Nuevas profesiones en el sector de la atención a las personas

Artículo de opinión

Un informe de la OIT prevé que el crecimiento del empleo a nivel mundial se acelerará en los servicios del sector privado durante los próximos 5 años. En concreto, aumentará la demanda de los empleos que requieren una interacción directa, como la sanidad o los servicios a las personas. En este monográfico, hemos preguntado a los expertos por las oportunidades laborales y formativas que ofrece el sector de la atención a las personas.

  • 25/02/2015

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Laia Mestres i Salud, Redacción de Educaweb
El informe Perspectivas sociales y del empleo en el mundo – Tendencias 2015 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) prevé que el crecimiento del empleo a nivel mundial se acelerará en los servicios del sector privado durante los próximos 5 años. En concreto, aumenta la demanda de los empleos que requieren una interacción directa, como la sanidad o los servicios a las personas.
 
Este contexto hará aflorar muchos empleos relacionados con la economía social, que agrupa entidades, asociaciones, cooperativas, etc. que trabajan en temas como la atención a las personas o la dependencia. En el monográfico de Nuevas Profesiones 2015 de Educaweb, hemos preguntado a los expertos por las oportunidades laborales y formativas que ofrece el sector de la atención a las personas.

La atención a las personas, un sector emergente

 Coincidiendo con las estimaciones de la OIT, el estudio "La Economía Social y la atención a la dependencia" de la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (CEPES) muestra que los servicios sociales es uno de los pocos sectores profesionales que ha logrado aumentar el número de puestos de trabajo durante la crisis. En concreto, entre 2008 y 2012, se crearon unos 110.000 puestos de trabajo nuevos, mientras que en el mismo periodo se perdieron 3 millones de empleos en el conjunto de la economía estatal.
 
Si las administraciones públicas impulsasen una serie de medias, que han quedado aplazadas junto a algunos aspectos de la Ley de Dependencia, el sector podría crear más de 635.000 puestos de trabajo en los próximos años. Este sector podría convertirse en un nicho de ocupación para los colectivos con mayores dificultades de acceso al empleo (personas mayores de 50 años, jóvenes, mujeres, personas con discapacidad y colectivos en riesgo de exclusión).
 
De hecho, el director general de Fundación ONCE, José Luis Martínez Donoso, en una jornada celebrada en febrero de 2015, coincide en la importancia de la Economía Social en nuestro país, que "representa el 10% del PIB y genera más de 2,2 millones de puestos de trabajo".
 
La buena salud del sector de la Economía Social supone la creación de perfiles profesionales nuevos, como por ejemplo, desarrollador de aplicaciones telemáticas; el impulso de perfiles ya establecidos en el mercado laboral, como los relacionados con la rama sanitaria (enfermería, medicina…) o el sector educativo y social (insertor socio laboral, educador social…) y el emprendimiento.

La clave para el futuro: formación y competencias

 El informe de la OIT anteriormente citado también muestra una progresiva desaparición de los empleos no cualificados, especialmente en los países con economías más avanzadas. Esto provocará una polarización entre empleos altamente cualificados y empleos menos cualificados, con un impacto directo sobre los ingresos del trabajo, aumentando la desigualdad.
 
Las personas sin cualificación que antes ocupaban empleos en el sector servicios, deberán adquirir nuevas competencias o tendrán que enfrentar la perspectiva de competir por puestos de trabajo en el nivel más bajo de la escala de competencias. Esta situación afecta de forma evidente a los profesionales del sector de la atención a las personas, ya que en ocasiones se trata de empleos para los que no se solicita una formación específica al tratarse de la profesionalización de actividades no remuneradas hasta ahora.
 
Para M. Luisa Rodríguez, catedrática Emérita de Orientación Profesional de la Universidad de Barcelona, el sector servicios, en general, pide que los profesionales de la ayuda adquieran habilidades y competencias de sutil clasificación y delicada intervención formativa. Los planes de estudio de una oferta formativa futura deberían también facilitar la convalidación de saberes y de experiencias adquiridos para facilitar la transición de un oficio a otro, de una profesión a otra, y una orientación que conectara el bagaje adquirido con las exigencias profesionales.

¿Cómo mejorar las competencias para trabajar en el sector de la atención a las personas?         

Aunque se cuente con una amplia experiencia, para acceder al sector de la atención a las personas es necesaria formación específica, que puede lograrse de las siguientes formas:
  • Competencias transversales: Durante un proceso de selección de personal, las empresas detectan las competencias más adecuadas para cubrir sus necesidades, pero, existen una serie de habilidades y conocimientos que son imprescindibles en una mayoría de entornos: flexibilidad y movilidad, capacidad de trabajar en equipo, responsabilidad y compromiso, manejo de las TIC, dotes comunicativas… En el caso de la atención a las personas destacaríamos la capacidad para solucionar problemas, la empatía, la organización y el control.
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