Septiembre marca el final de las vacaciones y el inicio del curso universitario, un momento que el alumnado suele vivir con ilusión.
"Es importante que los jóvenes tomen conciencia de que empiezan un proyecto a largo plazo que les va a hacer crecer y también les va a hacer disfrutar muchísimo", afirma Mamen García Miraz, psicopedagoga y responsable de contenidos de orientación académica y profesional de Educaweb.
Por otro lado, también puede generar inquietud. "Muchos estudiantes manifiestan cierta incertidumbre para adaptarse tanto académica como personalmente a la universidad: comprender las asignaturas, hacer nuevos amigos o vivir por primera vez fuera de casa", observa Anna Lluch, responsable de la Unitat d'Orientació del Servei d'Atenció a l'Estudiant de la Universitat de Barcelona.
Para acompañar al alumnado en el inicio de este año académico, docentes universitarios y orientadores recomiendan adoptar estrategias sencillas, como las que se detallan a continuación:
1. Establecer rutinas: claves para el éxito académico
La planificación es una herramienta eficaz para evitar el cansancio y el estrés en las primeras semanas del nuevo curso. "Establecer una rutina de horarios que combine estudio, descanso y ocio, ayuda a evitar la sobrecarga", explica Leopoldo Callealta, docente de la Facultad de Educación de UNIE Universidad.Sin embargo, muchos jóvenes no logran mantener ese equilibrio. Por ejemplo, en España, 6 de cada 10 personas de entre 18 y 34 años recorta horas de sueño para disponer de más tiempo libre, lo que afecta a la concentración y al aprendizaje, señala el informe ¿Cómo duermen los jóvenes?, publicado por Fundación Mapfre.
Para afrontar mejor el arranque del curso, Callealta recomienda recuperar hábitos de lectura y repaso previos al inicio de las clases, lo que facilita la adaptación al nuevo ritmo académico. La clave, apunta, está en convertir la rutina en una aliada y no en una carga.
2. Planificar con flexibilidad y realismo
La etapa universitaria también supone un cambio importante en la forma de estudiar y organizar el tiempo.García Miraz recomienda tener un plan de partida inicial ajustado, pero que sea flexible para que se puede ir adaptando a la realidad de cada estudiante.
Por ejemplo, "a lo largo del curso puede haber circunstancias en la vida que justifiquen rebajar la cantidad de créditos escogidos cada semestre, como la necesidad de trabajar o las dificultades que pueden conllevar algunas materias", argumenta la psicopedagoga.
3. Aprovechar las oportunidades que brinda la vida universitaria
La universidad no se limita al aula. García Miraz recuerda que es también un espacio de desarrollo personal y profesional que conviene aprovechar al máximo."Es muy positivo que los chicos y chicas abran su mente y que hablen con compañeros dentro y fuera del centro para compartir intereses, que aborden a los profesores y asistan a tutorías, que se apunten a seminarios y talleres, que aprovechen las oportunidades para hacer prácticas profesionales… En definitiva, que expriman la experiencia con descaro", explica la orientadora.
Y es que involucrarse en la vida del campus aporta múltiples beneficios para los estudiantes. Irina Shcheglova, profesora en la Universidad Xi'an Jiaotong-Liverpool enumera algunos de ellos en su artículo publicado en Times Higher Education:
· Desarrollo de habilidades
La participación en actividades extracurriculares fomenta competencias como el liderazgo, el trabajo en equipo, la gestión del tiempo o la resiliencia.· Bienestar y felicidad
Implicarse en clubes, deportes o voluntariado contribuye al equilibrio emocional y a la satisfacción personal.· Sentido de pertenencia
Fortalece la integración en la comunidad universitaria, lo que ayuda a los estudiantes a sentirse acompañados y motivados.· Mejores oportunidades laborales
Muchos empleadores valoran la participación en estas actividades como un complemento a los logros académicos, lo que incrementa la empleabilidad futura.En palabras de Lluch, "aprovechar las actividades de acogida, preguntar a los profesores todas las dudas y participar en la vida asociativa de la facultad" son pasos clave para superar con éxito el primer año y disfrutar de la experiencia universitaria.
4. Cuidar la salud física y mental
"Los estudiantes deben cuidarse de forma integral", insiste García Miraz.Para ello, la orientadora propone seguir hábitos como:
- Hacer ejercicio de manera regular.
- Alimentarse de manera saludable.
- Respetar los ciclos de descanso necesarios para tener energía.
- No permitir que las adicciones tomen el control de las rutinas diarias.
- Equilibrar con sentido común el estudio y el ocio.
- Apoyarse en compañeros y familia para intentar reconducir la ansiedad, ya que compartir un bloqueo mental ayuda a cambiar de perspectiva para afrontar los retos con métodos más creativos.
Y es que, si en algún punto del curso la presión que siente el alumnado es excesiva, "conviene buscar ayuda de profesionales de la salud mental para escapar de ese estado de autoexigencia dañino", recomienda García Miraz.
5. Recurrir a los servicios de orientación y apoyo universitario
Las universidades cuentan con un área de orientación y apoyo al estudiante al servicio de todo el alumnado.
En la UB, por ejemplo, los estudiantes de nuevo ingreso recurren sobre todo a servicios de asesoramiento sobre métodos de estudio, programas de integración para adaptaciones docentes y atención personalizada para cuestiones prácticas como alojamiento o seguros, detalla Lluch.
Aprovechar estos recursos no es un signo de debilidad, sino de madurez: buscar apoyo permite afrontar la etapa universitaria con más confianza y aprovechar plenamente las oportunidades de aprendizaje y desarrollo personal.

