Arqueólogo

Descripción
Los arqueólogos estudian la historia del ser humano a través de los restos como huesos, tejidos, cerámica, herramientas, características del paisaje y de las construcciones. Entre sus funciones destacan la excavación, identificación, registro y conservación de restos históricos. Su trabajo también implica el análisis de laboratorio, la investigación, la gestión del patrimonio y el asesoramiento de planificación.
Actividades laborales
Los arqueólogos son profesionales de la antropología  especializados en la historia del ser humano a través de restos, tales como huesos, tejidos, cerámica, herramientas, características del paisaje y de las construcciones. Algunos arqueólogos se especializan en el estudio de una región geográfica, un período histórico o un tipo de objeto, por ejemplo, monedas o cerámica.

Entre sus funciones destaca realizar trabajo de campo, que implica:
  • La excavación, identificación, registro y conservación de restos históricos. A partir de las muestras recogidas deben ser capaces de relacionarlas con pruebas ambientales como el clima, la fauna y la flora, y elaborar una imagen de la vida en la cultura y sociedad de la época.
  • Trabajar de forma coordinada con otros profesionales, como topógrafos y especialistas en excavación. Los arqueólogos pueden utilizar fotografías aéreas o técnicas geofísicas para identificar los sitios arqueológicos.
  • En el contexto de una excavación, el arqueólogo se encarga de la supervisión de excavadoras, así como fotografiar y catalogar los objetos. El arqueólogo debe tomar notas y realizar mediciones precisas para utilizar estos datos en la posterior redacción de informes.
  • Planificar y gestionar el tiempo en las escavaciones, ajustándose a los plazos establecidos. En algunos casos, la excavación es un trabajo de larga duración que quedará abierta de forma permanente, y se convierte en un lugar abierto al público en general.
Los arqueólogos pueden realizar otras funciones como buscar información, explicar y difundir sus hallazgos o realizar análisis. En concreto se encargan de:
  • Buscar información y documentación sobre un periodo histórico; investigando en museos, universidades, centros de investigación.
  • Asegurarse de que las exposiciones en museos tienen rigor histórico y se cumplen las medidas de preservación.
  • Asesoramiento a empresas vinculadas a la administración local, donde deciden si los nuevos proyectos urbanísticos pueden destruir un yacimiento arqueológico. Por este motivo un arqueólogo dedica una parte importante de su tiempo a evaluar la planificación de las obras, y a negociar con los responsables de las obras sobre el diseño de los mapas.
  • Inspección de yacimientos históricos, monumentos y edificios históricos, con el objetivo de preservar estos sitios históricos.
  • Elaborar informes, crear películas, simulaciones o maquetas de realidad virtual. El uso de diseño asistido por ordenador (CAD) y de sistemas de información geográfica (SIG) es cada vez más común en este trabajo.

Perfil profesional
Para ser arqueólogo se necesita:
  • Conocimientos de historia y antropología.
  • Interés por el pasado.
  • Ser detallista y metódico.
  • Persistencia, determinación y la automotivación.
  • Tener capacidad para organizarse.
  • Tener una mente analítica y lógica para procesar la información de los resultados.
  • Habilidades prácticas para excavar el terreno con cuidado y para manejar objetos delicados.
  • Resistencia física.
  • Capacidad para trabajar bajo cualquier condición meteorológica.
  • Habilidades de TIC.
  • Habilidades de comunicación y de trabajo en equipo.
  • Habilidades de negociación y de comunicación escrita, para redactar informes.
  • Flexibilidad para viajar.

Competencias
  • Aptitud para utilizar y manejar cámaras y equipos fotográficos.
  • Aptitudes para el diseño asistido por ordenador.
  • Bien organizado.
  • Capaz de prestar atención al detalle.
  • Capaz de trabajar en sitios con polvo y estrechos.
  • Capaz de utilizar mapas y gráficos.
  • Carácter emprendedor.
  • Conocimientos sobre métodos y técnicas de conservación.
  • Cuidadoso.
  • Curioso.
  • Destrezas en informática.
  • Habilidades comunicativas.
  • Habilidades prácticas.
  • Interesado en la historia.
  • Metódico.
  • Paciente.
  • Persistente.
  • Resuelto.
  • Trabaja en el exterior bajo todo tipo de condiciones climáticas.
  • Trabaja en equipo.
Estudios oficiales
A continuación se relacionan algunos de los estudios oficiales (ciclos formativos o carreras universitarias) que permiten ejercer esta profesión. Hay que tener en cuenta que dependiendo del ámbito de especialización, es posible que se tenga que complementar la formación con otros cursos más específicos del sector. La formación continua es un aspecto clave para la mejora profesional.
Cursos relacionados