Los cambios demogr谩ficos, econ贸micos, sociales y en los valores y estilos de vida del que llamamos mundo occidental han modificado las necesidades y los empleos relacionados con el apoyo y los servicios dirigidos a las personas. El envejecimiento de la poblaci贸n, la incorporaci贸n plena de la mujer al mercado laboral y las nuevas formas familiares han comportado nuevas demandas sociales relacionadas con la atenci贸n y el cuidado de las personas que no son plenamente aut贸nomas, ya sea por raz贸n de edad (gente mayor o ni帽os), por enfermedad o por nuevos intereses (valores, formaci贸n, etc.).Por esta raz贸n y algunas otras m谩s, el sector del tiempo libre educativo y sociocultural ha experimentado un crecimiento y se ha consolidado como yacimiento laboral porque ocupa a personas en un tipo de tareas que antes no exist铆an desde el punto de vista profesional.
En el momento que el tiempo libre pasa de ser un 谩mbito de monopolio familiar o de la comunidad m谩s pr贸xima (amistades, barrio, pueblo, etc.) a ser un sector laboral m谩s, donde concurren organizaciones privadas con o sin 谩nimo de lucro, administraciones p煤blicas y personas que se dedican a ello (de forma voluntaria o profesional) es l贸gico que se exija una definici贸n estrat茅gica m谩s clara -hacia donde se quiere llegar-, una estructuraci贸n del sector -convenio colectivo, debate voluntariado / laboral, ayudas - y se reflexione sobre aspectos como las desigualdades que se puedan producir por el hecho de poder disfrutar de las actividades de tiempo libre o no, evaluar la calidad del servicio prestado o el rendimiento de los esfuerzos dedicados a la educaci贸n en el tiempo libre.
Una de las piezas clave de la reflexi贸n tiene que ver con la formaci贸n necesaria para ejercer la actividad de animador sociocultural, educador en el tiempo libre o educador social. No hay estrictamente un acuerdo sobre c贸mo clasificar el sector, lo que dificulta estructurar m谩s s贸lidamente la oferta formativa.
Una forma de plantearlo tiene que ver con la modalidad de intervenci贸n, que puede ser cultural, educativa o social.
Otra opci贸n, tiene que ver con criterios pedag贸gicos: tiempo libre educativo o tiempo libre infantil y juvenil
El tercer criterio de clasificaci贸n tiene que ver con el espacio temporal en el que se ejerce la intervenci贸n: guarda y custodia en el transporte escolar, as铆 como las actividades de custodia previas y posteriores al horario lectivo, actividades de mediod铆a que incluyen comedores escolares y mediod铆a o de patio, actividades extraescolares, colonias escolares y salidas medioambientales, campamentos, campos de trabajo, estancias deportivas, granjas escuela, actividades de fin de semana organizadas por centros sin 谩nimo de lucro
Queda claro que hay mucho por hacer y animo al liderazgo consensuado de las entidades m谩s din谩micas para consolidar el sector y una oferta formativa de car谩cter profesional y continuo que consolide la buena tarea realizada hasta ahora.
Enric Renau
Editor
editor@educaweb.com
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