Auxiliar de radiología

Descripción
Los auxiliares de radiología ayudan en su labor a los técnicos en radiología y trabajan bajo la supervisión de estos. Se ocupan de los pacientes a su llegada, mantienen las estancias limpias y ordenadas, ayudan al técnico en radiología a mover y sujetar a los pacientes, revelan radiografías y realizan tareas de oficina, como dar citas.
Actividades laborales
Los auxiliares de radiología trabajan tanto con técnicos en radiología diagnóstica, con la que se utilizan rayos X para diagnosticar problemas de salud, por ejemplo, como con técnicos de radiología terapéutica, que emplean la radiación para tratar enfermedades como el cáncer.

Antes de que lleguen los pacientes, los auxiliares de radiología se cercioran de que las habitaciones y los boxes están limpios, en orden y abastecidos con el material necesario. Durante toda la jornada, comprueban que haya batas limpias, preparan las camillas y retiran la ropa usada.

Estos auxiliares también limpian y se encargan del mantenimiento de los sistemas de procesado de imágenes, así como del equipo de radioterapia y de diagnóstico.

Cuando llegan los pacientes, los auxiliares de radiología les dan la bienvenida. A continuación, escuchan cuáles son sus necesidades, les explican con claridad los siguientes pasos y les tranquilizan si están alterados.

Estos profesionales evalúan la capacidad de cada paciente para desvestirse para el reconocimiento y les ayudan en caso necesario. Se aseguran en todo momento de que su privacidad y dignidad son respetadas.

Ayudan a los técnicos en radiología a mover y sujetar a los pacientes, lo que incluye trasladarlos de la camilla, cama o silla a la mesa de exploraciones para su tratamiento o diagnóstico. Pueden emplear equipamiento elevador especial para ayudarles a mover a los pacientes.

Asimismo, ayudan a monitorizar a los pacientes y anotan e informan al técnico en radiología sobre cualquier cambio producido en su estado.

Cuando el técnico en radiología ha terminado la sesión de reconocimiento o de tratamiento, el auxiliar continúa atendiendo al paciente. Por ejemplo, tranquiliza al paciente si debe quedarse en el hospital y dan información y tranquilizan a familiares y cuidadores.

Los auxiliares de radiología llevan a los pacientes por el hospital —por ejemplo, entre plantas y departamentos— en camillas y sillas de ruedas cuando es preciso.

Estos profesionales utilizan procesadores de rayos X para revelar imágenes. Asimismo, realizan tareas administrativas, como atender al teléfono, dar citas y hacer fotocopias, y registrar pacientes y anotar citas por ordenador.

Los auxiliares de radiología pueden llegar a ser asistentes médicos (assistant practitioners) tras más formación y experiencia. A este nivel, pueden realizar cada vez más tareas que antes solo llevaban a cabo técnicos en radiología cualificados.

Estos profesionales suelen llevan uniforme, así como ropa de protección, incluyendo mascarillas, guantes y delantales de plomo y caucho cuando es necesario.
Perfil profesional
Para ser auxiliar de radiología, se necesita:
  • Ser afectuoso.
  • Poseer buenas habilidades comunicativas.
  • Tener habilidad para llevarte bien con personas de todas edades y orígenes.
  • Tener paciencia, tacto y sensibilidad.
  • Saber escuchar.
  • Tener habilidad para explicar cosas con claridad a fin de tranquilizar a los pacientes que se sienten alterados.
  • Poseer habilidades de tipo práctico para, por ejemplo, limpiar y llevar el mantenimiento del equipo.
  • Estar en buena forma, ya que este trabajo requiere pasar la mayor parte del tiempo de pie, caminar y agacharse para ayudar a pacientes.
  • Saber utilizar el ordenador, para, por ejemplo, registrar citas.
  • Tener una actitud responsable: hay que seguir estrictas normas de higiene y seguridad.
  • Trabajar bien en equipo.
Pese a que la tasa de éxitos del tratamiento de ciertos tipos de cáncer con radioterapia son buenos, hay que ser emocionalmente fuerte para enfrentarte a situaciones alarmantes. En radiología diagnóstica, se suele trabajar con pacientes que han resultado gravemente heridos.
Competencias
  • Aptitudes para la escucha.
  • Ayuda a desplazar a los pacientes a camillas de tratamiento.
  • Capacidad para trabajar en equipo.
  • Capacidades organizativas.
  • Capaz de calmar y tranquilizar a la gente.
  • Capaz de respetar a personas de todos los orígenes.
  • Capaz de utilizar equipo técnico.
  • Destrezas en informática.
  • Dispone el equipamiento en las salas de tratamiento.
  • Habilidades comunicativas.
  • Habilidades prácticas.
  • Limpia y mantiene el orden de salas de tratamiento y de diagnóstico y otras áreas.
  • Observador.
  • Paciente.
  • Recibe a los pacientes a su llegada.
  • Retira ropa blanca usada.
  • Revela rayos X.
  • Sensible.
  • Traslada a los pacientes a diferentes salas y departamentos.
Estudios oficiales
A continuación se relacionan algunos de los estudios oficiales (ciclos formativos o carreras universitarias) que permiten ejercer esta profesión. Hay que tener en cuenta que dependiendo del ámbito de especialización, es posible que se tenga que complementar la formación con otros cursos más específicos del sector. La formación continua es un aspecto clave para la mejora profesional.