqueciéndolo y potenciándolo, añadiendo más recursos.
 
¿Y qué acciones corresponden a las familias para ayudar a los adolescentes a reflexionar, explorar y experimentar el mundo del trabajo?
 
Uno de los hallazgos más interesantes del estudio de la OCDE está relacionado con las conversaciones sobre la carrera profesional. Vemos que los estudiantes que entablan conversaciones con profesores, amigos y familia sobre empleos y su futuro profesional tienen interés en que les vaya bien en el trabajo de adultos. Aquí pueden darse dos situaciones. Por un lado, el alumnado podría estar accediendo a nueva información que ha demostrado ser útil para su progresión. Esto podría pasar, pero es más probable que un segundo factor esté afectando la situación. Los estudiantes que tienen estas conversaciones muestran que están explorando de manera activa futuros laborales potenciales. En este punto las familias son muy importantes para potenciar la curiosidad. Las familias difieren considerablemente respecto a la capacidad que tienen de acceder al conocimiento de especialistas directamente o mediante contacto social. Siempre que puedan ayudar de esta manera beneficiará enormemente al alumnado para que puedan explorar futuros potenciales.
 
Sin embargo, no todas las familias podrán ayudar de esta manera, y por esto los centros educativos son tan importantes. Son las instituciones democráticas y públicas que permiten a todos los estudiantes explorar y experimentar posibles futuros laborales en un entorno en el que les apoyan. Los centros educativos pueden recurrir al apoyo familiar trayendo a los padres y madres al centro educativo para hablar sobre sus trabajos y carreras profesionales, y animándolos a apoyar más a los estudiantes con actividades como observación del trabajo (en inglés, Job Shadowing) o practicar para entrevistas. Aquí es importante valorar el rango de empleos que los padres realizan. Sin embargo, confiar en las familias solamente es arriesgado, ya que los centros educativos a menudo pueden apoyarse en alumnos de grupos sociales relativamente diferenciados y una orientación efectiva procurará aumentar las aspiraciones y el interés.
 
¿Qué países considera que son referentes en el ámbito de la orientación académica y profesional y que ponen en valor la evaluación de sus programas para mejorarlos?
 
Debido a las limitaciones de datos (las encuestas longitudinales no hicieron todas las preguntas que nos interesaban) es imposible proporcionar una comparación completa de países. Sin embargo, un país sí que sobresalió: Canadá. La encuesta longitudinal de Canadá que estudiamos preguntaba a jóvenes de 15 años una gran variedad de cuestiones sobre su participación en la orientación académica y profesional, sus experiencias en lugares de trabajo y cómo pensaban que era su futuro laboral. Habitualmente estos aspectos de las vidas de los adolescentes pueden tener relación con mejores salidas profesionales 10 o 15 años después. Al igual que todos los conjuntos de datos longitudinales, forzosamente los datos de Canadá son viejos. Los estudiantes que estudiamos tenían 15 años en el año 2000.
 
Canadá no es el único país que fomenta una población activa altamente profesional en la orientación. Los orientadores bien preparados tienen un papel vital en las vidas de los jóvenes por medio de interacciones directas con estudiantes y creando programas que les permiten imaginar y prepararse para su vida futura. Aquí, una cultura de experimentar y evaluar constantemente es tan valiosa como lo es en otras disciplinas escolares. De esta manera, los orientadores se encuentran en una situación favorable para construir una estructura de investigación a nivel internacional que subraya la importancia decisiva que tiene su profesión.
 
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