Día Mundial del Docente 2021: claves para que el profesorado pueda mejorar la educación tras la pandemia

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La UNESCO y otros organismos internacionales abogan por invertir en la formación permanente e inicial del cuerpo docente, involucrarlo en la creación de políticas educativas, aumentar la plantilla y garantizar su salud física y mental

  • 04/10/2021

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Mayra Bosada. Redacción de Educaweb

Contenido

1.      Invertir más en el desarrollo profesional y formación inicial de los docentes
2.     Ofrecer al profesorado un tiempo para la formación, la reflexión y planificación
3.      Incrementar el número de docentes
4.      Mejorar la reputación de la profesión y atraer a más personas a la docencia
5.      Tener en cuenta a los docentes en la creación de políticas públicas de educación
6.      Garantizar la salud física y mental del profesorado
¿Sabías que…? 
 
Invertir en los docentes es igual a invertir en el futuro, ha asegurado la UNESCO con motivo del Día Mundial de los Docentes 2021, que se celebra este 5 de octubre bajo el lema "Los docentes en el centro de la recuperación de la educación". Y es que el organismo internacional está convencido de que el éxito de la recuperación educativa tras la pandemia depende de una mayor inversión en el bienestar, formación y desarrollo profesional y las condiciones de trabajo de los más de 71 millones de docentes del mundo.
 
Tanto la UNESCO como UNICEF y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) señalan que los docentes son "agentes esenciales en los esfuerzos mundiales de recuperación de la educación y resultan fundamentales para acelerar el progreso hacia una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todos los alumnos, en cualquier circunstancia", según un comunicado emitido por las tres instituciones. "Ellos han hecho un esfuerzo increíble para garantizar que la educación continúe durante la crisis sanitaria del COVID-19. Tienen un papel vital en la reconstrucción de sistemas educativos más resilientes".
 
Conoce a continuación algunas de las propuestas que estos organismos recomiendan realizar urgentemente para ayudar a los docentes a recuperar los aprendizajes perdidos por el alumnado a causa de la pandemia y así mejorar la educación.   
 

1. Invertir más en el desarrollo profesional y formación inicial de los docentes

Para la UNESCO, la pandemia ha dejado al descubierto la necesidad de formar continuamente al profesorado para que mejore sus prácticas y habilidades, especialmente en el uso de las nuevas tecnologías educativas, de manera que puedan obtener los conocimientos necesarios para dar un cambio hacia la enseñanza-aprendizaje "híbrida", que ha llegado para quedarse tras la pandemia.
 
En este sentido, solo el 40% de los países ha formado a tres cuartas partes o más de los profesores en métodos de aprendizaje a distancia y en el uso eficaz de las tecnologías en 2020, según una encuesta mundial de la UNESCO, el Banco Mundial y la OCDE, cuyos resultados se han publicado en julio de 2021.
 
Tras la pandemia, los docentes tienen un reto añadido: nivelar el aprendizaje de los estudiantes, teniendo en cuenta las desigualdades en el aprendizaje que se han producido durante la crisis sanitaria, para lo cual necesitan también formación. Ahora bien, el profesorado requiere además contar con más conocimientos para poder adaptar el contenido y las prácticas pedagógicas "a una diversidad de alumnado con diferentes necesidades y aspiraciones", apunta el organismo.
 
Asimismo, la crisis del COVID-19 ha evidenciado que la capacidad de adaptación del profesorado a la hora de enseñar es muy importante. Por ello resulta fundamental que en la formación inicial docente de cualquier nivel formativo se integren conocimientos pedagógicos específicos que permitan a los futuros docentes evaluar el aprendizaje en el aula y ajustar el plan de estudios para adaptar la enseñanza a las diferentes necesidades. "Estos son elementos que deben ser integrados en la formación del profesorado para que los nuevos docentes estén mejor preparados para crisis futuras y sepan aprovechar las nuevas tecnologías y las posibilidades que ofrecen para enriquecer e individualizar la enseñanza", resalta la UNESCO.
 

2. Ofrecer al profesorado un tiempo para la formación, la reflexión y planificación

Para que los docentes puedan desarrollarse profesionalmente y hacer uso de nuevas metodologías y tecnologías para mejorar sus clases, necesitan tener un tiempo dentro de su horario laboral destinado a estas tareas. Y es que, por ejemplo, el 56% del profesorado español señala que la falta de tiempo es una de las barreras que limitan el uso de las tecnologías en los centros educativos, según el estudio La capacidad digital de los centros educativos españoles. Una muestra representativa a través de SELFIE, presentado en febrero de 2021 por el Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado.
 
Al respecto, el experto en educación César Coll, explica en entrevista para Educaweb que para mejorar la enseñanza-aprendizaje, el profesorado requiere de "unas condiciones de trabajo acordes con las exigencias de una atención educativa personalizada que es esencial para satisfacer las necesidades educativas del alumnado". Y recomienda a las administraciones tres actuaciones clave:  incluir en el horario laboral tiempos y espacios específicamente reservados para que los equipos docentes puedan llevar a cabo la reflexión, coordinación y planificación de su trabajo docente.
 

3. Incrementar el número de docentes



Situar a los profesores en el centro de la recuperación de la educación requerirá aumentar el tamaño de la plantilla docente. Según un estudio de la UNESCO, el 31% de los 103 países analizados contrataron más docentes para la reapertura de las escuelas tras los primeros meses de la pandemia, pero el déficit global sigue siendo elevado. En total, se necesitan 69 millones de profesores más en todo el mundo para garantizar la educación primaria y secundaria universal para 2030 (meta 4.1 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible).
 
En el caso de España, el déficit de profesorado presente y futuro preocupa, y está directamente relacionado con la calidad de la educación que proporciona. Así lo indica la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), que ha dado a conocer recientemente que el curso 2021-2022 cuenta con 17.457 docentes menos que el curso pasado, una cifra que supone una reducción del 40%. Además, el sindicato asegura que este déficit de plantilla docente ocurre desde 2009, por lo que es necesario una oferta de 180.000 plazas nuevas en los próximos tres años.
 
Por su parte, el presidente de Crue Universidades, José Carlos Gómez Villamandos, explica en entrevista a Educaweb, que para mejorar las condiciones de trabajo del profesorado universitario, por ejemplo, resulta también necesario "un aumento de las plantillas, una mayor estabilidad laboral y una carrera profesional que permita atraer y mantener a las personas más capacitadas en la estructura docente e investigadora de las universidades".
 
Por otro lado, en el estudio Panorama de la educación 2021. Indicadores de la OCDE, el organismo advierte que uno de cada tres profesores de la ESO en España se jubilará en la próxima década, por lo que es urgente realizar esfuerzos para atraer a la docencia a más profesionales competentes.

4. Mejorar la reputación de la profesión para atraer a más personas a la docencia

El aumento de la plantilla docente de los países pasa por atraer a más personas a la docencia, mejorando la reputación de la profesión y los programas de formación inicial. Para lo primero resulta clave invertir más en los docentes, mediante mejoras en sus salarios y condiciones laborales. En el caso de España, los ingresos del profesorado son mayores que en el resto de los países de la OCDE al inicio de su carrera, pero luego se estancan. De hecho, es uno de los países en el que los docentes necesitan más tiempo para alcanzar el máximo en la escala salarial, según el informe Panorama de la educación 2021. Indicadores de la OCDE.
 
Por otra parte, los profesores y profesoras siguen siendo poco reconocidos, según la UNESCO. "A consecuencia de esta falta de reconocimiento, la profesión docente no es una de las más carreras atractivas para los mejores estudiantes que ingresan en la educación terciaria", apunta el organismo internacional en la nota conceptual que ha difundido con motivo del Día de los Docentes 2021.
 
Al respecto, el sindicato de docentes ANPE ha señalado recientemente que hay que potenciar la actividad docente como una alternativa laboral atractiva y de prestigio para los y las jóvenes, "algo que sólo puede conseguirse a través del diseño de una carrera profesional motivadora y del establecimiento de unas retribuciones adecuadas a las exigencias académicas del puesto que desempeñen", indica ANPE en un comunicado.
 

5. Tener en cuenta a los docentes en la creación de políticas públicas de educación



Uno de los mayores desafíos a los que se enfrentan los sistemas educativos en la actualidad, especialmente tras la pandemia, es crear canales para la participación de los docentes y sus asociaciones en la toma de decisiones de política educativa, ya sea a través del diálogo social o permitir su participación en los órganos de gobierno, según la UNESCO.
 
Al respecto, el organismo asegura que, si bien una gran cantidad de estudios e informes han concluido que los docentes tienen un impacto directo en el aprendizaje y el bienestar de los estudiantes, no se les tiene en cuenta a la hora de participar en la creación de políticas públicas de educación. "Los profesores rara vez son consultados o invitados a participar en los procesos de toma de decisiones y formulación de políticas", sostiene el organismo.
 

6. Garantizar la salud física y mental del profesorado

La pandemia ha evidenciado la necesidad de garantizar la salud física y mental de los docentes. En este sentido, España ha sido uno de los 21 países de los 197 analizados por la UNESCO que han priorizado al profesorado y al personal educativo en sus estrategias de vacunación. Aun así, expertos como César Coll abogan por minimizar el impacto negativo que ha dejado la pandemia sobre la salud, el bienestar y el equilibrio emocional tanto del alumnado como el profesorado. ¿Cómo? Dando al profesorado reconocimiento y apoyo, así como promoviendo la educación emocional en las aulas.
 
"El profesorado necesita especialmente apoyo emocional. Pero también formación y apoyo especializado para acompañarlo en su proceso de reflexión, análisis, valoración y revisión de las prácticas docentes puestas en marcha durante esos dos últimos cursos y de sus resultados", apunta Coll.
 
¿En qué otros aspectos se podría mejorar la función docente para recuperar la educación perdida tras la pandemia? Te invitamos a dejar tus comentarios al respecto.
 

¿Sabías que…?

  • Para conmemorar el Día Mundial de los Docentes 2021, diversos organismos internacionales llevarán a cabo eventos presenciales y virtuales a nivel mundial y regional durante cinco días, en los que se reflexionará sobre las consecuencias de la pandemia para la profesión docente, con el propósito de definir las medidas que deben tomarse para que el profesorado desarrolle plenamente su potencial. Par más información visita la web de la UNESCO.
     
  • Este año, las celebraciones Día Mundial de los Docentes 2021 se realizarán al mismo tiempo que la reunión del Comité Mixto OIT-UNESCO de Expertos, donde se dialogará sobre la aplicación de las Recomendaciones relativas al personal docente (CEART). Esta reunión tendrá lugar entre los días 4 y 8 de octubre de 2021.
     
  • A 30 de septiembre de 2021, 115 países han abierto completamente sus centros educativos, 50 lo han hecho parcialmente y 17 aún los mantienen cerrados a causa de la pandemia.   
     
  • Si eres docente o formas parte de una asociación educativa y has llevado a cabo algún proyecto educativo innovador, aún estás a tiempo de participar en la séptima edición del Premio UNESCO-Hamdan. Este galardón se otorga cada dos años a las iniciativas innovadoras que contribuyen a mejorar la calidad de la enseñanza-aprendizaje en el mundo, dando prioridad a los países en vías de desarrollo y a las comunidades desfavorecidas y marginadas. Los candidatos deben ser instituciones, organizaciones o centros educativos o de investigación que se esfuerzan en mejorar el rendimiento y la eficacia de los docentes. El premio de 300.000 dólares estadounidenses se divide a partes iguales entre los tres galardonados.
Imágenes: UNESCO y Freepik.
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