900 29 35 73
Encuentra tu curso ideal
9%
¿Qué quieres estudiar?

Errare humanum est

Artículo de opinión


  • Deja tu comentario
  • Valora


Gloria Munilla, Directora de programa de Humanidades de la Universitat Oberta de Catalunya y miembro de la Comisión para la elaboración del Libro Blanco de Humanidades
Soslayando interesadas acusaciones de corporativismo, diversos colectivos de la universidad espa帽ola han reaccionado un谩nimemente ante las propuestas de la subcomisi贸n de Humanidades para reducir el n煤mero de titulaciones de grado en las llamadas carreras de letras de 26 a 10 en el cat谩logo de pr贸xima publicaci贸n, llev谩ndose por delante licenciaturas tan consolidadas como Humanidades e historia del Arte con argumentos absurdos y escasamente fundamentados. Las protestas han obligado a sucesivos desmentidos, puntualizaciones e incluso declaraciones a favor de las Humanidades por parte de los miembros del ejecutivo, pero no han logrado hasta ahora lo que parece m谩s l贸gico: la retirada de la propuesta de la subcomisi贸n y la apertura de un debate amplio entre el Ministerio, las CCAA con competencias en la materia y las Universidades para conciliar una aplicaci贸n l贸gica y no sesgada de las directrices de Bolonia, el Espacio Europeo de Educaci贸n Superior. Si tiene que existir un cat谩logo, debe ser consensuado entre todos y no ser el resultado de la opini贸n de los miembros de una comisi贸n o subcomisi贸n que, en muchos casos, no cuentan entre la oferta de sus respectivos centros con los grados que ahora no se proponen. Y cabe recordar que la existencia de un cat谩logo no obliga a su implantaci贸n por todas las universidades, sino que es responsabilidad de cada una de ellas decidir si la relaci贸n entre oferta y demanda en su 谩rea de influencia es suficiente como para implantar determinados t铆tulos. La excelencia en la calidad educativa no se mide por el n煤mero de grados, sino por la calidad y coherencia de la docencia impartida.

Las informaciones recabadas con relaci贸n a la subcomisi贸n de Humanidades evidencian que muy posiblemente la misma ha tomado sus decisiones de forma apresurada, sin disponer de todos los datos objetivos sobre los que reflexionar: 驴c贸mo si no puede interpretarse que la propuesta de exclusi贸n de los t铆tulos de grado de Humanidades e Historia del Arte se tomase antes de la entrega del libro blanco de ambas licenciaturas?. Un trabajo exhaustivo en ambos casos, fruto de intensas jornadas y elaboraci贸n de las comisiones creadas al efecto, que ha cumplido con los plazos previstos y de cuyo proceso de redacci贸n hab铆an sido informados algunos miembros de la subcomisi贸n.

En el proceso de reducci贸n del n煤mero de grados en el 谩rea de Ciencias Humanas no deber铆an primar consideraciones economicistas. Es evidente que una reducci贸n de la oferta no propiciar谩 la redistribuci贸n de los alumnos entre las nuevas titulaciones. Al contrario, en algunos casos se pierde la necesaria especializaci贸n en los conocimientos recibidos antes de completar el ciclo formativo, por lo que cabe replantearse si ser谩 v谩lida la adecuaci贸n entre contenidos, demanda y aplicaci贸n laboral. La idea del regreso c铆clico a las aulas para actualizar conocimientos es en s铆 loable - y absolutamente necesaria - pero, seamos realistas tambi茅n, realizable tan s贸lo por un n煤mero reducido de los egresados en funci贸n de dos premisas, la disponibilidad econ贸mica y temporal. Por ello, en los grados debe primar la inclusi贸n de contenidos amplios que sirvan a un tiempo como base te贸rica y como un primer nivel de especializaci贸n dentro de un mismo recorrido tem谩tico. Sin olvidar, adem谩s, que el modelo europeo se fija en la pauta 3 + 2, es decir 180 cr茅ditos para el grado y 120 en el postgrado y que el sistema de cr茅ditos ECTS puede reducir sensiblemente el n煤mero de horas lectivas de cada asignatura. 驴Converger谩 realmente Espa帽a con Europa o consigo misma? 驴Con un modelo que potencie el acceso al nivel de educaci贸n superior o con un modelo a la baja?.

Las razones aducidas por la subcomisi贸n para la propuesta de supresi贸n del t铆tulo de Humanidades no resisten un an谩lisis l贸gico. La demanda de plazas es superior a la de otros grados aprobados; se trata de t铆tulos consolidados con un alto 铆ndice de 茅xito y realizaci贸n posterior de trabajos de investigaci贸n y tesis doctorales; los postgrados y m谩sters ofrecidos por diversas universidades como continuaci贸n de los estudios de Humanidades superan en demanda a la oferta de plazas; y el n煤mero de egresados que consiguen integrarse en el mercado laboral poco despu茅s de finalizar la carrera es muy elevado, ayudando a ello la versatilidad y polivalencia de las materias estudiadas. 驴Qu茅 fin tiene entonces suprimir lo que funciona? Esperemos que no sea la idea peregrina de reducir la aportaci贸n econ贸mica de las administraciones p煤blicas al sufragio de las matr铆culas y la dotaci贸n subsiguiente a las universidades. Es evidente que cuanto menor sea el tiempo que el alumno permanezca en las aulas menor ser谩 la inversi贸n que el estado realice. Si eso es as铆, este pa铆s parece haber olvidado el viejo aforismo que reclamaba el mayor esfuerzo posible en sanidad y educaci贸n como base de la competitividad y el desarrollo en I + D + i, y que el car谩cter p煤blico y de calidad de ambas es no s贸lo necesario sino irrenunciable. Cualquier modelo que no se fundamente en ello deriva hacia conceptos de diferenciaci贸n en el derecho a la educaci贸n que parec铆an superados.
Deja tu comentario