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"La Orientación ha evolucionado notablemente en los últimos años. Desde el modelo más clínico y centrado en unos cuantos alumnos se ha pasado a un modelo más sistémico que abarca a toda la comunidad educativa y a lo largo de toda la escolaridad"

Entrevista


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Entrevista a Juan Antonio Planas Domingo, Presidente de la Confederación de Organizaciones de Psicopedagogía y Orientación de España (COPOE)
¿Es importante la orientación en el Sistema Educativo actual con la LOE ya aprobada?

Es importantísima. Aunque parezca paradójico cada vez que se pone en entredicho el papel de la orientación se puede ver con más nitidez su creciente relevancia, sobre todo porque los que trabajamos en educación nos damos cuenta de la importancia de la prevención. Y ahora cuando se está desarrollando la LOE, los profesionales de la educación vemos prioritario que se tengan más en cuenta las medidas preventivas, que las correctivas o punitivas. Es necesario intervenir en los problemas antes de que se hagan más serios e irresolubles. Por eso el papel de los orientadores es crucial porque somos los que detectamos el problema cuando aparece y es cuando verdaderamente se pueden implementar medidas educativas. A nuestro parecer en la LOE no se refleja suficientemente la importancia de la Orientación.

¿Por qué es tan importante la intervención preventiva en educación?

Cuando no se interviene a tiempo abocamos a un alumno durante muchos años a que esté fracasado en la escuela y después se le encamine hacia unas opciones que le cercenan tanto sus posibilidades educativas como laborales. Apostamos por que un alumno tenga una atención especializada desde el principio, si es en Infantil mejor que en Primaria. Porque si no, el alumno tiene problemas de autoestima, cada vez tiene menos perseverancia en su trabajo, los padres empiezan a desmotivarse porque su hijo no obtiene resultados positivos a pesar del esfuerzo y algunos profesores dejan de lado a esos alumnos con más dificultades. Es muy difícil salir de ese círculo vicioso Si estas medidas se toman al principio todo es mucho más fácil. Como orientadores pensamos que si se invirtiera más en los profesionales dedicados a esta tarea (orientadores, profesores de P.T., de A.L, de Compensatoria y Trabajadores Sociales) se ahorraría muchísimo dinero y también supondría mejorar el estado anímico de los alumnos. Sin duda alguna, estas medidas en el futuro también redundarían en la mejora de la convivencia entre los alumnos. Otro aspecto a considerar es que la escuela ahora es mucho más compleja que le escuela de hace años, en el sentido de que hay alumnos más diversos. En estos momentos todos los alumnos están escolarizados desde los tres hasta los dieciséis años: los que tienen dificultades de aprendizaje, diferente capacidad, motivación o intereses, y además están llegando alumnos extranjeros con lo cual la heterogeneidad del alumnado es mayor que nunca.

Eso significa que el profesor también necesita orientación...

Efectivamente. No es lo mismo dar clase a un grupo homogéneo que a otro heterogéneo, con diferentes capacidades y rendimiento tanto por debajo como por arriba. Porque frecuentemente nos olvidamos de los alumnos con altas capacidades donde la orientación es tanto o más importante. Hay que asesorar al profesorado en cuanto a problemáticas que antes no existían o se desconocían, como los alumnos disruptivos, la desmotivación, el déficit de atención, la hiperactividad, las ludopatías, la anorexia, la bulimia o la drogadicción. También precisan orientación en temas como: materiales específicos para trabajar en esa diversidad, agrupamientos más reducidos, las nuevas tecnologías aplicadas a la educación, información sobre instituciones especializadas, mejora de la tutoría, medidas para mejorar la convivencia en la comunidad educativa, etc..

¿En la sociedad actual, también es necesaria la orientación a nivel familiar?

La tercera parcela (igual de importante) es el asesoramiento a las familias, porque la sociedad es cada vez más compleja y no existen los patrones de respeto a la autoridad paterna propios de otras épocas. Los padres lo tienen mucho más difícil. En mi trabajo como orientador me he encontrado con problemas como celos, ansiedad, stress, desobediencia, temores irracionales, agresividad verbal, violencia física, trastorno negativista desafiante, etc. Con las exigencias laborales que impiden a los padres y madres estar un mínimo de tiempo con los hijos, o con el aumento de familias monoparentales aparecen problemas desconocidos hasta ahora. Además, hay que tener en cuenta que la sociedad es muy compleja con diversas y cambiantes ofertas formativas y laborales. Por tanto, hacen falta profesionales preparados en esas problemáticas tan específicas y con un profundo conocimiento de las necesidades educativas y laborales de nuestra sociedad. Por todo esto abogamos por un buen sistema de orientación desde la primera infancia hasta la madurez. Por eso reivindicamos que se invierta en prevención y se potencie la orientación a lo largo de toda la vida.

El concepto de orientación ha evolucionado ligándose cada vez más al concepto de long life learning, el aprendizaje a lo largo de la vida de una persona. ¿Cuáles son las prácticas a mejorar o a modificar para hacer frente a esta nueva dimensión y a las recomendaciones de la OCDE y la Comisión Europea al respecto?

La Orientación ha evolucionado notablemente en los últimos años. Desde el modelo más clínico y centrado en unos cuantos alumnos se ha pasado a un modelo más sistémico que abarca a toda la comunidad educativa y a lo largo de toda la escolaridad. Conforme se alarga el período de escolaridad obligatoria y también aumenta el número de personas que se forman a lo largo de la vida también aumenta el nivel de exigencia de la orientación. En estos momentos las funciones de los orientadores han aumentado notablemente. Se hacen intervenciones más globales centradas en el contexto escolar más que en los alumnos considerados individualmente y también se incide mucho más en la práctica docente y en el asesoramiento familiar. Precisamente en el III Encuentro Nacional de Orientadores y I Encuentro Virtual Internacional que se celebrará en Zaragoza del 8 al 11 de marzo vamos a profundizar en estos aspectos, ya que el lema de este Encuentro va a ser: "Por una orientación a lo largo de la vida” (www.psicopedagogia-aragon.com). Varias ponencias y comunicaciones van en esta línea que recomienda la OCDE además de la orientación académica es necesario potenciar la orientación universitaria, la orientación para el ocio y el tiempo libre, la orientación laboral, la orientación y los problemas de convivencia.

¿Estos desafíos son generalizables para las distintas CCAA? ¿Nuestra realidad es comparable a otros países europeos?

La situación a nivel de España es similar en todas las Comunidades Autónomas. No así en relación a otros países de la OCDE. Con el aumento de exigencias y de funciones serían necesarios muchos más orientadores para contribuir a que nuestro sistema educativo fuera de calidad. Tal como recomienda la UNESCO y como ya dijimos en el II Encuentro Nacional de Orientadores celebrado en Mérida, sería necesario una ratio de 1 orientador por cada 250 alumnos.

Hable de la Orientación Universitaria. A menudo las instituciones educativas (especialmente las universitarias pero también los centros que ofrecen formación secundaria postobligatoria) se llenan la boca con la palabra "orientación” pero en realidad detrás se esconden objetivos como el de la captación de alumnos, la canalización del alumnado hacia la oferta propia del centro, etc. ¿Cuál es su visión o experiencia sobre estas áreas a la hora de implantarlas en una institución o centro educativo: son actuaciones antagónicas o se desarrollan estrechamente unidas la una a la otra?

A primeros de octubre de 2006 la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) han hecho público un dato muy preocupante. En el curso 2004/05 abandonaron la Universidad sin titulación 90.500 alumnos que supone un 42% de abandono con respecto al total. Una cifra muy superior a la media europea del 16%.
Este hecho pone de manifiesto que la orientación académica a nivel de Educación Secundaria, Bachillerato y Ciclos Formativos es insuficiente y que los alumnos se dejan seducir por la propaganda ya que su nivel de autoconocimiento y de las exigencias de determinadas titulaciones es claramente insuficientes.

Si comparamos el gasto de los centros e instituciones educativas en márketing con el gasto en servicios de orientación las cifras no tienen nada que ver, ¿no sería una buena apuesta invertir en orientación para mejorar el desarrollo académico y profesional de los alumnos y conseguir así mejores resultados, que a la vez pudieran convertirse en una buena herramienta de venta?

Coincido totalmente con esta apreciación. Nuestras autoridades educativas y gestores en general no son todavía conscientes de la importancia real de la Orientación y de la rentabilidad a corto y medio plazo que supondría para los alumnos. Las altas cifras de fracaso escolar del Sistema Educativo Español en todas las etapas deberían hacer replantear muchas cuestiones. Los verdaderos problemas que tenemos actualmente no tienen nada que ver con los debates que se están planteando sobre los centros concertados, la enseñanza de la religión o la asignatura sobre Educación para la Convivencia. Precisamente mejorando el Sistema de Orientación conllevaría una mejoría en buena parte de las deficiencias estructurales del Modelo Educativo Español.
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