Enric Renau. Editor
Apostar por aumentar el uso de las TIC entre la población adulta tiene todo su sentido. Ya no es un problema de infraestructuras, se puede facilitar la compra de ordenadores entre aquellos que tengan un poder adquisitivo que no les permita sufragar el gasto. Se puede y se debe realizar la formación que sea necesaria. El problema está en la actitud. En el interés. En la predisposición, el rechazo o la indiferencia a incorporar la tecnología de la información y la comunicación en la propia vida.
09/05/2007