Mónica de Vega Casassas es directora de Parc Estudi, un centro formativo ubicado en Granollers (Catalunya) especializado en peluquería y estética que desde hace 40 años ofrece ciclos formativos y certificados profesionales de la familia de FP de Imagen Personal, así como cursos profesionales de esta rama.
La Licenciada en Educación Física por el Institut Nacional d'Educació Física de Catalunya (INEFC), de la Universitat de Barcelona es también profesora asociada en la Facultad de Educación, Psicología y Trabajo Social de la Universitat de Lleida, donde imparte la materia de Salud y Bienestar Profesional del Grado en Educación Social.
Desde su experiencia, Mónica de Vega explica en esta entrevista cuáles son los retos formativos y las oportunidades profesionales que ofrece la familia de FP de Imagen Personal.
1. ¿Cómo describiría el momento actual del sector de la Imagen Personal en cuanto a empleo y posibilidades de desarrollo profesional?
El sector de la Imagen Personal atraviesa un momento positivo en términos de empleo, con una demanda constante de profesionales cualificados. Se trata de un sector dinámico, muy vinculado al servicio y difícilmente deslocalizable, lo que garantiza oportunidades de inserción laboral relativamente rápidas.
Las posibilidades de desarrollo profesional son amplias para quienes entienden la profesión como un proceso de aprendizaje continuo y apuestan por la especialización y la mejora constante. Es un sector vivo, estamos en fase de transformación, consolidación, pero con requisitos de compromiso a la plasticidad formativa y profesional.
2. ¿Qué salidas profesionales son más frecuentes y en qué puestos trabajan los titulados de esta familia de FP? ¿Qué tipo de empresas los requieren más?
Las salidas profesionales más habituales se concentran en los ámbitos de la peluquería, barbería y estética avanzada, desempeñando funciones como peluquero/a, barbero/a, esteticista o técnico/a en servicios de estética integral y bienestar.
La inserción laboral se produce mayoritariamente en salones de peluquería, centros de estética, spas y pequeñas y medianas empresas del sector, que valoran especialmente la polivalencia, la capacidad técnica y la actitud profesional del alumnado titulado en FP.
Desde mi experiencia en el sector de la imagen personal y en la formación de futuros profesionales, creo que se debe principalmente a varios factores.
En primer lugar, la naturaleza del propio oficio. Profesiones como la peluquería, la barbería o la estética permiten empezar a trabajar de forma autónoma con relativa facilidad. Con una buena formación, herramientas adecuadas y una cartera de clientes que muchas veces comienza con el entorno cercano, es posible iniciar una actividad profesional sin grandes estructuras empresariales.
En segundo lugar, hay un fuerte componente vocacional y creativo. Las personas que se dedican a la imagen personal suelen tener un espíritu muy emprendedor, con ganas de desarrollar su propio estilo, su marca personal y su forma de trabajar con los clientes.
También existe en muchos casos un vínculo emocional y generacional con la profesión. Es un sector donde no es raro que el oficio pase de madres a hijas, o que alguien crezca viendo a un familiar trabajar en un salón. Esa conexión hace que muchas personas no solo quieran trabajar en el sector, sino también continuar o crear su propio proyecto.
Y, por último, el propio sector favorece ese camino. Muchas profesionales empiezan trabajando en un salón o centro estético y, con el tiempo, dan el paso a crear su propio negocio, ya sea abriendo su salón, trabajando a domicilio o especializándose en servicios concretos.
4. ¿Qué perfiles concretos están demandando más las empresas del sector de la Imagen Personal actualmente?
Las empresas demandan perfiles con una sólida base técnica, especialmente en peluquería (coloración, técnicas actuales, barbería) y en estética (tratamientos faciales, corporales y unes todo y que se genera una inquietud para las nuevas tecnologías aparatología).
Sin embargo, cada vez se valoran más las competencias transversales, como la atención al cliente, la responsabilidad, la puntualidad, la capacidad de trabajo en equipo y la actitud profesional. La combinación de técnica y actitud resulta clave.
5. ¿Qué es lo que más le cuesta al alumnado en la transición del centro formativo al mundo laboral?
Uno de los principales desafíos es la adaptación al ritmo real de trabajo del sector, más exigente que el entorno formativo. También suelen surgir dificultades relacionadas con la seguridad técnica, la autonomía en la toma de decisiones, la organización del tiempo y la gestión del trato continuo con el cliente.
Este proceso de adaptación requiere acompañamiento y experiencia progresiva. La mayoría de los alumnos pasan la transición actual en este proceso en la fase dual.
Los principales retos pasan por la consolidación profesional durante los primeros años, aunque el principal desafío es no conformarse y no rendirse.
La estabilidad laboral y la necesidad de mantenerse constantemente actualizados en un sector en evolución permanente son el "biorritmo" de los retos en el sector. Asimismo, es fundamental desarrollar una identidad profesional sólida, diferenciarse en un mercado competitivo y valorar opciones como la especialización o el emprendimiento a medio y largo plazo.
7. ¿Qué factores cree que explican que haya más alumnado en los ciclos de grado medio que en los de grado superior en la familia de Imagen Personal?
El mayor número de alumnado en los ciclos de grado medio se debe, principalmente, a que permiten una incorporación más rápida al mercado laboral, lo que resulta atractivo para muchos estudiantes.
Además, el perfil del alumnado suele ser más joven y prioriza empezar a trabajar cuanto antes, dejando el grado superior como una opción de continuidad formativa una vez adquirida experiencia profesional.
Creo que cada vez los expertos quieren acreditar su situación académica mediante la experiencia profesional, esto significa que hay un incremento de la regularización del sector en capacitaciones de nivel 3 o grado superior. Un grado medio tiene una mediana de edad en Catalunya.
8. ¿Qué consejos le daría a alguien que está pensando en cursar un ciclo o certificado profesional de la FP de la familia Imagen Personal para aprovechar sus estudios y mejorar su empleabilidad?
Se recomienda afrontar estos estudios con vocación, compromiso y actitud profesional, aprovechar al máximo la formación práctica y las estancias en empresa, y entender que la formación no termina con la obtención del título.
La actualización constante, la especialización, el cuidado de la imagen profesional y el desarrollo de habilidades sociales son factores clave para mejorar la empleabilidad y construir una trayectoria profesional sólida en el sector. La actitud activa, profesional y la humanidad de quien quiera empezar o tener continuidad con esta profesión es básica y fundamental.