En este reportaje encontrarás:
- ¿Por qué una persona decide opositar?
- Así es el perfil del opositor
- ¿Cómo preparar unas oposiciones?
- Preparar oposiciones con apoyo: academias y centros que te acompañan
- Checklist final: antes de empezar a opositar
- Errores frecuentes al opositar
- ¿Qué implica trabajar para la Administración Pública?
- ¿Sabías que…?
En paralelo, opositar se consolida como una opción cada vez más presente en las decisiones académicas y profesionales de la ciudadanía. De hecho, 1 de cada 4 personas de entre 18 y 55 años afirma que ha preparado o está preparando una oposición, según el estudio El peso del opositor en España, elaborado por el Observatorio del Opositor de la plataforma especializada OpositaTest.
No obstante, elegir este camino implica sostener una preparación exigente en el tiempo, con impacto en la vida personal, laboral y emocional.
"He visto a compañeros que han renunciado a todo para estudiar las oposiciones y han suspendido; a otros, que con mucho sacrificio han aprobado y otros tantos a los que les ha sonreído la suerte apareciendo en el examen alguno de los temas preparados o presentándose a una especialidad con una buena ratio", explica Eva Cabanelas Dopazo, profesora de FP en Galicia.
Por eso, antes de escoger qué oposición preparar, conviene mirar más allá del examen y preguntarse cómo es el trabajo en la práctica: qué funciones tiene el puesto, qué margen de movilidad existe, qué opciones de promoción hay y qué formación se ofrece una vez dentro. Para algunas personas, si no hay una progresión profesional, la carrera tiende a volverse plana y desincentivadora, explica Manuel Arenilla Sáez, catedrático de Ciencia Política y de la Administración y administrador civil del Estado.
Los expertos y fuentes consultadas para el monográfico Oposiciones: motivos para presentarse y cómo prepararlas coinciden en que la clave no está solo en estudiar más, sino en informarse bien, planificar con realismo, elegir apoyos formativos adecuados y entender qué significa opositar y trabajar al servicio del interés general.
¿Por qué una persona decide opositar?
La estabilidad laboral es el principal motivo que empuja a muchas personas a presentarse a unas oposiciones, según el Observatorio del Opositor.De hecho, 8 de cada 10 opositores consideran que conseguir una plaza de empleo público es garantía de seguridad laboral, y 7 de cada 10 cree que les permitirá una mayor conciliación que en la empresa privada. Solo el 7% oposita para mejorar sus condiciones salariales.
Sin embargo, los motivos que llevan a una persona a opositar varían según la edad y el momento vital. Entre los perfiles más jóvenes, aparecen con más fuerza objetivos vinculados a construir un proyecto personal: el 55% cree que trabajar para la Administración Pública le facilitará el acceso a la vivienda y el 66% a formar una familia. En perfiles séniores, en cambio, tienden a pesar más cuestiones como la seguridad a largo plazo y la perspectiva de una jubilación tranquila.
Por otro lado, también influye el punto de partida profesional. Hay quien llega a la oposición después de una etapa de inestabilidad laboral. Para estas personas, opositar se convierte en una "respuesta a una realidad laboral: contratos temporales, jornadas imprevisibles, sueldos que no siempre compensan el esfuerzo y una sensación general de incertidumbre", argumenta Claudia Juncosa Sánchez, periodista del departamento de comunicación de Davante MasterD, un centro que ofrece formación para preparar oposiciones.
En otros perfiles, la oposición se vive como un paso lógico para consolidar una trayectoria. Por ejemplo, en ámbitos como el educativo, "es un requisito básico dentro de la administración educativa", recuerda Eva Cabanelas Dopazo, profesora de FP en Galicia.
La vocación de servicio público, ¿un motivo más para opositar?
El empleo público tiene un impacto directo en los servicios y derechos de la ciudadanía, y eso también forma parte de lo que se elige al opositar. "Es comprensible y legítimo que la principal motivación de muchos opositores sea buscar estabilidad laboral, pero no puede ser suficiente", explica Arenilla.
De hecho, el Observatorio del Opositor señala que solo el 13% oposita por vocación de servicio público. Aunque Arenilla subraya que, si esa motivación inicial no existe, resulta imprescindible que el sistema sea capaz de activarla y sostenerla una vez dentro, ya que el trabajo en la Administración exige asumir responsabilidades vinculadas al interés general.
Arenilla plantea que "es fundamental ajustar expectativas, definir horizontes temporales realistas y asumir que la constancia pesa más que la intensidad puntual". Es decir, no se trata de estudiar "a rachas", sino de organizar un ritmo asumible y regular.
La planificación deberá adaptarse en cada momento a las condiciones y necesidades personales y profesionales de cada individuo para evitar "dinámicas de desgaste que conducen al abandono", añade el experto.
Aquí la constancia se traduce en rutina: es imprescindible revisar todo el temario y a la vez avanzar sin dejar que los contenidos estudiados se oxiden, remarca la profesora Cabanelas.
"Contar con un método que incluya simulacros de examen constantes es lo que suele inclinar la balanza hacia el aprobado", detalla Cristina Santos Rubio, responsable de Comunicación de MAD, una editorial especializada en materiales y formación para oposiciones.
Este apoyo resulta especialmente útil cuando se compagina el estudio con trabajo u otras responsabilidades, o cuando la oposición incluye pruebas prácticas u orales que conviene entrenar y tener una retroalimentación.
Y es que el 27% de los opositores recurren a cursos online con clases en directo y el 24% acude a academias presenciales para prepararse, según el estudio Las oposiciones en España, elaborado por el grupo editorial MAD.
En Educaweb puedes consultar una selección de cursos, academias y centros de formación que preparan oposiciones para algunos ámbitos profesionales como:
Para profundizar en los principales errores y ver recomendaciones prácticas para esquivarlos, puedes consultar los 10 errores más habituales que suelen cometer los opositores.
De hecho, el Observatorio del Opositor señala que solo el 13% oposita por vocación de servicio público. Aunque Arenilla subraya que, si esa motivación inicial no existe, resulta imprescindible que el sistema sea capaz de activarla y sostenerla una vez dentro, ya que el trabajo en la Administración exige asumir responsabilidades vinculadas al interés general.
Así es el perfil del opositor
La siguiente infografía presenta cómo es el perfil medio de las personas que están opositando o piensan hacerlo en un futuro.¿Cómo preparar unas oposiciones?
Para los expertos consultados en este monográfico, una buena preparación pasa por estas fases:1. Arranque: entender la oposición y planificar
Antes de empezar a estudiar, conviene tomar decisiones básicas y documentarse: qué oposición vas a preparar, de qué pruebas se compone, cuál es el temario, o cuánto tiempo real puedes dedicar al estudio cada semana, entre otras.Arenilla plantea que "es fundamental ajustar expectativas, definir horizontes temporales realistas y asumir que la constancia pesa más que la intensidad puntual". Es decir, no se trata de estudiar "a rachas", sino de organizar un ritmo asumible y regular.
La planificación deberá adaptarse en cada momento a las condiciones y necesidades personales y profesionales de cada individuo para evitar "dinámicas de desgaste que conducen al abandono", añade el experto.
2. Construcción: aprender, repasar y practicar
Una vez iniciado el estudio, es clave combinar el aprendizaje de temas nuevos con el repaso de contenidos ya trabajados y dedicar una parte del plan a entrenarlos con práctica: realizando pruebas, haciendo esquemas de lo aprendido o explicando el temario en voz alta para comprobar si se ha entendido.Aquí la constancia se traduce en rutina: es imprescindible revisar todo el temario y a la vez avanzar sin dejar que los contenidos estudiados se oxiden, remarca la profesora Cabanelas.
3. Consolidación: simular el examen y afinar la estrategia
En la recta final, la preparación se vuelve más específica: entrenar con formatos similares a las pruebas, medir tiempos y corregir errores."Contar con un método que incluya simulacros de examen constantes es lo que suele inclinar la balanza hacia el aprobado", detalla Cristina Santos Rubio, responsable de Comunicación de MAD, una editorial especializada en materiales y formación para oposiciones.
Preparar oposiciones con apoyo: academias y centros que te acompañan
Si necesitas acompañamiento, para ordenar el estudio y avanzar con más seguridad, puedes acudir a academias especializadas que ofrecen preparación adaptada a cada oposición: planificación, temario, test, supuestos prácticos, simulacros y seguimiento por parte de preparadores y docentes. También algunos colegios profesionales ofrecen formación para oposiciones de puestos más especializados (ingenierías, especialidades médicas, etc.)Este apoyo resulta especialmente útil cuando se compagina el estudio con trabajo u otras responsabilidades, o cuando la oposición incluye pruebas prácticas u orales que conviene entrenar y tener una retroalimentación.
Y es que el 27% de los opositores recurren a cursos online con clases en directo y el 24% acude a academias presenciales para prepararse, según el estudio Las oposiciones en España, elaborado por el grupo editorial MAD.
En Educaweb puedes consultar una selección de cursos, academias y centros de formación que preparan oposiciones para algunos ámbitos profesionales como:
Checklist final: antes de empezar a opositar
Este checklist resume las claves para empezar con criterio y con un plan realista.- Define tu motivo principal (estabilidad, conciliación, proyecto vital, vocación…).
- Elige una oposición que encaje con tu perfil y comprueba requisitos.
- Analiza el tipo de pruebas y qué pesa más (test, supuestos, oral, méritos…).
- Marca un horizonte realista y un ritmo sostenible semanal de estudio.
- Diseña un método: estudiar + repasar + practicar.
- Si necesitas estructura o retroalimentación, valora academias o centros especializados.
- Revisa tu plan cada cierto tiempo y ajusta sin empezar de cero.
Errores frecuentes al opositar
A lo largo de la preparación es habitual cometer fallos que restan eficacia al estudio y aumentan el desgaste: no informarse bien, subestimar la dificultad, estudiar sin planificación, descuidar los repasos o no hacer simulacros, entre otros.Para profundizar en los principales errores y ver recomendaciones prácticas para esquivarlos, puedes consultar los 10 errores más habituales que suelen cometer los opositores.
¿Qué implica trabajar para la Administración Pública?
Conseguir una plaza no es el final del camino, sino el inicio de una etapa profesional con características propias. "Trabajar en la administración pública debería implicar incorporarse a una carrera profesional de largo recorrido", afirma Arenilla.
No obstante, esa estabilidad no garantiza por sí sola una trayectoria laboral estimulante, ya que "el desarrollo profesional no debería entenderse como mera antigüedad, sino como progresión vinculada a funciones, responsabilidades y desempeño", argumenta.
¿Sabías que…?
- Una oposición es un proceso de selección para acceder a los puestos de trabajo de la Administración pública.
- El 29% de los opositores del último año se prepara para conseguir una plaza en el sector educativo. Otro 21% para ser administrativo o auxiliar administrativo, y otro 18% para trabajar en el sector sanitario, según el Observatorio del Opositor.

