Ayudante de cocina

Descripción
Los ayudantes de cocina colaboran con los chefs o cocineros en la preparación de los alimentos. Entre sus funciones principales destaca el mantenimiento de la higiene y el orden de la cocina y los utensilios.
Actividades laborales
Los ayudantes de cocina trabajan bajo la supervisión de chefs o cocineros realizando las tareas básicas, en trabajos rutinarios de la cocina, tales como:
  • Limpiar, pelar y cortar las verduras
  • Mezclar los ingredientes
  • Desplumar aves de corral
  • Picar carne
  • Desescamar pescado
  • Mantener limpia la cocina y los utensilios
  • Colaborar en la conservación de las materias primas y los productos de uso en la cocina
Las funciones pueden depender del tamaño de la cocina en la que trabajen. En una cocina con más personal especializado, el ayudante puede dedicarse exclusivamente a preparar la comida. En una cocina con menos personal, sus funciones se amplían abarcando tareas específicas como almacenar los alimentos y hacer el inventario, limpiar la cubertería y cristalería o prestar apoyo puntual durante el servicio de comidas.

En cuanto a las salidas profesionales, el ayudante de cocina puede realizar su trabajo en la cocina de un restaurante, un bar o un hotel; en servicios de catering; cocinas de centros educativos, residencias de ancianos, internados...; clubs deportivos o de ocio; salones de bodas o cruceros.
Perfil profesional
Un ayudante de cocina debe ser una persona:
  • Interesada por la cocina y la alimentación.
  • Con formación específica como ayudante de cocina.
  • Con conocimiento sobre los procedimientos de higiene, salud y seguridad en la cocina.
  • Con conocimiento de las materias primas y las técnicas culinarias básicas.
  • Flexible.
  • Meticulosa.
  • Capaz de trabajar en equipo.
  • Con una buena higiene personal y buena forma física.
  • Resistente, para estar de pie mucho rato y levantar o cargar objetos pesados.
  • Rápida y eficiente.

Competencias
  • Activo.
  • Bien organizado.
  • Capacidad para trabajar bajo presión durante períodos de mucho trabajo.
  • Capacidad para trabajar en equipo.
  • Capaz de lidiar con trabajos que implican desorden.
  • Capaz de trabajar con rapidez.
  • Enérgico.
  • Enfoque flexible.
  • Entusiasta.
  • Habilidad para los números.
  • Habilidades comunicativas.
  • Habilidades interpersonales.
  • Habilidades prácticas.
  • Habilidoso con las manos y los dedos.
  • Muy meticuloso con su higiene personal.
Estudios oficiales
A continuación se relacionan algunos de los estudios oficiales (ciclos formativos o carreras universitarias) que permiten ejercer esta profesión. Hay que tener en cuenta que dependiendo del ámbito de especialización, es posible que se tenga que complementar la formación con otros cursos más específicos del sector. La formación continua es un aspecto clave para la mejora profesional.
Cursos relacionados