Descripción
Los trabajadores metalúrgicos y los chapistas trabajan con láminas planas o placas de metal para fabricar distintos tipos de estructura, aunque hay algunas diferencias entre sus puestos de trabajo.

Los trabajadores metalúrgicos cortan y dan forma a láminas finas de metal de hasta 3 mm de espesor. Cortan dichas hojas mediante sierras manuales o eléctricas, máquinas y tijeras de distinto tipo, y usan martillos especiales, prensas pequeñas y rodillos para crear curvas y distintos moldeados.
Funciones
Se requiere habilidad considerable para lograr una curva lisa sin crear defectos o abolladuras en el metal. Utilizan máquinas gigantes para fabricar elementos en serie, tales como carrocerías de automóviles.

Sin embargo, los trabajadores metalúrgicos que trabajan el metal en forma de hoja también fabrican piezas únicas o series pequeñas (de hasta 200 elementos) de objetos tales como sumideros, conductos de ventilación, carcasas y protecciones para máquinas de procesamiento.

A partir de los dibujos técnicos, trazan las siluetas que necesitan en la superficie de metal. Usan cálculos matemáticos para marcar las formas la superficie de metal, siempre teniendo en cuenta que el metal puede estirarse o contraerse.

Usan distintos tipos de herramientas manuales y máquinas para cortar y dar forma al metal, así como para perforar agujeros. Pueden eliminar el exceso de soldadura de la superficie del metal. Algunos se especializan en técnicas más complejas o en el funcionamiento de una o más de las máquinas.

Los chapistas manejan planchas de metal de un grosor máximo de 3 mm. A veces, trabajan con placas de metales muy pesados, por lo que utilizan grúas y montacargas para moverlas.

Usan guillotinas muy potentes para cortar placas, y quemadores de llama (cortadores) para realizar curvas y formas complejas. Usan rodillos gigantes y prensas para curvar y doblar las placas. Cada vez más se utilizan equipos controlados por ordenador para reemplazar algunos métodos manuales.

Algunos chapistas se basan en los diseños y mapas para marcar las líneas de corte, y escriben en códigos para indicar las posiciones de montaje.

Otros chapistas configuran las piezas de la placa de corte en la posición correcta para el montaje, usando bloques de metal, pinzas y otros métodos.

Limpian y terminan o liman los bordes del metal a fin de prepararlos para la soldadura, y realizan “puntos de soldadura” para ensamblar piezas juntas (se trata de una soldadura temporal, con algunos puntos de soldadura para mantener el trabajo en su lugar, antes de que el soldador complete el trabajo).

En las superficies expuestas, los chapistas pueden limar y pulir el exceso de soldadura para conseguir un acabado más uniforme.

Los trabajadores metalúrgicos fabrican, modifican o reparan objetos, tales como buques, máquinas agrícolas y maquinaria de construcción, tanques de almacenamiento, calderas grandes, contenedores y tuberías para productos químicos. Se encargan de la construcción de centrales eléctricas, plantas químicas y plataformas petroleras.

Los trabajadores metalúrgicos y chapistas trabajan en talleres muy ruidosos, por lo que deben usar protectores de oídos, monos de trabajo y cascos. Puede que deban usar botas de seguridad, guantes y gafas protectoras.

Los trabajadores metalúrgicos pueden trabajar en pequeños talleres. Los chapistas a menudo trabajan en grandes talleres o al aire libre, por ejemplo, en un barco en construcción o en una obra de ingeniería, de forma que deben trabajar a la intemperie.
Perfil profesional
Un trabajador metalúrgico o chapista necesita:
  • Capacidad para poder trabajar de forma segura en un ambiente potencialmente peligroso.
  • Grandes habilidades prácticas.
  • Un enfoque lógico y bien organizado y completo del trabajo.
  • La capacidad de entender y seguir planos de ingeniería.
  • Buenas habilidades de observación para detectar defectos o abolladuras.
  • Prestar atención a los detalles durante la señalización y el uso de los equipos de medición.
  • Trabajar sin supervisión directa y como parte de un equipo.
  • Buenas habilidades de concentración.
  • Buenas habilidades numéricas para tomar medidas y utilizar los cálculos para calcular tamaños y formas.
  • Estar lo suficientemente en forma para hacer realizar flexiones y estiramiento, y para levantar peso.
Los chapistas necesitan una buena visión del color, ya que los códigos de color pueden utilizarse como marcadores en las planchas.

Los conocimientos de informática resultan cada vez más útiles.
Competencias
  • Bien organizado.
  • Buena forma física.
  • Capacidad de buena concentración.
  • Capaz de entender instrucciones escritas y dibujos técnicos.
  • Capaz de seguir normativa en materia de salud y seguridad.
  • Capaz de utilizar herramientas.
  • Corta y da forma al metal.
  • Habilidad para los números.
  • Habilidades prácticas.
  • Mantiene las herramientas y la zona de trabajo limpias.
  • Metódico.
  • Ojo para el detalle.
  • Opera maquinaria.
  • Preciso.
  • Toma medidas con precisión.
  • Usa dibujos técnicos y planos.
Estudios
A continuación se relacionan algunos de los estudios que permiten ejercer esta profesión. Hay que tener en cuenta que, dependiendo del ámbito de especialización, es posible que se tenga que complementar la formación con otros cursos más específicos del sector. La formación continua es un aspecto clave para la mejora profesional.