Orientación para formarse en arte dramático

Contenido patrocinado

¿Te interesa formarte para ser actor o actriz? Consulta información relevante para tomar tu decisión a través de este contenido creado por el departamento de orientación del Centro de Investigación de las Artes Escénicas y Audiovisuales La Manada de Madrid

  • 05/07/2022
  • Tiempo de lectura 15 mins

  • Valora

  • Deja tu comentario
Centro de Investigación de las Artes Escénicas y Audiovisuales La Manada


La formación en arte dramático

¿Qué significa formarse como actor?

Actor es aquella persona capaz de leer un montón de frases en un papel y hacer de ese texto un ser humano que piense, sienta y actúe de verdad. Que lo pueda hacer en cualquier formato: en cine, en teatro o en televisión; y en cualquier contexto profesional: un casting, una audición, un ensayo, un estreno, un rodaje, una clase, etc.  Como decía el gran poeta Federico García Lorca, "el teatro es la poesía que se levanta del libro y se hace humana".
 
Para poder conseguir interpretar personajes de verdad y hacer de eso una profesión, se necesita aprender una técnica, un método de interpretación. De la misma forma que sigues unos pasos concretos para hacer un buen comentario de texto o para resolver un problema matemático, también hay unos pasos a seguir a la hora de encarnar un personaje. Esos pasos a seguir se llaman "técnica interpretativa"o "método de interpretación".
 
Actualmente hay muchas escuelas que imparten su formación en todo el territorio nacional y es importante saber qué técnica concreta va a aprender el futuro intérprete durante sus años de formación. Porque la técnica que adquiera ahora será la herramienta con la que cuente en el futuro para labrar su carrera profesional. Para aprender y dominar una técnica son necesarios como mínimo dos años de formación en dicho método. En este sentido, lo primero que nos parece necesario es dotar al estudiante de un poco de contexto sobre las distintas técnicas interpretativas que existen.
 

¿Qué técnicas interpretativas existen actualmente y de dónde vienen?

El aprendizaje del oficio de actuar y la técnica interpretativa no es reciente, ya Shakespeare hace quinientos años nos habla a través de Hamlet de cómo los actores y actrices deberían interpretar:
 
"No hay defecto que más se oponga al fin de la representación que desde el principio hasta ahora, ha sido y es: ofrecer a la naturaleza un espejo en que vea la virtud su propia forma, el vicio su propia imagen, cada nación y cada siglo sus principales caracteres".
 
Desde Denis Diderot (Langres, 1713 – París, 1784) hasta nuestros días, los teóricos de la interpretación han estudiado la filosofía del actor y las técnicas necesarias para crear y expresar a través del cuerpo, la voz, el ambiente, etc. Diderot consideraba al comediante como un farsante, una persona que, paradójicamente, ha de hacer creer que sufre dolor indecible o estalla de alegría sin llegar a sentir un ápice de aquellas emociones que expresa, pues sólo así será capaz de hacer vibrar al espectador e involucrarlo en la farsa.
 
Frente a esta visión de mero fingimiento, Konstantin Stanislavski (Moscú, 1863 – Moscú, 1938) da un vuelco a esta teoría posicionándose en el polo opuesto y afirmando que para dar vida a un texto es necesario dejarse inundar por él, en especial por su parte afectiva. Siguiendo este ejemplo Stanislavski construye un modo de trabajo basado en la verdad del actor, basado en las propias vivencias, conectado consigo mismo y con su entorno. A partir de Stanislavski se configura lo que podría llamarse la interpretación contemporánea.
 
La teoría de Mijaíl Chéjov (San Petersburgo, 1891 – Beverly Hills, 1955), alumno directo de Konstantin Stanislavski y sobrino del dramaturgo Anton Chejov, se centra en los sentimientos y, en particular, en las atmósferas que se pueden crear. Considera que las emociones que se fabrican son el alma de la interpretación. Su teoría nos invita a cuidar con todo detalle la creación de espacios seguros y confortables donde se pueda expresar libremente pensamientos, ideas, sentimientos y experimentar sobre situaciones ficticias, vivencias, personajes, etc.
 
Al mismo tiempo, se produce una nueva revolución en el ámbito de la interpretación con Vsévolod Meyerhold (Penza, 1874 – Moscú, 1940), también discípulo de Stanislavski. Este excelente actor defiende la necesidad de mantener unidos el diálogo vocal y el corporal en todo momento, ya que el lenguaje corporal es el que conduce al verbal. Considera que la acción es el modo más adecuado para aprender de manera más significativa. De su teoría resulta especialmente interesante la consideración del cuerpo y el movimiento como medios de aprendizaje (biomecánica teatral o método del actor biomecánico). Aboga por el mantenimiento de la originaria conexión con el cuerpo, lugar donde sentimos físicamente las emociones.
 
Y llegamos finalmente a la edad de oro del cine norteamericano con la aparición del llamado El Método. Inspirado casi totalmente en las investigaciones que había ido realizando Stanislavski en su Rusia natal. Lee Strasberg (Budánov, 1901 – Nueva York, 1982) se convierte en director artístico del Actors Studio en 1951. A partir de ahí, este actor y director teatral desarrolla una brillante carrera como pedagogo actoral que le lleva a ser maestro de muchos de los grandes actores cinematográficos de nuestro pasado reciente (Al Pacino, Marlon Brando, Steve McQueen, Dustin Hoffman, Robert de Niro, Jack Nicholson y un larguísimo etcétera). Lector voraz de los libros de Stanislavski (aunque no coincidió nunca con él) desarrolla una técnica interpretativa basada en la "memoria emocional" del actor y en la "verdad escénica". Rompe con el modo de interpretar mucho más estético de la generación anterior y se adentra en la construcción de los personajes de "dentro a fuera". Desde lo emocional y psicológico. Analiza los motores de los personajes y los conecta con los actores mediante recursos como la transferencia y el trabajo sobre imágenes. Sanford Meisner fue uno de sus colegas profesionales así como un seguidor de su técnica. Y alumno de este último es William Layton, responsable de que El Método llegue a España.
 

Orientación para los futuros actores y actrices

Imagen: Centro de Investigación de las Artes Escénicas y Audiovisuales La Manada

¿Vales o no vales para ser actor?

Si tu sueño es interpretar y piensas que no tienes talento vamos a proponerte una reflexión: si bien no ponemos en duda que el talento exista, no creemos que haya nadie con capacidad para detectarlo. Nadie puede saber lo que hay dentro de otro ser humano y todavía no ha sido revelado. Parece que queremos ignorar la verdad: que el conocimiento, el trabajo, la sensibilidad, la valentía y el tesón son cualidades medibles y mejorables.
 
Hemos visto multitud de alumnos por los que nadie hubiera apostado un duro convertirse en artistas de primer nivel. La historia está llena de sonrojantes "tú no vales para esto"; "no tienes eso"; "no tienes presencia escénica y eso no se aprende".  Todo se puede aprender. Puede costar más o menos esfuerzo. Puede ser más o menos fácil. Pero se puede aprender. Preocuparse por el talento, con todo lo que hay que mejorar de uno mismo, nos hace perder la confianza en que, ya solo por la pasión que nos mueve, tenemos suficientes razones para intentarlo. Y el primer paso es escoger una buena formación.
 

Para formarme como actor, ¿dónde puedo estudiar?

Puedes escoger entre centros de enseñanza reglada y no reglada. La formación reglada es aquella que depende del Ministerio de Educación y Formación Profesional. En ese marco se adscriben las enseñanzas artísticas superiores de Arte Dramático, que tienen como objetivo la formación cualificada de profesionales en el ámbito de la interpretación y aquellas áreas de conocimiento e investigación vinculadas con ellas.
 
Sin embargo la oferta de ciclos formativos reglados en España es lo suficientemente escasa e inaccesible, dado el alto número de candidatos frente a las pocas plazas disponibles, y esto ha impulsado la creación de distintas academias privadas de enseñanza no reglada.
 
La formación no reglada se imparte en centros privados y conlleva la obtención de una titulación sin valor oficial. Sin embargo estos títulos son perfectamente válidos para acceder a cualquier tipo de casting o audición para producciones y compañías tanto públicas como privadas en nuestro país y en las industrias internacionales.
 
En la formación reglada el programa didáctico tiene que seguir las normas ministeriales, eso la convierte en una formación con garantía de calidad y una titulación oficial. En cambio, en la formación no reglada el programa didáctico se puede amoldar a las necesidades de cada alumno y la enseñanza es personalizada. Además de poder garantizar una preparación más flexible y adaptada a la demanda laboral que cambia y evoluciona constantemente. En ese sentido la formación privada se convierte en una formación menos conservadora y más práctica, versátil y funcional para la industria del espectáculo. Siempre que se escoja un buen centro de estudios.
 

Enseñanza reglada

 
  • Centros públicos de enseñanza reglada: las escuelas públicas de enseñanza reglada que se ocupan de la formación en Arte Dramático son las ESAD, Escuela Superior de Arte Dramático, presentes en las diferentes Comunidades Autónomas; y, para la Comunidad de Madrid, la RESAD, Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid.
  • Centros privados de enseñanza reglada: por escuelas privadas de enseñanza reglada entendemos las Academias privadas de Artes Escénicas que son reconocidas como Instituciones Universitarias privadas o las Escuelas Universitarias adscritas a una institución Universitaria pública.


Enseñanza no reglada


Academias, Centros de Investigación de las Artes Escénicas y Audiovisuales y Escuelas privadas de enseñanza no reglada.
 

¿Tengo que ser mayor de edad?

Las titulaciones a las que nos referimos exigen la mayoría de edad. En el caso de los menores de edad muchas escuelas privadas de Artes Escénicas tienen un programa Jóvenes, que suele dirigirse a los estudiantes entre 13 y 18 años.
 

¿Necesito haber terminado el bachillerato o la ESO?

Dependiendo del centro de estudios que escojas.
 
Las Escuelas Superiores de Arte Dramático (RESAD, ESAD), de enseñanza reglada, exigen el título de bachillerato, el certificado de superación de la prueba de acceso a la universidad para mayores de 25 años, o el certificado de la prueba de madurez. Con una de estas titulaciones puedes inscribirte a la prueba de acceso. No es necesario haber realizado la EBAU.
 
Los centros privados no reglados no suelen exigir titulaciones previas. Por norma general se requiere haber cumplido la mayoría de edad, pero esos parámetros pueden cambiar dependiendo del centro de estudios. Habrá que contactar directamente con las escuelas para informarse sobre la titulación requerida.
 

¿Tengo que hacer una prueba de acceso?

  • En la escuela pública se entra siempre con prueba de acceso y hay que informarse con tiempo para poder solicitarla. Te aconsejamos empezar a pedir información aproximadamente en el mes de enero del año en el que te presentas a la prueba para poder inscribirte en el plazo indicado (suele ser en febrero/marzo) y efectuar la prueba en los meses sucesivos (suele ser en junio/julio).
 
  • En la escuela privada la mayoría de los centros tienen prueba de acceso. Las fechas y las modalidades de las pruebas dependen de cada escuela. También hay centros  sin prueba de acceso que admiten alumnos por orden de matriculación y tienen plazas limitadas. En ese caso habrá que hablar con la escuela y matricularse para reservar la plaza en el turno disponible antes de que se acaben.
 

La mayoría de plazas disponibles para esta formación están en centros privados ¿Cómo escoger entre ellos?

Dentro de los numerosos títulos que ofertan las academias privadas, hay grandes diferencias entre unos y otros. Lo más importante es que busques la formación de mejor calidad, que es la que te va a permitir después hacer buenas pruebas y acceder al mundo profesional.
 
Pregunta por el número de horas y por el programa pedagógico. Hay academias con oferta formativa de 25-30 horas semanales (una carga horaria parecida a la de la formación pública) y otras que proponen clases de una, dos o tres veces a la semana para un total de 10-15 horas lectivas semanales. Así que es muy importante que cuando contactes con el centro o los centros que te interesan te quede claro qué horas vas a hacer y qué asignaturas tienes.
 
Investiga sobre las horas de la asignatura de Interpretación y sobre el método que imparten. Interpretación es la asignatura troncal en todas estas titulaciones, pero hay grandes diferencias entre la cantidad de horas que te ofrecen unas u otras escuelas. Cuando preguntes, el centro debería informarte también de cuál es el método que vas a aprender, ya que de eso depende que al terminar tu formación tengas herramientas concretas para enfrentarte al mundo profesional.
 
Investiga sobre el trato humano y personal con el alumnado en la escuela. Cuando estudias Arte Dramático es muy importante tener unos profesores que se comprometan personalmente con los alumnos, ya que este tipo de formación requiere que el estudiante adquiera herramientas en todos los planos del ser humano: físico, emocional e intelectual. Y aunque la técnica sea la misma para todos, no hay dos estudiantes iguales ni dos formas similares de aprenderla y acceder a ella.
 
No te cortes a la hora de indagar y preguntar. Te recomendamos que visites las redes sociales de las distintas escuelas porque ahí muchas veces encontrarás testimonios de otros alumnos. Pide visitar los centros para conocer de primera mano dónde vas a invertir tu tiempo y tu dinero. Un ambiente de estudio sano, respetuoso y seguro a nivel emocional es muy relevante para la formación del actor y de la actriz, que trabajan constantemente con su cuerpo y su interioridad.
 

¿Cómo saber dónde quiero estudiar?

Descubre las diferentes escuelas e intenta conocerlas desde dentro (en los días de puertas abiertas o con las visitas concertadas).
 
Es recomendable que decidas en función de dos parámetros: la oferta formativa y la calidad humana de las personas que te han atendido. Esos dos factores van a influir más sobre tu formación y tu futuro profesional que el nivel de popularidad que tiene la escuela o de lo espectacular que sean las instalaciones.
 
Imagen: Centro de Investigación de las Artes Escénicas y Audiovisuales La Manada de Madrid.

La calidad de la oferta formativa es imprescindible porque va a determinar con qué herramientas te vas a enfrentar al mundo profesional. Y la calidad y calidez humana del trato que recibas es muy importante porque en este tipo de formación es recomendable un seguimiento individualizado. Porque un actor se forma no solo intelectualmente, sino también física y emocionalmente. Y es necesario hacerlo con personas que te atiendan de forma personal y que se comprometan contigo.
 

¿Qué alternativas de empleo existen al finalizar los estudios?

El actor y la actriz pueden concretar su profesión llegando a trabajar en el teatro, en el cine, en la televisión, como modelo publicitario, presentador/a de, actor o actriz de doblaje, cantante, locutor/ade radio, bailarín/a de teatro musical, director/ade escena, ayudante de dirección teatral, gestor/a cultural.
 
También puede trabajar como asesor/ay director/a artística de proyectos culturales; experto/a cultural teatral y cinematográfico; director/a, programador/a o coordinador/a de salas de teatro y casas de cultura; director/a de festivales teatrales y cinematográficos; crítico de teatro y cine; coach personal;  director/a de eventos conmemorativos e institucionales; profesor/a de arte dramático, danza y canto; docente de actividades artísticas; monitor/a de talleres de cine, teatro, danza y canto; agente artístico; animador sociocultural para complejos de ocio, televisión y para ofertas sociales y culturales institucionales públicas y privadas.
 

¿Cómo me puedo incorporar al mundo laboral después de estudiar interpretación?

Escogiendo una Agencia de Representación de Artistas y presentándote a todos los casting y audiciones que puedas, empleando toda tu profesionalidad en cada proyecto y cuidando de tu formación incluso después de conseguir un Título en Arte Dramático. Los artistas necesitan nutrir constantemente su intelecto para poder conocer y analizar el mundo que les rodea y desarrollar la capacidad crítica que alimenta sus creaciones artísticas.
 

¿Si quiero estudiar cualquier otra rama de las artes escénicas (Dirección Escénica, Dramaturgia, etc.) convendría tener nociones de interpretación?

Los directores escénicos y los dramaturgos son, en primer lugar, artistas. Siempre es conveniente conocer a fondo las piezas que componen nuestro trabajo, sobre todo en un proceso creativo.
 
El aprendizaje del método actoral ayuda mucho al escritor en la construcción dramatúrgica; y un director que no sabe en qué consiste el trabajo del actor, ¿cómo podrá guiarle y comunicarse convenientemente con él?
 

¿Existen ayudas económicas y becas para estudiar artes escénicas?

Sí. Existen becas estatales que sustentan la enseñanza artística (reglada y no reglada) y los requisitos para acceder a ellas varían por cada Comunidad Autónoma. Puedes buscar información en la página web de tu Comunidad Autónoma o en la página del Ministerio de Educación y Formación Profesional. También hay becas privadas, cuya asignación depende del criterio de cada centro privado de estudios.
 

Orientación para las familias de los aspirantes a actor o actriz

¿Cómo ayudo a mi hijo o hija si quiere ser actriz o actor?

Si nos paramos a recordar a nuestros hijos de niños o a mirarlos en la adolescencia y notamos que tienen una facilidad inexplicable para inventar y contar historias, que les encanta ponerse encima de la silla para recitar una poesía el día de Navidad o simplemente vemos que sienten las emociones muy fuertes y nos resulta hasta desmesurada la capacidad que tienen de hacernos reír o la intensidad con la que se enfadan, probablemente tenemos delante a un futuro artista, muy probablemente a un actor o a una actriz.
 
Lo primero que hay que hacer para ayudarles es apoyar un recorrido de autoconocimiento, pedirles que reflexionen sobre lo que les gusta y que tengan en cuenta lo que se les da bien, pero también aquello que puede hacerles felices en el futuro.
 
En un mundo que cambia tan rápidamente, en el que muchos de los puestos de trabajo que hoy conocemos irán desapareciendo en los próximos 20 años, no hay ninguna carrera universitaria que asegure el bienestar económico y emocional de nuestros hijos en su vida adulta. Sin embargo, podemos ayudarles a escoger una formación con la que puedan convertirse en adultos resolutivos, capaces de adaptarse y de pelear por su futuro.
 
Para acompañarles en su reflexión conviene transmitirles serenidad y confianza, y prestar atención a sus sueños, habilidades, aficiones o perspectivas para el futuro. En este punto es importante saber que una actriz y actor no necesariamente es alguien extrovertido o que no siente vergüenza, a veces es todo lo contrario. Porque fundamentalmente lo que un futuro actor o actriz tiene es una sensibilidad muy poderosa y esto hace que muchos de ellos se defiendan del mundo durante la adolescencia encerrándose en sí mismos. Esto no es un problema, es parte del camino de aprendizaje de un profesional de la actuación.
 
También es importante que los padres se informen para poder enfrentarse a sus propios miedos. Miedo de que los hijos que tanto quieren deseen acceder a un mundo para ellos desconocido y lleno de prejuicios. En este punto es importante mencionar que actualmente no hay ningún tipo de formación que garantice un futuro laboral sin dificultades. Los estereotipos formativos hacen mucho daño a los estudiantes de Artes en nuestro país, a muchos jóvenes que sueñan con dedicarse a las Artes Escénicas y no se sienten con derecho a comunicarlo por vergüenza o porque tienen la sensación de estar fallando a sus familias.
 
Por todo ello, nos parece importante remarcar la necesidad que tienen nuestros jóvenes de apoyo y acompañamiento en la elección. En esa fase es recomendable evitar una imposición desde nuestra propia perspectiva o por nuestras experiencias pasadas. No tratar de imponer nuestro punto de vista y criterio puede ser determinante para una toma de decisión sana, puesto que el mercado laboral cambia muy rápidamente y nadie puede predecir lo que pasará en el futuro. Se recomienda más bien confiar en la labor de los profesionales en orientación.
 
En la orientación académica y profesional se tienen en cuenta, tomando como referencia el modelo de H. B. Gelatt, tres vías de toma de decisiones del alumnado, en las que se valoran:
 
  • Las aptitudes (condiciones que hacen a una persona especialmente idónea para llevar a cabo una tarea).
  • Las actitudes (temperamento de una persona frente a ciertas situaciones o problemas).
  • Los intereses o motivaciones.
 
Si se cumplen en el aspirante actor estas tres condiciones, o por lo menos dos de ellas, podemos empezar a sacar conclusiones sobre cuál puede ser la mejor decisión. Puede que el o la estudiante no tenga aptitudes o que no las esté demostrando en ese momento, pero que sí tenga interés, motivación y actitud para ciertos valores que encajen con el mundo de las artes o de la interpretación, aunque no hayan demostrado unas habilidades completas.
 
Las aptitudes no se limitan al talento, sino que se adquieren a través del esfuerzo, del trabajo y del compromiso con la formación. A raíz de este trabajo de observación y análisis se hace una toma de decisiones coherente y libre de prejuicios.
 
Además, cada vez son más las empresas que valoran otras facetas aparte de los estudios concretos que haya realizado la persona trabajadora: la gestión emocional, la capacidad de trabajar en grupo, la versatilidad, las habilidades paralelas y la experiencia no profesional.
 
La autorrealización, entendida según las teorías de A. Maslow, se alcanza si decides dedicarte a algo para lo que tengas vocación, interés, actitudes y aptitudes. Las personas que encuentran y escogen su carrera profesional por vocación, cuando eligen y se forman en aquello que les motiva y les hace felices, tienen muchas más posibilidades de ser, en el futuro, adultos con éxito profesional y personal.
 
Accede a continuación al Cuaderno de Orientación del Centro de Investigación de las Artes Escénicas y Audiovisuales La Manada, en formato digital:


 
Deja tu comentario