Cuidador de niños

Descripción
Los cuidadores de niños cuidan de niños y bebés cuyos padres o tutores van a trabajar. Además de proporcionar los cuidados básicos con responsabilidades prácticas como lavarlos, vestirlos y darles de comer, fomentan el desarrollo social y educativo de los niños. Asimismo, les proporcionan un ambiente seguro y estimulante para aprender y jugar.
Actividades laborales
Los cuidadores de niños proporcionan un ambiente seguro y estimulante en el que los niños puedan jugar, aprender y desarrollar nuevas habilidades. Animan a los niños a participar en actividades como el dibujo o la pintura, la lectura de cuentos y los juegos.

Los cuidadores de niños suelen estar autorizados para cuidar hasta seis menores de ocho años de edad. Sólo tres de ellos pueden ser menores de cinco años. Esto incluye a los propios hijos, si se tienen.

Se encargan de proporcionar una atención básica a bebés y niños pequeños, que incluye cambiar pañales y ropa, y preparar la comida.

Deben prestar mucha atención a la higiene en todo momento, por ejemplo al preparar los biberones. Dan de comer a los niños pequeños o los ayudan a hacerlo por sí mismos.

Es importante que los cuidadores de niños establezcan una buena relación con los padres. Entre ambas partes es probable que se traten diversas cuestiones como, por ejemplo, asegurarse de que el niño es feliz y recibe estímulos, acordar qué tipo de comportamiento es aceptable, planificar la dieta del niño (por ejemplo si tiene alguna alergia), etc.

Asimismo, hay que negociar un contrato por escrito para asegurarse de que los acuerdos quedan claros desde el principio.

Algunos cuidadores cuidan niños con necesidades especiales (por ejemplo, con dificultades físicas o de aprendizaje). En estos casos, los cuidadores planifican el uso de libros, juguetes y actividades para atender a las necesidades físicas y emocionales del niño.

Puesto que los cuidadores trabajan por cuenta propia, deben gestionar su propio negocio, negociar contratos y llevar registros financieros.
Perfil profesional
Para ser cuidador de niños, se requiere:
  • Tener resistencia y mucha energía.
  • Tener paciencia y tolerancia.
  • Saber divertirse y jugar.
  • Ser creativo e imaginativo.
  • Conocer el desarrollo físico, social, intelectual y emocional de los niños.
  • Poseer aptitudes para llevar tu propio negocio, incluido el mantenimiento de los registros financieros.
Hay que ser capaz de:
  • Tener iniciativa y tomar decisiones.
  • Mantener la calma bajo presión y en situaciones de emergencia.
  • Mostrar comprensión y dar ánimo.
  • Soportar el ruido y las constantes demandas de atención.
  • Trabar relaciones amistosas y abiertas con los niños y con los padres.
  • Negociar un contrato por escrito para asegurarse de que todos los acuerdos quedan claros desde el principio.
  • Mostrar a los padres que se es digno de confianza y responsable.
Resulta útil tener conocimientos de primeros auxilios, higiene y nutrición, y es muy importante prestar atención a la seguridad.
Competencias
  • Acompaña a niños a ir y volver del colegio.
  • Acuerda las condiciones de contratos.
  • Amable.
  • Aptitud para tomar decisiones.
  • Aptitudes para la planificación.
  • Aptitudes para llevar los libros.
  • Aptitudes para los negocios obtenidos mediante el autoempleo.
  • Aptitudes para realizar primeros auxilios.
  • Atiende las necesidades emocionales de bebés y niños pequeños.
  • Bien organizado.
  • Capacidad para ser puntual.
  • Capacidades organizativas.
  • Capaz de dar ánimos.
  • Capaz de mantener la calma bajo presión.
  • Capaz de tomar la iniciativa.
  • Capaz de trabajar sin supervisión.
  • Capaz de tratar con constantes demandas de atención.
  • Confiable.
  • Conocimiento sobre el desarrollo de los niños.
  • Consuela a los niños cuando se sienten mal.
  • Creativo.
  • Da de comer a bebés y niños pequeños.
  • Destrezas en informática.
  • Dirige un pequeño negocio.
  • Dispuesto a trabajar por las tardes.
  • Emprendedor.
  • En forma físicamente.
  • Enérgico.
  • Enfoque flexible.
  • Enfoque profesional.
  • Establece una buena relación con los padres.
  • Estimula el desarrollo del niño.
  • Habilidad para la negociación.
  • Habilidades comunicativas.
  • Habilidades sociales.
  • Imaginativo.
  • Lleva las cuentas.
  • Mantiene el lugar limpio y aseado.
  • Observador.
  • Organiza salidas.
  • Paciente.
  • Planifica y supervisa actividades de juego.
  • Prepara comida.
  • Proporciona un ambiente estimulante a los niños.
  • Responsable.
  • Sentido común.
  • Sentido del humor.
  • Sigue unos estándares estrictos de higiene, salud y seguridad.
  • Supervisa y registra el progreso del niño.
  • Tolerante.
  • Trabaja con niños.
  • Trabaja sin supervisión.
  • Viste a bebés y niños pequeños.
Estudios oficiales
A continuación se relacionan algunos de los estudios oficiales (ciclos formativos o carreras universitarias) que permiten ejercer esta profesión. Hay que tener en cuenta que dependiendo del ámbito de especialización, es posible que se tenga que complementar la formación con otros cursos más específicos del sector. La formación continua es un aspecto clave para la mejora profesional.
Cursos relacionados