La evaluación de la orientación en Infantil y Primaria, importante desde el principio

Artículo de opinión

  • 05/02/2020

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Rachel Nelson, Responsable de proyectos de DEP Institut (Catalunya)
 
En 2018, la consultora británica The Careers & Enterprise Company publicó el estudio What works? Career-related learning in primary schools y una de sus recomendaciones principales era ofrecer orientación académica y profesional desde las primeras etapas educativas. Los estudios han demostrado que las percepciones sobre la idoneidad de diferentes sectores y trayectorias profesionales se graban en las mentes de los niños y las niñas desde una edad temprana. Por ello es importante que la orientación comience en la Educación Infantil y Primaria.
 
La orientación académica y profesional en la Educación Primaria debería centrarse en la introducción de las profesiones, y en las habilidades clave para el desarrollo de los alumnos y las alumnas, para que aprendan a ser autónomos en el proceso de toma de decisiones a lo largo de su trayectoria académica y profesional. El estudio de The Careers & Enterprise Company también señala la importancia de que las intervenciones realizadas se planifiquen, adapten e implementen según la edad del alumnado.
 

Buenas prácticas y evaluación de la orientación en Infantil y Primaria

 
Como ejemplo de buenas prácticas que se han desarrollado a nivel internacional sobre orientación académica y profesional en etapas tempranas tenemos como ejemplo los proyectos europeos en los que ha participado DEP Institut, , tales como Widening the Future, GEM Project y Jobland. A través de estos se   han desarrollado recursos y actividades de orientación académica y profesional para la Educación Primaria.
 
En este sentido, las posibilidades de las intervenciones orientadoras en estas etapas educativas son diversas, y un factor clave es el acompañamiento y contextualización que la actividad tenga por parte de los docentes o los profesionales de la orientación.   Además, un elemento fundamental es prever la evaluación de las actividades de orientación.
 
"La evaluación es necesaria en todo tipo de intervenciones de orientación académica y profesional porque si se quieren unos servicios de orientación efectivos, hay que garantizar su calidad".
 
En todos los proyectos europeos mencionados anteriormente las intervenciones y actividades de orientación desarrolladas e implementadas con el alumnado han incluido una fase de prueba piloto con diferentes metodologías de evaluación. Y aunque el concepto de evaluación tiene multiplicidad de definiciones, su propósito es medir los efectos de un programa contrastándolo con sus objetivos a fin de contribuir a su mejora.
 
Un ejemplo de evaluación de la orientación lo constituye el proyecto GEM, que consiste en un juego que permite a los estudiantes conocer, explorar y evaluar sus habilidades en torno al emprendimiento, descubriendo qué competencias se necesitan para desempeñar hasta 10 profesiones diferentes. Para evaluar el impacto del juego en las 7 competencias emprendedoras que se trabajan en este, se realizó una evaluación de este utilizando una metodología pretest/post-test. El estudio de impacto del GEM incluía los resultados de las pruebas piloto con casi 400 alumnos y alumnas de tres países (pretest y post-test) y de diferentes grupos de discusión realizados entre profesorado y expertos de España, Italia y Reino Unido.
 
En el caso del juego GEM, el análisis reveló que este ha tenido un impacto significativo en 3 de las 7 competencias transversales emprendedoras que se incluían en el juego. Los jóvenes valoraron con un 7,6 sobre 10 la experiencia, mientras que el profesorado y los responsables de orientación la puntuaron con un 6,8 sobre 10. El estudio y análisis del GEM nos sirve de buena práctica en la evaluación de las intervenciones de orientación académica y profesional porque combina diferentes técnicas de recogida de datos (cuestionarios antes y después de la intervención, grupos focales, entrevistas, etc.) de todos los participantes (alumnado, profesorado, orientadores), que nos ha permitido evaluar y mejorar la intervención.
 
Según las recomendaciones de The European Lifelong Guidance Policy Network (ELGPN), la evaluación es necesaria en todo tipo de intervenciones de orientación académica y profesional porque si se quieren unos servicios de orientación efectivos, hay que garantizar su calidad. Si interesa saber si se está respondiendo a las necesidades de la ciudadanía y si se cumplen los objetivos marcados a través de las políticas de orientación, es necesario recoger evidencias del impacto que causan en la sociedad. Por eso cada vez más se hace hincapié en las conexiones entre políticas, investigación social y práctica orientadora. Aportar evidencias permite sostener, explicar, mejorar y legitimar las actividades de orientación.
 
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