“ Es importante no politizar los planes de mejora ni las nuevas leyes en materia educativa ”

Silvia Carrascal.
Profesora e investigadora de la Facultad de Educación y Centro de Formación del Profesorado de la Universidad Complutense de Madrid y experta en políticas educativas
28/01/2021


Silvia Carrascal Domínguez es directora de programas Executive Education en la Escuela de Gobierno de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), y profesora e investigadora de la Facultad de Educación y Centro de Formación del Profesorado. Tiene más de 20 años de experiencia como asesora académica senior en educación superior y formación de profesorado, y es experta en políticas educativas, innovación en docencia, nuevos estilos y espacios y metodologías de enseñanza-aprendizaje y en gestión de políticas de educación superior en universidades y centros educativos.
 
Además de contar con una dilatada experiencia en educación superior universitaria de carácter público y privado, ha participado en la dirección de proyectos de gestión académica de posgrado y de transformación educativa: cambio de cultura organizativa, gestión del talento, formación e identidad docente y diseño de metodologías y recursos para la enseñanza y el aprendizaje.  Cuenta con más de 15 años como miembro del Cuerpo de Profesores de Educación Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid. Es investigadora principal del grupo de trabajo e investigación EduSoC (Educación, Sociedad y Cultura) en la Universidad Complutense de Madrid, un think tank creado como foro de reflexión, investigación e intercambio de conocimiento sobre la educación y su influencia en la sociedad y la cultura.
 
¿Cuáles cree que son los aspectos más positivos de la LOMLOE?
 
Los cambios sociales y culturales, así como la transformación tecnológica y digital en la que está inmersa la sociedad actual hace necesario un análisis y rediseño de los modelos de enseñanza-aprendizaje. Resulta clave promover una educación que dé respuesta a las necesidades del mundo global formando a personas emprendedoras, creativas, diversas e innovadoras, capaces de resolver los problemas de la sociedad y cualificadas para trabajar en empresas de futuro y en profesiones que aún están por definir.
 
En este contexto y para dar respuesta a los retos y desafíos de la educación actual, se plantea una nueva ley, la LOMLOE (Ley Orgánica de Modificación de Ley Orgánica de Educación). La LOMLOE llega en un momento donde la educación ha sufrido un impacto a gran escala, producido por la pandemia, que ha puesto a prueba la capacidad y resistencia de nuestro modelo educativo aflorando, no solo las necesidades en recursos tecnológicos y digitales, sino las desigualdades o mayores puntos de vulnerabilidad. En este contexto, es importante poner en valor la capacidad de adaptación y flexibilidad de los miembros de la comunidad educativa y de las familias, algo que solamente puede ser sostenible con el apoyo de la administración, de los agentes y organismos implicados en el sector educativo y de la sociedad en general.
 
Cualquier decisión o política educativa deberá incidir significativamente en el plan de recuperación en el que, a nivel mundial y desde todos los sectores, estamos inmersos (económico, social, cultural y político). Además de promover la educación como un derecho y pilar fundamental para el acceso al conocimiento y el desarrollo de las personas, es importante que recuperemos el bienestar, la calidad y la excelencia, la equidad e igualdad de oportunidades y la capacidad inclusiva de nuestro sistema educativo, aspectos clave y grandes retos de esta nueva ley.
 
En este sentido y con una visión estratégica basada en los principales desafíos de la educación a nivel mundial, la LOMLOE plantea como objetivo principal modernizar el sistema educativo y dar respuesta a las demandas de la sociedad actual y a los objetivos de la Agenda 2030. Todo esto deberá estar fundamentado en el desarrollo e implementación de planes de actuación que garanticen, no solo el incremento y la mejora de los recursos, infraestructuras y calidad en los procesos, sino una mayor inversión en el desarrollo personal y profesional del profesorado.
 
La educación como pilar básico de las políticas de conocimiento debe de ser, además de un objetivo de la LOMLOE, un valor reconocido por cada uno de los ciudadanos. Una sociedad con una formación sólida basada en principios éticos y valores, y con las competencias y habilidades que demandan las empresas en la actualidad, es una de las mejores herramientas para resolver los problemas del mundo de manera eficaz y sostenible.
 
Uno de los principales desafíos de la ley es el aprendizaje personalizado basado en la adquisición de competencias que plantea con el objetivo de mejorar los resultados de los jóvenes y aumentar su éxito escolar, además de poner en valor su potencial y talento individual.
 
Otro aspecto positivo al que pretende dar respuesta la LOMLOE, es la formación del profesorado y el acceso a la función docente para liderar procesos de enseñanza innovadores que garanticen una experiencia global de aprendizaje para todos los estudiantes.
 
"La LOMLOE llega en un momento donde la educación ha sufrido un impacto a gran escala, producido por la pandemia, que ha puesto a prueba la capacidad y resistencia de nuestro modelo educativo".

La promoción de las vocaciones STEAM en las niñas, proporcionando un mayor acceso a programas formativos en educación en ciencia y tecnología, es otro de los principales retos de la LOMLOE. Esta formación ha de ser sensible a las cuestiones de género, tal y como recomienda UNESCO, no solo en lo que refiere a los contenidos pedagógicos sino en la formación de docentes, y deberá promover la concienciación sobre el papel activo de la mujer y las niñas en estas áreas de conocimiento y sectores profesionales, con miras a reducir la disparidad de género.

Garantizar los derechos a la infancia, poner en valor los beneficios de la educación a edades tempranas, mejorando la extensión y la calidad de la Educación Infantil de 0 a 3 años, así como su marco curricular, son otros objetivos destacados de la LOMLOE. Es importante tener en cuenta que las experiencias e interacciones del niño con su entorno durante los primeros 6 años de vida son significativas para su desarrollo cognitivo, físico y socioemocional, así como para la detección precoz y atención temprana a las necesidades específicas de apoyo educativo. Además, fortalecen su autoestima y autoconcepto, estimulando las habilidades sociales, comunicativas y motrices.
 
El compromiso que tiene la educación como un derecho, en una sociedad altamente tecnológica en constante transformación, hace que sea imprescindible garantizar no solo la educación a edades tempranas sino la equidad en el acceso, atendiendo a las desigualdades de origen cultural, social, religioso o económico.
 
Mejorar el nivel competencial del alumnado, recuperar la equidad y promover el acceso a la Educación Infantil a edades tempranas, modernizar curricularmente la Formación Profesional, reducir el abandono escolar y promover una educación personalizada en Educación Secundaria, así como la educación en valores y el desarrollo del pensamiento crítico, la innovación en la formación del profesorado y promover las vocaciones STEAM, son los desafíos que deberá afrontar la LOMLOE en su desarrollo e implementación en los próximos años.
 
Es un reto difícil que requerirá, además de una gran inversión económica, una participación de todos los agentes implicados y todos aquellos sectores de la sociedad que puedan aportar valor en este proceso de cambio educativo.
 
¿Qué puntos concretos de la LOMLOE cree que pueden ayudar a afrontar los desafíos que ha generado la pandemia?
 
Liderar un cambio de paradigma en educación, en un momento en el que los principales sectores e infraestructuras económicas se encuentran tremendamente afectados, no es fácil. Es necesario contribuir a la mejora de nuestra capacidad innata de resolver problemas a través de una educación que, desde edades tempranas, promueva una formación integral de calidad que permita construir una sociedad más resiliente, con las competencias y habilidades necesarias para adaptarse al contexto "VUCA" (Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo).
 
Durante la pandemia hemos sido capaces de identificar, tanto los miembros de la comunidad educativa, así como los estudiantes y las familias, las dificultades que tiene implementar un cambio y transformación acelerado de los modelos de enseñanza-aprendizaje. Asimismo, hemos reconocido la influencia que tiene la tecnología en los procesos cognitivos, la falta de equidad en el acceso a los recursos digitales, las dificultades para atender a los diferentes estilos de aprendizaje, así como la necesidad de mejorar la competencia digital de todos los implicados en el proceso y en todos los niveles educativos.
 
Aunque se ha trabajado activamente en la transformación de la modalidad de enseñanza y en la implementación de nuevas metodologías para adaptarlas a los nuevos espacios y entornos virtuales, en un tiempo récord y sin precedentes, es importante que la modernización del sistema educativo que plantea la LOMLOE tenga en cuenta los resultados obtenidos durante la pandemia. En este sentido, poner la tecnología al servicio de la educación y no la educación al servicio de la tecnología, se plantea como un aspecto clave para garantizar un acceso más ágil y efectivo al conocimiento, promoviendo entornos de enseñanza-aprendizaje innovadores, inmersivos e inclusivos.
 
   
"Es muy necesario el desarrollo e implementación de una nueva ley educativa que promueva la modernización y mejora de la educación, pero debe realizarse desde una perspectiva global e inclusiva, basada en el consenso social".

¿Y cuáles cree que son las cuestiones mejorables de la nueva ley educativa, o bien las que no contempla y que debería incluir?
 
La LOMLOE plantea el desarrollo de una educación más personalizada y la flexibilización de la Educación Secundaria para mejorar el éxito escolar; y una especial atención a la modernización e innovación curricular de la Formación Profesional con titulaciones que se adapten a los sectores más productivos y emergentes.
 
Se ha puesto el foco en el reconocimiento social de los itinerarios formativos de Formación Profesional y en un mayor acceso de los estudiantes a estas titulaciones, incrementando la tasa de matriculación para estar a la altura de otros países europeos. Aunque cada vez hay más empresas en España que promueven la Formación Profesional como un contexto clave para la especialización y la actualización del conocimiento, es prioritario el desarrollo de un plan más activo para concienciar a la sociedad sobre el valor de esta formación. El objetivo sería promover un mayor reconocimiento y una colaboración todavía más directa entre la empresa y los centros de FP, a favor de la empleabilidad y que repercuta positivamente en la competitividad empresarial.
 
La necesaria transformación del sistema educativo, así como el cambio de paradigma en la educación, son dos de los objetivos recurrentes desde hace algunas décadas, ante la evidencia de que ya no se estudia y aprende como antes. Es muy necesario el desarrollo e implementación de una nueva ley educativa que promueva la modernización y mejora de la educación, pero debe realizarse desde una perspectiva global e inclusiva, basada en el consenso social y fundamentada en la reorganización y mejora, una vez analizados los resultados de los últimos años, de aquellos aspectos clave que permitan atender con eficacia a los desafíos actuales de la educación, la formación y el empleo.
 
La discusión sobre la LOMLOE se ha centrado en cuestiones como la educación concertada y el idioma vehicular, pero ¿qué otros merecerían ser debatidos?
 
A lo largo de la historia, hemos visto como el diálogo entre pueblos y naciones, además de enriquecer al individuo desde el punto de vista personal, social y cultural, promueve una convivencia democrática producto de la "función transformadora" de la educación. Por ello, no deberían ser temas prioritarios en el debate favorecer la inmersión lingüística y el aprendizaje del castellano y la lengua cooficial, garantizando el dominio de ambas en aquellas comunidades que la tengan; ni tampoco promover la equidad en la gestión y acceso, tanto en la enseñanza pública como en la privada y concertada, entendiendo que la educación es un aspecto clave para mejorar la convivencia, garantizar el principio de la coeducación y la no discriminación por cuestiones de religión, cultura, diversidad o género u orientación sexual.
 
Además de atender a las necesidades de mejora y modernización del sistema educativo, y plantear una oferta educativa capaz de asumir una formación de calidad para todos, es importante poner a debate y tomar conciencia de la importancia que tiene la participación de la sociedad no solo en el diseño, sino en el desarrollo e implementación de cualquier estrategia, plan de acción o política educativa. 
  
"Es importante poner a debate y tomar conciencia de la importancia que tiene la participación de la sociedad no solo en el diseño, sino en el desarrollo e implementación de cualquier estrategia, plan de acción o política educativa".

¿Cree que hay aspectos esenciales de una ley educativa que no deberían modificarse cuando hay un cambio de gobierno? ¿Cuáles son?
 
Si consideramos la educación como una herramienta clave para la transformación de la sociedad y la construcción de una ciudadanía a nivel global, teniendo en cuenta que es un derecho y valor esencial para formar a ciudadanos con pensamiento crítico, responsables y comprometidos con el respeto de los derechos humanos, individuales y sociales, debemos garantizar la sostenibilidad del sistema educativo. Por ello, es importante no politizar los planes de mejora ni las nuevas disposiciones legales en materia educativa, y promover la participación democrática de todos los sectores de la sociedad, la comunidad educativa y los agentes implicados en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
 
Debe hacerse desde la responsabilidad individual y de manera colaborativa, y con el objetivo de desarrollar políticas educativas, al margen de cualquier actuación o estrategia política. Politizar la educación, lejos de garantizar la cohesión social y la calidad democrática, puede debilitar la estructura de sistema educativo y perjudicar a los estudiantes, docentes, familias, así como al presente y futuro de un país. Por ello y con la llegada de esta nueva ley, es importante entender los desafíos, asumir individualmente el compromiso con los nuevos retos y tomar conciencia de que, en educación, la participación e implicación de todos los ciudadanos, sin diferencias por cuestiones políticas, sociales, religiosas o culturales, es la garantía de éxito y un claro ejemplo de estabilidad y sostenibilidad de muchos de los modelos educativos de referencia a nivel mundial.
 
¿Qué efectos cree que tendrá esta nueva ley educativa en la formación del profesorado, tanto inicial como continua?
 
La apuesta clara por la formación del profesorado y la adquisición de competencias digitales, y en mayor medida, por el reconocimiento de la labor de los docentes, así como de todas las personas que intervienen en proceso de enseñanza-aprendizaje es, sin duda una de las mayores apuestas de una ley.
 
Es importante hacer una actualización y cambio significativo de los contenidos en los planes de formación y especialización profesional, y de especial relevancia la formación inicial, la identidad, la adquisición de competencias y el desarrollo personal y profesional del profesorado. El reconocimiento social, económico y cultural a su labor y la innovación y transformación de su formación, tanto inicial como continua, han de ser ejemplares. Este es un aspecto clave y prioritario para algunos de los modelos educativos de mayor éxito, tales como Finlandia, donde el profesor es un facilitador del conocimiento y una pieza clave del funcionamiento y la modernidad de la educación, además de ser una figura muy respetada por la sociedad.
 
La LOMLOE pretende una mayor inversión en su formación, una renovación de sus planes formativos para la adquisición de competencias y destrezas relativas a la educación para el desarrollo sostenible en el acceso a la función docente. Además, se plantea un mayor reconocimiento y evaluación de los resultados del rendimiento del profesorado, pudiendo ser relegados a otro puesto que no requiera atención directa con los estudiantes, por falta de competencias o habilidades docentes. Asimismo, su participación activa en la toma de decisiones pedagógicas como miembro del Claustro, garantiza una mayor participación y autonomía a la hora de atender a las necesidades de sus estudiantes y centro educativo.
 
El mayor desafío que ha generado la pandemia en educación y donde el profesor ha de ser el eje motor es: promover un aprendizaje significativo que desarrolle el potencial individual de los estudiantes y les dote de las habilidades y competencias para ser piezas clave de la sociedad por su espíritu crítico, emprendedor y con grandes habilidades creativas, sociales y comunicativas.
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