La necesidad de orientación académica y profesional ante la crisis sanitaria actual

Artículo de opinión

  • 21/12/2020

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Clotilde Lourdes Ondo Maye. Estudiante del Máster en Ciencia, Tecnología e Innovación de la Universidad de Oviedo (Asturias)
Ante la crisis sanitaria y también económica como las que se viven actualmente, la orientación académica y profesional es más importante que nunca, no solo porque las personas necesitan apoyo durante las transiciones laborales y académicas en un contexto tan diferente como el actual y el que vendrá, sino también por el acompañamiento emocional que requieren. Porque "durante y después de esta pandemia, los jóvenes y los adultos necesitan y necesitarán información, consejos y orientación sobre carreras fiables e imparciales que ofrezcan esperanza y oportunidades", según el Centro Europeo para el Desarrollo de la Formación Profesional (Cedefop).
 
La orientación es un proceso de asesoramiento que parte hacia las visiones del futuro, tanto profesional, académico y personal a lo largo de nuestra vida. Enfocándose así, a la toma de decisiones para un bienestar satisfactorio con principios éticos y morales.
 
Considero que estos son los retos más importantes de la orientación académica y profesional en un contexto de crisis como el actual:
 
  1. Acompañar psicológica y emocionalmente a las personas
  2. Digitalizar los servicios de orientación académica y profesional, ya que hacen falta recursos de orientación online.
  3. Informar a los jóvenes sobre los estudios existentes y los procesos de matriculación a raíz del COVID-19, para que puedan tomar decisiones académicas y profesionales informadas.
 
Existen otros aspectos importantes para la orientación académica y profesional ante esta crisis, pero estos son los que considero más relevantes.
 

Acciones, estrategias y recursos clave para orientar a las personas que han perdido su empleo

 
El empleo desempeña un rol fundamental en nuestra sociedad y claramente en la vida de las personas., puesto que estas se definen por lo que hacen para ganarse la vida.
La pérdida de empleo que provocan las crisis económicas y factores de todo tipo (personales, familiares, profesionales, etc.) desarrollan un cambio de actitudes y comportamientos en las personas como reflejo también de la pérdida en la calidad de vida y muchas veces de la autoestima, y en la capacidad que tienen para volver a reengancharse al mundo laboral. Cuanto más tiempo pasan en situación de desempleo más difícil resulta volver al mercado laboral.
 
Entre las posibles acciones, estrategias o recursos clave para orientar a las personas sin empleo o en búsqueda de empleo se encuentran:
 
  • Invertir en el desarrollo profesional de las personas y en las estrategias para la creación de empleo y la mejora de sus condiciones de trabajo, favoreciendo la movilidad geográfica y realizando prospectivas de las futuras necesidades profesionales.
 
  • Ayudar a las personas vulnerables a reincorporarse al empleo, garantizando la seguridad de ingresos durante el periodo de desempleo.
 
  • Promover el acceso a intervenciones de orientación laboral inmediatamente después de que la persona pierda su trabajo con el fin de evitar que los solicitantes de empleo, ya de por sí vulnerables, caigan en el desempleo de larga duración.
 
  • Fomentar que las personas se formen y adquieran competencias para que sean capaces de hacer frente la crisis económica
 
  • Apoyar a las empresas para aumentar la productividad o transformar su actividad: una serie de ciudades y regiones han puesto en marcha programas para invertir en la productividad y adaptabilidad a las industrias locales a fin de garantizar que en el futuro sean menos vulnerables a las crisis económicas.
 
 
  • Creación y adaptabilidad de las industrias locales, explorar los productos locales, nacionales para crear empleos y consumir menos productos exportados
 
  • Mejorar los servicios de intermediación laboral: los gobiernos deben poner en marcha actividades para vincular rápidamente a los trabajadores despedidos con un nuevo empleo, a través de las "ventanillas únicas", los "centros para la movilidad" y los "servicios de emergencia" a nivel local.
 
Por otro lado, y en términos de bienestar moral, es muy importante insistir sobre algunos factores que pueden facilitar la vida a las personas, ya sea para aquellas que trabajan o que están desempleadas. Estos factores son la alimentación y los servicios sanitarios. Se debería analizar el índice de precios de los alimentos en el mercado, para así poder ayudar más a los desempleados, porque al no tener empleo ni ingresos, difícilmente puedan alimentarse y, si tienen familia, tampoco pueden mantener sus necesidades.
 
También habría que reestructurar el funcionamiento de la seguridad social de los países para que el acceso a la salud sea universal y no dependa de si las personas trabajan o no. Se deberían estudiar los casos particulares y organizar a los desempleados según las causas de desempleo, y en relación con la edad y la responsabilidad de cada uno. Por ejemplo, no es lo mismo un joven de 29 años sin empleo que un adulto de 45 años a cargo de una familia. Tampoco es lo mismo llevar dos años en casa sin trabajar, que llevar dos meses en casa sin empleo, o estar en el paro porque la empresa ya no tenía actividad o ha reducido la plantilla.
 

 Buenas prácticas de orientación en contextos de crisis

 
  1. En Alemania se ha llevado a cabo un programa de orientación dirigido a personas desempleadas de larga duración en colaboración con los centros de empleo locales, el proyecto consiste en identificar a personas en situación de desempleo durante más de 10 años y ofrece formación en áreas como el metal, la madera, la jardinería y el paisajismo. También se ayuda a las personas participantes a superar sus problemas personales.
     
El proyecto se centra en la mejora de las condiciones de vida más que en una colocación rápida, aunque el apoyo puede resultar en prácticas en empresas o un puesto de trabajo. (Henry Moreno, Garbiñe et al., 2016)
 
  1. En Irlanda del Norte, el Ministerio de Economía ha aprobado tres medidas específicas para apoyar a las personas afectadas por la crisis del coronavirus, entre las que se encuentra ofrecer orientación académica y profesional en línea al alumnado de todas las edades, especialmente a aquellos que cambian de etapa educativa. Para ello, se ha contactado individualmente a todos los y las estudiantes para informarles sobre los servicios de orientación a los que pueden acceder en caso de necesidad, según indica un informe de Cedefop.
 

Referencias bibliográficas

 
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