La OCDE recomienda promover una cultura del aprendizaje permanente para superar la crisis económica

Redacción de Educaweb
21/07/2021

Apostar por las personas más vulnerables y empleos de calidad son algunas de las propuestas recogidas en el Employment Outlook 2021 de la organización económica
La pandemia del COVID-19 ha supuesto la pérdida de millones de puestos de trabajo. Las campañas de vacunación invitan a la esperanza, pero la OCDE advierte que la recuperación del empleo no será rápida ni igual para todos, por lo que recomienda apostar por las personas y el trabajo de calidad, así como promover una cultura del aprendizaje permanente que permita construir un mundo laboral mejor para todos. Son algunas de las ideas que se recogen en la edición Employment Outlook 2021.

En mayo de 2021, el desempleo en los países de la OCDE alcanzaba el 6,6%, 8 millones más que antes del COVID-19. Muchas de las personas que se retiraron del mercado laboral durante la pandemia están volviendo gradualmente a la búsqueda activa de empleo, pero todavía quedaban 22 millones más de personas sin trabajo en marzo de 2021 que a finales de 2019.

En el caso de España, la tasa de desempleo bajó del 16,5% en agosto de 2020 al 15,3% en mayo de 2021, una cifra significativamente más alta que antes de la pandemia. Y las perspectivas no pintan halagüeñas. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, en el último trimestre de 2022 la tasa de desempleo en España será 0,6 puntos porcentuales superior a su nivel anterior al coronavirus. Es más, "es posible que España no recupere su PIB per cápita y su tasa de empleo prepandémicos (63,5%) antes de 2023".

Entre las medidas para acelerar una recuperación sostenida en el tiempo, el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, ha recalcado la importancia de la formación. Así, ha hecho un llamamiento a los gobiernos para "impulsar la necesaria mejora de las competencias (upskilling), su actualización (reskilling) y adecuación (skills matching), con el fin de que todo el mundo cuente con las mejores oportunidades para participar y beneficiarse de la recuperación".

Este objetivo se ha de traducir en políticas eficaces de cualificación (effective skills policies) que permitan tanto a empresas como trabajadores realizar una transición hacia sectores con un elevado crecimiento potencial, como los que se basan en tecnologías verdes. Y, añade, deben realizarse más esfuerzos para promover una cultura de aprendizaje permanente y vincular la formación a las personas y no a los puestos de trabajo.
 

Los jóvenes, la personas con baja formación y contratos temporales, en peligro

 
La OCDE considera que existe un riesgo real de que la crisis generada por el COVID-19 agrave las desigualdades y la exclusión social, a menos que los gobiernos pongan el empleo en el centro de la recuperación. Este desafío constituye al mismo tiempo una oportunidad única para afrontar reformas estructurales pendientes desde hace tiempo, de tal manera que se logre el acceso a un empleo digno para todo el mundo.

La OCDE se muestra especialmente preocupada por la juventud, las personas con escasa formación y contratos temporales ya que, según el organismo internacional, existe el riesgo de sufrir secuelas a largo plazo.

Las ayudas públicas, reconoce la entidad, han contribuido a proteger a los más vulnerables, pero muchas personas han perdido la conexión (attachment) con el mercado de trabajo. Así, quienes perdieron su empleo al inicio de la pandemia están engrosando las listas de desempleados de larga duración.

En España, resultan especialmente llamativas las cifras de paro entre los jóvenes de 15 a 24 años, las más elevadas entre los países analizados por el organismo. Así, el desempleo en este segmento de población se disparó más de 10 puntos porcentuales en cuatro meses, hasta alcanzar el 42%, tres veces más que el aumento producido en los mayores de 25 años. En mayo de 2021, la tasa de desempleo juvenil se situaba en el 36,9%.

La OCDE calcula que los planes gubernamentales para mantener el empleo han permitido apoyar unos 60 millones de empleos en todos los países miembros, lo que supone aproximadamente el 20% de los puestos de trabajo; y salvar unos 21 millones de puestos de trabajo. Su utilización se redujo al 6% a principios de 2021, si bien el organismo económico sugiere que estos planes se centren en los sectores que tienen su actividad restringida y en puestos de trabajo viables.

Los planes para mantener el empleo en España se situaron en la media de la OCDE, en torno al 20%, un porcentaje algo menor que en países con mayor tradición como Alemania, Francia e Italia. Las personas que han mantenido su puesto de trabajo gracias a estas ayudas públicas deben ser un grupo prioritario para los servicios públicos de empleo, según el organismo, y se les debe "ofrecer oportunidades de formación para facilitar la transición a empresas y sectores en crecimiento".
 

La solución, invertir en servicios públicos de empleo y en políticas activas del mercado laboral

 
Para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, la solución para hacer frente a la crisis económica generada por el COVID-19 pasa por invertir en los servicios públicos de empleo y en políticas activas del mercado de trabajo. Estas ayudas han servido para apoyar a los solicitantes de empleo que han pasado de sectores en declive a ámbitos en crecimiento, ayudar a las empresas a retener y contratar personal, y proporcionar apoyo personalizado a personas vulnerables.

En el caso de España, el gasto en políticas activas se redujo un 14% durante 2020 para aumentar los servicios públicos de empleo y las prestaciones de desempleo, aunque está previsto que aumente un 35% en 2021.
 
Para más información, consulta el Employment Outlook 2021 de manera íntegra.
 
Categorías
Publicado
Comentar
Nombre
Correo (No se mostrará)
Título
Comentario Límite 500 caracteres. Sólo puedes introducir texto sin formato HTML.
He leído y acepto la política de privacidad
Suscríbete a nuestras publicaciones
Cursos relacionados
Lo más leído
Lo último