Innovación y cultura emprendedora

Laia Mestres i Salud,
Redacción de Educaweb
07/04/2014

La cultura emprendedora consiste en identificar las oportunidades y reunir los recursos suficientes para transformarlas en una empresa. Pero no sólo se trata de tener una idea, la emprendeduría supone una actitud: desarrollar capacidades para el cambio, experimentar, ser flexible y abierto y sobre todo, arriesgarse.

La cultura emprendedora está estrechamente ligada a la iniciativa y la acción. Un emprendedor es capaz de innovar, adaptarse a su entorno, tiene ganas de hacer cosas nuevas y de hacerlas de forma diferente. En este nuevo monográfico sobre cultura emprendedora de Educaweb hemos preguntado a los expertos si es imprescindible ser innovador/a para emprender y nos hemos encontrado con respuestas opuestas.

Innovación en las organizaciones

La innovación, según el diccionario de la Real Academia Española, es la creación o modificación de un producto, y su introducción en un mercado. La innovación exige creatividad, es decir, proyectar nuevas ideas y resolver problemas a través de estrategias novedosas, pero, además, exige conciencia y equilibrio para aplicar las ideas a la realidad de la organización.

Para Carme Artigas, co-fundadora y Socia-Directora de Synergic Partners, en una entrevista anterior, la innovación no es una capacidad (como la creatividad) sino un proceso, una actividad que culmina en un resultado final que conduce al progreso. Es el resultado de aplicar la creatividad, pero también necesita métodos y tecnología para desarrollar nuevos productos o servicios o en la mejora de nuestro entorno. La innovación requiere esfuerzo e inversión y se concreta en un resultado final.

Innovación y emprendimiento

¿De qué forma podemos innovar en el contexto de la cultura emprendedora? Los expertos destacan tres grandes posibilidades:
¿Llevar a cabo estos puntos garantiza el éxito del proyecto emprendedor? Según Gaëlle Schaefer, directora de Hexagone Language Solutions, la innovación es un dato fundamental a la hora de emprender, es lo que nos permitirá distinguirnos del resto de nuestra competencia. Tener un producto o servicio distinto, novedoso es sin duda una ventaja competitiva y un argumento de venta muy llamativo para el cliente final.

Por su parte, Teresa Torras, emprendedora en Decoingenium, reconoce que la innovación es necesaria, en el sentido de que tienes que adaptarte a los cambios del mercado y ser proactivo ante tus competidores, sin embargo, ser innovador no significa tener éxito asegurado.

Precisamente, si entendemos que la innovación real pasa por observar y anticiparse a los cambios, debemos tener claro que la innovación no puede centrarse en la creación de productos y servicios nuevos, sino también en la gestión empresarial (recursos humanos, seguimiento de la calidad…). En este sentido, los expertos consideran que la innovación debe formar parte de las competencias del emprendedor, junto con la iniciativa, la persistencia, la capacidad de asumir riesgos, etc. pero, tal y como reconoce Walter González,Consultoria i Estudis de la Fundació Pere Tarrés, la innovación es un elemento más en el emprendimiento pero no una condición de éxito.

Oscar Fuente, Director de IEBS Business School, se muestra mucho más rotundo y niega que la innovación sea imprescindible para el éxito de un proyecto emprendedor. China es el ejemplo de que no es necesario ser innovador para triunfar en el mundo de la emprendeduría, sin embargo, considera que si no innovas en un mundo donde las cosas van tan rápido tienes los días contados. Desde su punto de vista, las pequeñas innovaciones son las que marcan la diferencia. Como ya hemos dicho, sólo aquellos capaces de adaptarse e incluso anticiparse rápidamente a los cambios sobrevivirán.

Competencias para un emprendedor innovador

Así pues, podemos concluir que la innovación es una de las herramientas del emprendedor, pero no la clave del éxito; ésta pasa por ser capaz de comprometerse y tener una actitud adecuada. Para Carlos Díez de la Lastra, Director General de Les Roches Marbella, la actitud emprendedora incluye elementos como la superación de las experiencias difíciles y las situaciones de estrés a partir de la auto-motivación, así como centrarse en objetivos concretos de negocios haciéndolos viables.

En este contexto, las competencias son fundamentales: habilidades de comunicación, negociación, ventas y creatividad y ser capaz de mejorar de forma constante esos niveles de creatividad tanto a escala individual como en procesos colaborativos conjuntos, explica Carlos Díez de Lastra.

Por último, Cristina Álvarez, Directora de Comunicación de IDE-CESEM, ofrece una serie de consejos para ser un emprendedor innovador:
Nosotros añadimos un último consejo: fórmate, relaciónate con otros emprendedores en viveros de empresas y consulta con expertos todas las dudas. Y por supuesto, ¡lánzate!
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