El COVID-19 y el mercado laboral: retos y oportunidades

Mayra Bosada,
Redacción de Educaweb
29/07/2020

Ayudar a las personas más afectadas por la crisis económica del coronavirus e invertir más en la formación y la orientación profesional son algunos desafíos del entorno laboral que deja la pandemia

Contenido
Los sectores y ocupaciones más y menos afectados por la pandemia
Los desafíos del mercado laboral post-COVID-19
1.      Desarrollar políticas públicas que beneficien a las personas vulnerables
2.      Ayudar a los colectivos más afectados a mejorar sus competencias
¿Qué competencias son clave para afrontar el mercado laboral post COVID-19
3.      Dotar de más recursos a la formación y la orientación profesional
4.      Diversificar la economía: transformar los sectores más débiles
 
 
El COVID-19 ha afectado de manera contundente a la economía mundial y al empleo. En España, la pandemia ha destruido más de 1 millón de puestos de trabajo en el segundo trimestre del año, cifra que no incluye a las personas afectadas por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). Además, el paro se ha elevado al 15,33%, un 1,6% más que en el trimestre anterior, según datos recientes de la Encuesta de Población Activa (EPA).
 
Las previsiones futuras tampoco son prometedoras. Un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) prevé que el país alcanzará una tasa de paro récord del 19,2% a final de año, cuando en mayo registraba un 14,5%. Asimismo, España tiene la tasa de paro juvenil más alta de la UE: ha registrado en mayo el 32,9%, cuando en la eurozona era del 15,7%, según datos de Eurostat.  
 
Ante esta situación, Educaweb lanza un nuevo monográfico en el que diversas fuentes expertas reflexionan sobre el impacto de la pandemia en el empleo y los desafíos que deja el COVID-19 en el mercado laboral, especialmente para los jóvenes y las mujeres, que son los más afectados por la crisis económica del coronavirus, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la OCDE.   
 

Los sectores y ocupaciones más y menos afectados por la pandemia

 
El impacto de la crisis del COVID-19 en el mercado laboral es asimétrico y se concentra especialmente en los segmentos más vulnerables de la población: las personas menos formadas, con contratos parciales o temporales, los jóvenes y las mujeres, quienes mayoritariamente tenían ocupaciones en los sectores más perjudicados por la pandemia, según el informe The COVID confinement measures and EU labour markets (2020), de la Comisión Europea. 
 
Entre los sectores económicos más afectados por la crisis sanitaria está el de los servicios, especialmente en el ámbito comercial, la cultura, la hostelería y el turismo, en los que se concentra la mayor parte del empleo en España (76%) y en los que son mayoría las mujeres, los jóvenes y los colectivos con menos formación, escasa experiencia y contratos temporales, según la OIT.
 
Además, se trata de personas cuya movilidad laboral es escasa, es decir, tienen más dificultades para conseguir trabajo en otros ámbitos diferentes, en parte porque estos sectores no comportan tareas asociadas a las tecnologías de la información y las comunicaciones, la escritura, la lectura y las habilidades numéricas, que son competencias clave según el informe Transferibilidad de habilidades de los trabajadores en los sectores potencialmente afectados tras el COVID-19, elaborado por el Banco de España.
 
Los ámbitos económicos que no han parado por la pandemia y que seguirán al alza son el sector sanitario, farmacéutico y agroalimentario, así como el de la distribución, el comercio electrónico, y el tecnológico, afirma la Fundación Adecco en su informe Análisis del mercado laboral tras el Covid-19: Sectores y perfiles más demandados tras la crisis y los nuevos profesionales que se necesitarán (2020).
 
Entre los perfiles más demandados en la era post-COVID-19 se encuentran los relacionados con las nuevas tecnologías, la ciencia y la ingeniería: técnicos de soporte, desarrolladores, especialistas en telecomunicaciones y ciberseguridad. También habrá más trabajo para los profesionales de la sanidad y las ciencias de la vida: expertos en geriatría y auxiliares de residencias de mayores, personal sanitario especializado (médicos, enfermeros/as y auxiliares de enfermería), especialistas de productos médicos, farmacéuticos e ingenieros en Biotecnología.
 
Asimismo, otros perfiles que tendrán más oportunidades laborales con la pandemia serán: personal de almacén y de caja en los supermercados; personal de almacén y reparto en las empresas de comercio electrónico; operarios de fabricación en las industrias; recolectores agroalimentarios; teleoperadores y comerciales telefónicos, así como personal administrativo y de recepción.
 
Adecco también señala que ha crecido la demanda de nuevos perfiles profesionales que han surgido a raíz de esta crisis sanitaria: controladores de temperatura en accesos a recintos o edificios; perfiles sanitarios en las empresas para diseñar nuevos protocolos de seguridad, higiene y prevención; personal especializado en desinfectar espacios, rastreadores de contactos de personas infectadas, etc.
 

Los desafíos del mercado laboral post-COVID-19

 
Recuperar la economía y el empleo perdido por la pandemia resulta una tarea compleja que implica a diferentes agentes y medidas a nivel político y social. Sin embargo, la crisis del coronavirus pone al descubierto retos y oportunidades en materia laboral en los que las políticas públicas de empleo, la educación, la formación y la orientación profesional juegan un papel clave. Entre los desafíos y oportunidades que deja la pandemia en el ámbito del trabajo destacan:
 

1. Desarrollar políticas públicas que beneficien a las personas vulnerables

 
Dado que la pandemia ha afectado más a las personas más vulnerables, con contratos precarios y con menos ingresos, resulta imprescindible desarrollar políticas públicas para ayudarlas a mejorar su empleabilidad y seguir adelante.
 
"La crisis económica causada por la pandemia resalta la necesidad de proteger a los colectivos más vulnerables­­", afirma el sociólogo y experto en empleo de la Comisión Europea, Sergio Torrejón, y coautor del estudio The COVID confinement measures and EU labor markets (2020). Un primer paso han sido los ERTE y el establecimiento del Ingreso Mínimo Vital, recientemente aprobado por el Gobierno, pero las voces más críticas señalan que aún queda mucho por hacer en este ámbito.
 

2. Ayudar a los colectivos más afectados a mejorar sus competencias

 
Los jóvenes, las mujeres y las personas con trabajos temporales y las que cuentan con menos formación necesitan adquirir nuevas habilidades para mejorar su empleabilidad, lo que constituye uno de los principales retos del mercado laboral español antes de la crisis sanitaria, y que se ha intensificado a partir de esta.
 
Se trata de apostar por un aprendizaje efectivo que ayude a los trabajadores a adquirir nuevas competencias, "perfeccionarlas y reciclarlas profesionalmente ante un entorno cambiante y, previsiblemente, muy exigente en términos de capacidades tecnológicas", señalan Elías Amor e Isabel Couso, presidente de la Asociación Española para el Fomento de las Políticas Activas de Empleo y las Cualificaciones (AFEMCUAL) y exsecretaria general de Educación y Formación Profesional del Ministerio de Educación, respectivamente.
 

 ¿Qué competencias son clave para afrontar el mercado laboral post COVID-19?

 
Las competencias transversales cobrarán todavía más importancia en el nuevo mercado laboral que deja el coronavirus, coinciden los expertos. Así, entre las principales habilidades que las personas tienen que desarrollar en la era post-COVID-19 para poder conseguir o mantener un trabajo se encuentran la capacidad de adaptación al cambio, la de aprender a aprender, la comunicación, la empatía, el compromiso, la responsabilidad, el trabajo en equipo y la motivación.
 
"La crisis del COVID-19 ha impactado de lleno en nuestras competencias y vamos a necesitar intensificarlas. No solo necesitamos adaptación al cambio, sino una adaptación al cambio constante, con visión y permanente, y en constante estado de alarma", afirma en entrevista Pilar Llácer, profesora de EAE Business School y autora del libro Te van a despedir y lo sabes. La experta también señala que resulta fundamental "tener una 'empleabilidad sostenible', conocimientos y competencias que nos permitan poder cambiar de trabajo o sector más fácilmente".
 
Asimismo, más de la mitad de las personas trabajadoras en la UE tendrá que adquirir nuevas habilidades dentro de sus funciones actuales en los próximos 10 años, especialmente aquellas relacionadas con las nuevas tecnologías, según un estudio elaborado por la consultora McKinsey Global Institute.
 

3. Dotar de más recursos a la formación y la orientación profesional

 
Para poder ayudar a las personas desempleadas y/o más vulnerables a conseguir un trabajo y mejorar sus competencias es necesario invertir más en los presupuestos de formación y orientación laboral, tal como aconseja la Comisión Europea y la OCDE. En España "dedicamos pocos recursos a estos ámbitos y muchos a incentivar la contratación a través de bonificaciones, una estrategia cuya eficacia han cuestionado numerosas evaluaciones", afirma Torrejón.
 
En concreto, la orientación laboral jugará un papel fundamental en el mercado laboral post-COVID-19 para poder canalizar las aspiraciones de las personas. "Para ello, junto al refuerzo de la orientación académica, se deben habilitar mecanismos para realizar un seguimiento y una orientación individualizada de los desempleados por medio de técnicas de perfilado estadístico de los trabajadores parados y de las vacantes existentes a escala local", sugieren Amor y Couso.
 
Y es que los profesionales de la orientación, ahora más que nunca, deben brindar acompañamiento, apoyo moral y aliento a las personas, especialmente a las más jóvenes, "para arrojar luz sobre nuevos tipos de carreras, nuevas oportunidades tanto para los usuarios de los servicios de orientación como para los propios orientadores y orientadoras", explica Anthony Mann, experto de la OCDE, en declaraciones a Educaweb.
 

4. Diversificar la economía: transformar los sectores más débiles

 
El sector digital y de las nuevas tecnologías, de las energías verdes y la salud contribuirán a la reducción del paro y el subempleo, que se incrementará en los próximos dos años en todo el mundo debido a la pandemia, advierte la OIT. Por ello, uno de los retos que deja el COVID-19 en el mercado laboral y económico es precisamente estimular estos sectores económicos.
 
"El éxito futuro del empleo va a depender de la capacidad de previsión de las necesidades de cualificación en el sistema productivo y de la detección de nuevos nichos de empleo, especialmente para las profesiones y puestos de trabajo vinculados a entornos digitales", indican por su parte Amor y Couso.
 
Al respecto, resulta fundamental fomentar el crecimiento económico a través de la transformación estructural de la economía, la modernización tecnológica y la diversificación de la producción. También es necesario que los gobiernos y los diferentes agentes sociales apoyen la formación de quienes trabajan o trabajaban en sectores más afectados por la pandemia, para que adquieran habilidades que les faciliten el tránsito hacia nuevos empleos en sectores menos perjudicados por la crisis.
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