Descripción

Los y las optometristas, también conocidos como ópticos, son profesionales sanitarios especializados en el aparato visual. Estos profesionales suelen realizar la atención primaria de los problemas oculares y de visión, así como revisiones y, en caso de identificar patologías que requieren atención médica, derivan al especialista en oftamología.

Examinan los ojos de los pacientes para encontrar defectos de visión, disfunciones del enfoque y movimiento ocular, signos de lesiones, enfermedades y problemas de salud en general. Establecen un diagnóstico, dan consejo sobre hábitos y salud de la vista, realizan terapias de entrenamiento y reeducación visual y, si es necesario, prescriben y adaptan gafas o lentes de contacto.

Trabajan en ópticas, consultas de optometría, en centros de sanidad pública, superando una serie de pruebas, o en hospitales privados y clínicas oftalmológicas, en atención visual primaria colaborando con oftalmólogos o en departamentos especializados en optometría. También en centros de investigación o realizando tareas docentes.

Para ejercer la profesión sanitaria regulada de óptico-optometrista, es necesario estudiar el Grado en Óptica y Optometría.

Funciones

La mayoría de los optometristas trabajan en ópticas, consultas y clínicas privadas o en hospitales, donde examinan los ojos de los pacientes mediante la ejecución de una serie de pruebas.

Las exploraciones oculares suelen durar unos 20 o 30 minutos. Por lo general, el optometrista comienza preguntando al paciente que se ha realizado la exploración ocular, si se trata solo de un chequeo rutinario o si ha experimentado un problema. Si el paciente ha acudido a la consulta por una razón específica, el optometrista tendrá que determinar qué síntomas sufre el paciente y durante cuánto tiempo los ha tenido.

A continuación, el optometrista le hace preguntas para obtener información sobre la salud general del paciente, incluyendo si sufre dolores de cabeza, por ejemplo, cuando lee. Le pregunta sobre cualquier enfermedad que pueda tener, como una diabetes, y sobre los antecedentes familiares de problemas oculares.

En una primera etapa, los optometristas averiguan la capacidad del paciente de leer con cada ojo al sin lentes o anteojos.

El optometrista examina los tejidos oculares, utilizando instrumentos que iluminan el ojo del paciente y que lo amplían en varios aumentos, para visualizar y explorar la córnea y la retina.

Utilizan herramientas específicas para observar el fondo del ojo. Después realizan pruebas adicionales, por ejemplo, para medir la presión intraocular.

Además de problemas específicos del ojo, los optometristas pueden identificar determinadas condiciones generales de salud, como diabetes y presión arterial elevada, que pueden mostrar síntomas en el ojo.

También pueden utilizar instrumentos especializados para detectar y examinar cualquier lesión ocular causada, por ejemplo, por una partícula de arena o por el impacto de una pelota.

En una etapa posterior de la exploración, el optometrista prueba combinaciones de lentes para uno o ambos ojos, para comprobar la capacidad enfoque del ojo.

Estas pruebas también detectan errores o limitaciones en la amplitud visual y analizan la visión del color. Si el optometrista diagnostica un problema de visión, busca una fórmula para corregirla.

En general, los optometristas asesoran a los pacientes sobre la forma de cuidar de ojos y tratar problemas específicos.

Durante el proceso de exploración de los ojos, los optometristas deben consultar y actualizar los registros de los pacientes.

En algunas clínicas, sobre todo en las pequeñas, el optometrista suministra y gradúa las gafas y lentes de contacto, y pone a prueba la exactitud de las lentes.

El optometrista debe tratar a cada paciente como un individuo. Cada paciente tiene necesidades particulares y específicas. Por ejemplo, los optometristas deben evaluar los ojos de cada paciente para asegurarse de que pueden soportar la colocación de las lentes de contacto.

Por ejemplo, para tratar a un niño con visión reducida en un ojo (ambliopía), el optometrista podría aconsejar a los padres colocar un parche sobre el ojo más eficiente durante un período de tiempo determinado al día, para forzar el otro ojo a trabajar. Este tratamiento puede mejorar la visión del ojo afectado. Leer, dibujar y jugar con juguetes pequeños ayuda a ejercitar el ojo mientras el niño está usando el parche.

En algunos casos, un médico oftalmólogo necesita operar los ojos del paciente para corregir una desviación de la visión. Con este fin, el optometrista atiende y evalúa al paciente antes y después de la operación.

El optometrista puede tratar algunos problemas con ejercicios, o mediante la adición de lentes o prismas para gafas.

Tratan problemas tales como:

  • Ambliopía (ojo perezoso).
  • Diplopía (visión doble)
  • Estrabismo (bizquera).
  • Visión binocular pobre (incapacidad de usar ambos ojos juntos correctamente).

Los optometristas a menudo forman parte de un equipo, trabajan con gente como médicos especialistas y cirujanos, enfermeras y visitadores de salud.

En los hospitales, los optometristas suelen diagnosticar y asesorar sobre el tratamiento de enfermedades oculares más graves, a menudo causadas por accidentes o enfermedades.

Algunos problemas requieren de una intervención quirúrgica, en cuyo caso el optometrista debe asesorar al oftalmólogo o al cirujano oftalmólogo sobre el diagnóstico.

Los optometristas hospitalarios pueden especializarse, por ejemplo, en el control y detección de la diabetes, el tratamiento del glaucoma, o el seguimiento de los pacientes antes y después de las operaciones de cataratas.

Las empresas que fabrican gafas o lentes de contacto contratan a optometristas para la investigación de la teoría y el diseño de la lente, la instrumentación óptica y el diseño óptico. Gran parte de dicho trabajo se realiza en el laboratorio, por lo que estos optometristas tienen poco contacto con los pacientes.

Este trabajo también se desarrolla en algunas universidades y centros de investigación académica.

Perfil profesional

Para ser optometrista se necesita:

  • Interés por la ciencia y aptitudes científicas.
  • Habilidades de comunicación para explicar procedimientos y expresarse con claridad.
  • Tacto, paciencia, comprensión y capacidad de tranquilizar a los pacientes que están nerviosos.
  • Habilidades manuales, por ejemplo, para adaptar las lentes de contacto a los ojos de los pacientes.
  • Habilidad de tomar notas precisas.
  • Habilidades de trabajo en equipo, y también capacidad de trabajar por su cuenta.
  • El buen juicio, capacidad de observación y un enfoque lógico y metódico del trabajo.
  • Capacidad de tomar decisiones, por ejemplo, para decidir cuándo hay que derivar un paciente a su médico de cabecera.

Los optometristas autónomos que tienen su propia clínica necesitan habilidades para llevar su propio negocio.

Los optometristas con más experiencia pueden gestionar el personal de las clínicas.

Competencias
  • Aptitud para tomar decisiones.
  • Capacidad para trabajar en equipo.
  • Deriva a pacientes a otros especialistas médicos.
  • Diagnostica defectos de visión, lesiones oculares y otros tipos de problemas de salud.
  • Especializado en corregir problemas visuales en niños.
  • Especializado en prescribir lentes de contacto.
  • Habilidad para los números.
  • Habilidades comunicativas.
  • Habilidades en laboratorio.
  • Habilidades informáticas.
  • Habilidades prácticas.
  • Lleva registros con precisión.
  • Metódico.
  • Observador.
  • Paciente.
  • Prescribe y adapta gafas y lentes de contacto.
  • Sensible.
  • Utiliza varios tipos de equipamiento, como oftalmoscopio, retonoscopio, proyectores y forópteros.
Estudios
A continuación se relacionan algunos de los estudios que permiten ejercer esta profesión. Hay que tener en cuenta que, dependiendo del ámbito de especialización, es posible que se tenga que complementar la formación con otros cursos más específicos del sector. La formación continua es un aspecto clave para la mejora profesional.
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