Ana Cobos Cedillo es presidenta de la Confederación de Organizaciones de Psicopedagogía y Orientación de España (COPOE), entidad creada en 2005 e integrada por 22 organizaciones profesionales de orientadores de diferentes comunidades autónomas.
Licenciada y doctora en Ciencias de la Educación, trabaja como orientadora en el Instituto de Enseñanza Secundaria Ben Gabirol de Málaga y es profesora en la Universidad de Málaga.
También es autora y coautora de libros y artículos especializados. Entre sus obras destacan Manual de orientación educativa. Teoría y práctica de la Psicopedagogía (2022) y La orientación palpitante (2024).
Su trayectoria combina la práctica orientadora en centros educativos con la reflexión, la formación y la defensa de la orientación como un elemento clave para acompañar las decisiones académicas, personales y profesionales a lo largo de la vida.
1. ¿Existe una formación ideal para cada etapa de la vida?
Cambian porque cada etapa tiene unas peculiaridades. En la primera infancia han de priorizarse la prevención de los posibles trastornos y la atención temprana cuando estos se detectan. Esta etapa es vital en la orientación educativa y cuando digo "vital" lo hago en todo su sentido, porque ello depende el bienestar de esa persona y su familia en su vida; es decir, la detección precoz y la atención temprana puede determinar la vida de una persona.
En cuanto a la orientación vocacional y profesional, adquiere su protagonismo en los momentos en los que hay que tomar decisiones vocacionales como en los cambios de etapa, decidir una especialidad de Formación Profesional o bien una carrera universitaria.
Más allá de la vida profesional, la orientación sigue atendiendo a las necesidades vitales, por ejemplo en el momento de la jubilación cuando hay que orientar la vida hacia nuevos proyectos, nuevos objetivos después de la vida laboral.
Licenciada y doctora en Ciencias de la Educación, trabaja como orientadora en el Instituto de Enseñanza Secundaria Ben Gabirol de Málaga y es profesora en la Universidad de Málaga.
También es autora y coautora de libros y artículos especializados. Entre sus obras destacan Manual de orientación educativa. Teoría y práctica de la Psicopedagogía (2022) y La orientación palpitante (2024).
Su trayectoria combina la práctica orientadora en centros educativos con la reflexión, la formación y la defensa de la orientación como un elemento clave para acompañar las decisiones académicas, personales y profesionales a lo largo de la vida.
1. ¿Existe una formación ideal para cada etapa de la vida?
La formación ideal es aquella que responde a las necesidades de cada persona según su momento vital.
En un principio la formación básica basada en la alfabetización, las competencias básicas y elementos básicos de la cultura es común para toda la ciudadanía; sin embargo, a medida que las personas van creciendo y evolucionando toman caminos personalizados según sus intereses personales.
Lo ideal es que cada persona se forme en 2 sentidos: en el de la profesionalización y en el de la ciudadanía. Por ello, a medida que la especialización profesional va aumentando, no debe perderse de vista la formación humanística y cultural, que también es muy nutritiva para el alma y para mantener el bienestar personal, social y la salud mental.
2. ¿Cómo cambian las necesidades de orientación en cada etapa de la vida?
En un principio la formación básica basada en la alfabetización, las competencias básicas y elementos básicos de la cultura es común para toda la ciudadanía; sin embargo, a medida que las personas van creciendo y evolucionando toman caminos personalizados según sus intereses personales.
Lo ideal es que cada persona se forme en 2 sentidos: en el de la profesionalización y en el de la ciudadanía. Por ello, a medida que la especialización profesional va aumentando, no debe perderse de vista la formación humanística y cultural, que también es muy nutritiva para el alma y para mantener el bienestar personal, social y la salud mental.
2. ¿Cómo cambian las necesidades de orientación en cada etapa de la vida?
Cambian porque cada etapa tiene unas peculiaridades. En la primera infancia han de priorizarse la prevención de los posibles trastornos y la atención temprana cuando estos se detectan. Esta etapa es vital en la orientación educativa y cuando digo "vital" lo hago en todo su sentido, porque ello depende el bienestar de esa persona y su familia en su vida; es decir, la detección precoz y la atención temprana puede determinar la vida de una persona.
En cuanto a la orientación vocacional y profesional, adquiere su protagonismo en los momentos en los que hay que tomar decisiones vocacionales como en los cambios de etapa, decidir una especialidad de Formación Profesional o bien una carrera universitaria.
Más allá de la vida profesional, la orientación sigue atendiendo a las necesidades vitales, por ejemplo en el momento de la jubilación cuando hay que orientar la vida hacia nuevos proyectos, nuevos objetivos después de la vida laboral.
"Los medios de comunicación y la sociedad valoran cada vez más las funciones que realizan los profesionales de la orientación".
3. Ante una oferta formativa cada vez más amplia y flexible, ¿qué criterios deberían ayudar a elegir la opción más adecuada en cada momento?
El criterio principal es el desarrollo del propio proyecto de vida. Es un lujo que en la actualidad existan tantas posibilidades de formación, que rebasan las fronteras gracias a las posibilidades que proporcionan las tecnologías.
Sin embargo, aunque la mirada hacia fuera sea muy amplia, la mirada que nos interesa para elegir la opción más adecuada en cada momento es la mirada hacia dentro, la que debe dar respuesta a los propios intereses, a la vocación, a hacer aquello que a cada persona le hace alcanzar mayores cotas de bienestar en su mundo. Esa mirada hacia dentro es el autoconocimiento y la debe hacer cada persona con la ayuda y acompañamiento de las personas que más le quieren y conocen y con la colaboración de su orientador.
Sin embargo, aunque la mirada hacia fuera sea muy amplia, la mirada que nos interesa para elegir la opción más adecuada en cada momento es la mirada hacia dentro, la que debe dar respuesta a los propios intereses, a la vocación, a hacer aquello que a cada persona le hace alcanzar mayores cotas de bienestar en su mundo. Esa mirada hacia dentro es el autoconocimiento y la debe hacer cada persona con la ayuda y acompañamiento de las personas que más le quieren y conocen y con la colaboración de su orientador.
4. ¿Qué considera imprescindible para tomar una buena decisión formativa y cómo pueden facilitarla los centros educativos, las administraciones y los profesionales de la orientación?
Para tomar una buena decisión formativa se requiere la doble mirada. Hacia el exterior, para conocer la oferta educativa y todas las posibilidades que ello conlleva. Y, por otro lado, la mirada hacia el interior, hacia el autoconocimiento para saber qué se quiere hacer con la propia vida, qué pasos dar para ser feliz.
En ambos procesos la ayuda de los centros educativos, la administración y los orientadores es imprescindible, así como la de la familia y amigos que son las personas que más conocen a cada alumno. Todos ellos actúan como un espejo que devuelve la imagen de cada persona.
Por ejemplo: si se tienen más o menos dotes para trabajar con personas o con máquinas, si se es "manitas", si se tienen cualidades para el deporte, la música, las artes, para enseñar, para hablar en público... El sistema educativo devuelve esta información cada trimestre en forma de calificaciones que hacen que la persona construya un autoconcepto y sepa si es mejor para las matemáticas o para la lengua, si a una persona le interesa la historia o las artes plásticas, entre otras muchas cosas... Con toda esa información, se conforma el propio autoconcepto y se va construyendo el propio proyecto de vida en sintonía con el bienestar propio y de quien le rodea.
5. La formación permanente puede responder a motivos muy distintos: mejorar la empleabilidad, promocionar, reciclarse profesionalmente, aprender por interés personal, etc. ¿Cómo puede la orientación acompañar motivaciones tan diversas?
En ambos procesos la ayuda de los centros educativos, la administración y los orientadores es imprescindible, así como la de la familia y amigos que son las personas que más conocen a cada alumno. Todos ellos actúan como un espejo que devuelve la imagen de cada persona.
Por ejemplo: si se tienen más o menos dotes para trabajar con personas o con máquinas, si se es "manitas", si se tienen cualidades para el deporte, la música, las artes, para enseñar, para hablar en público... El sistema educativo devuelve esta información cada trimestre en forma de calificaciones que hacen que la persona construya un autoconcepto y sepa si es mejor para las matemáticas o para la lengua, si a una persona le interesa la historia o las artes plásticas, entre otras muchas cosas... Con toda esa información, se conforma el propio autoconcepto y se va construyendo el propio proyecto de vida en sintonía con el bienestar propio y de quien le rodea.
"La formación ideal es aquella que responde a las necesidades de cada persona según su momento vital".
5. La formación permanente puede responder a motivos muy distintos: mejorar la empleabilidad, promocionar, reciclarse profesionalmente, aprender por interés personal, etc. ¿Cómo puede la orientación acompañar motivaciones tan diversas?
La orientación puede acompañar en cada uno de estos momentos porque siempre se sitúa al lado de las personas para ayudarles a realizar sus sueños. Por ejemplo, si se trata de mejorar la empleabilidad, se podrá orientar para saber qué tipo de formación precisa esa persona para poder alcanzar puestos superiores dentro de su ámbito, así como qué hacer si se trata de dar un giro en su vida profesional para cambiar de opción profesional.
Incluso, más allá, pasada la vida profesional, desde la orientación se acompaña a las personas a seguir elaborando su proyecto de vida, con el deseo de satisfacer intereses personales, desde la oportunidad que da la vida cuando ya se ha terminado el ciclo laboral.
6. ¿Considera que la orientación a lo largo de la vida está suficientemente integrada en el sistema, o todavía se concentra demasiado en momentos concretos de transición?
Para que la orientación esté plenamente integrada en el sistema queda todavía bastante recorrido. Ya está comúnmente aceptado que la orientación debe estar en las transiciones, especialmente en la secundaria, tanto en la obligatoria como en el bachillerato.
Sin embargo, queda que se reconozca su importancia, "vital" como señalábamos antes en la etapa de infantil, una etapa que no es considerada como obligatoria en el sistema educativo español, cuando es de todos conocido que se escolariza prácticamente al 100% de la población y es donde se siembran la mayor parte de las grandes brechas educativas que tendrán una importante repercusión social y económica para el futuro de las personas.
Es necesario que se potencie más la orientación en las etapas de Educación Infantil y Primaria, así como en la Formación Profesional, donde no ha terminado la orientación, pues hay una gran parte del alumnado que cursa ciclos de grado básico y medio, que siguen siendo menores de edad y que aprovechan el nivel básico como medida de atención a la diversidad. Es más como medida de "rescate" para un alumnado con una trayectoria de fracaso escolar que precisa de atención especializada por parte de un especialista en orientación educativa.
"Invertir en orientación educativa y profesional sale muy rentable tanto en términos económicos como emocionales".
7. ¿Desde instituciones y medios internacionales se recomienda a los países garantizar el acceso a la orientación a las personas a lo largo de la vida? ¿Por qué?
Todos los países desarrollados cuentan con sistemas de orientación, tanto dentro del sistema educativo como del laboral, hay orientadores en ambos ámbitos y se valora la labor que se desarrolla como imprescindible para proporcionar calidad y excelencia.
Además, es de destacar que la orientación es un derecho del alumnado y de las familias, en general de las comunidades educativas, por ello, desde las administraciones se debe impulsar la orientación para no lesionar el derecho que las personas tienen a la orientación.
De este modo, tanto la UNESCO,la COPOE, la AIOSP como la Asociación Americana de Psicología recomiendan que haya profesionales en el sistema educativo, es más recomiendan una ratio concreta para poder hacer actuaciones de calidad: 1 orientador por cada 250 estudiantes
8. Desde COPOE, ¿qué medidas serían necesarias para reforzar la orientación académica y profesional y ayudar a las personas a tomar mejores decisiones formativas en todas las etapas de su vida?
La primera medida que hay que tomar es la ratio, es inviable que se pueda hacer orientación de calidad si faltan orientadores. En muchos centros de España la ratio de orientadores triplica la ratio recomendada por la UNESCO y la COPOE y así es imposible que se pueda llegar al alumnado y las comunidades educativas, saber cuáles son las necesidades y las respuestas educativas que han de ponerse en marcha.
Invertir en orientación educativa y profesional sale muy rentable tanto en términos económicos como emocionales, pongamos por caso lo que supone la elección acertada de estudios universitarios si ha habido una buena orientación en contraposición a si ésta no ha existido. Las consecuencias son el malestar y la frustración del estudiante y de todo su entorno, además del gasto económico. "Gasto" es un desperdicio, una pérdida, mientras que inversión es la ganancia de todos y la apuesta por el futuro.
Invertir en orientación educativa y profesional sale muy rentable tanto en términos económicos como emocionales, pongamos por caso lo que supone la elección acertada de estudios universitarios si ha habido una buena orientación en contraposición a si ésta no ha existido. Las consecuencias son el malestar y la frustración del estudiante y de todo su entorno, además del gasto económico. "Gasto" es un desperdicio, una pérdida, mientras que inversión es la ganancia de todos y la apuesta por el futuro.