Hace pocos día ha finalizado el segundo estudio realizado por DEP Consultoria Estratégica sobre "la demanda de formación continua en España 2004-05?, tres años después de la primera investigación sociológica 2001-02.Habitualmente, y a nivel institucional, se hace referencia a la formación continua como aquellas acciones formativas o cursos de mejora, ampliación, profundización, actualización destinados a proporcionar conocimientos actualizados, habilidades y competencias para el mercado de trabajo, ya sea para quienes quieren acceder a él, ya sea para quienes realizan una actividad profesional o laboral.
Una definición algo genérica que, en el estudio, se ha acotado a tres tipologías: los cursos de especialización, la formación ocupacional y los másters y postgrados
De la formación continua se sabe poco. Hay indicadores del Eurostat que señalan que España es el quinto país por la cola en porcentaje de población de entre 25 y 65 años que realiza formación continua.
Por eso, este estudio es muy novedoso. Los datos de este estudio multicliente son de referencia necesaria para quien quiere comprender que perfil de personas la realiza, que tipo de cursos y que modalidad de formación es la más demandada, cual es el proceso de decisión, cuanto se paga por cada tipo de curso y quien lo financia.
De momento ahí van algunos datos de interés. En primer lugar, podemos señalar que sólo un 10,2% de la población mayor de 16 años realiza formación continua en España. Podrían ser muchas más, pero no es menospreciable en volumen absoluto lo que significan 2.721.000 personas y 2.665 millones de euros en facturación y que significa un crecimiento del 4,5% respecto a 3 años antes.
El estudio desglosa sociodemográficamente a los alumnos de la formación continua, personas que trabajan, mayoritariamente, en el sector servicios, especialmente en la administración pública, el sector educativo y la salud y con contrato indefinido. Ello significa que este tipo de formación llega más a los mejor preparados y más pudientes que no a los colectivos en riesgo de exclusión social, con contratos inestables o desempleados y de los sectores industriales, de la construcción y agricultura, ganadería y pesca.
Queda mucho por hacer llegar la formación continua al conjunto de la población, especialmente a aquella que más lo necesitaría para reciclarse o consolidarse en su puesto de trabajo o especializarse en un ámbito profesional.
Si les interesa más detalle, ya saben donde pueden conseguirlo.
El próximo boletín insistiré en el tema, a partir del análisis del tipo de cursos y el proceso de información y matriculación.