Reorientar y reinventar la formación profesional, ¿desde dónde?

Aliria Vilera Guerrero.
Cofundadora de la Red Latinoamericana de Profesionales de la Orientación, educadora, orientadora y profesora en el Quiroga College de Chicago (Estados Unidos)
02/06/2021

La reflexión que enmarca el siguiente aporte se corresponde, principalmente, con la necesidad de reconocer que la actual vivencia que nos envuelve a toda la humanidad con la experiencia del coronavirus es de mucha incertidumbre y de crecientes estados de vulnerabilidad ante los drásticos cambios que han emergido. En cada continente del planeta, la pandemia ha causado y dejado huellas imborrables. Cada país vive su propio drama, retos e iniciativas ante lo inédito de una realidad que no presenta "carta de navegación". Al respecto, Gavilán (2020, p. 7) señala:

 
"El presente se transforma en un día a día muy exigente. Y lo incierto y las posibilidades de cambio cobran una importancia muy significativa. Ya no basta con repetir las consignas del pasado. Se encuentra la experiencia con la renovación y el descubrimiento… Todo lo que sucede, nacional e internacionalmente, desarrolla nuevos sentidos, hasta en lo ya conocido. Destrucción y renovación se interceptan y refundan mutuamente".
 
Hasta ahora, lo que ha transcurrido a partir de la pandemia exige una evaluación integradora que permita atender los diferentes escenarios surgidos con esta experiencia del virus del COVID-19; por demás, un virus que irrumpió de forma abrupta, sin rostro, cruzando fronteras y rompiendo todo orden estructurado; además, con la devastadora pérdida de vidas humanas. Son escenarios que, transversalmente, han oscilado con diferentes y disruptivos tiempos. Y, a pesar de la creación de la vacuna, ya nada es igual.  Restablecer la dinámica socio productiva, recuperar espacios y, sobre todo, reanimar los entusiasmos en las personas con fuerza resiliente para superar las adversidades no resulta, para nada, una tarea pasajera, ni hay fórmulas únicas.

Entonces, reorientar o reinventar la formación profesional exige repensar con la inquietud de la pregunta ¿desde dónde? Quizás, una posible respuesta sería: desde una visión de amplitud. Una visión que permita abordar lo importante por encima de los imprevistos, apoyando iniciativas que permitan a los ciudadanos sentirse tenidos en cuenta para que aporten su voz y puedan expresar sus propios desafíos laborales y familiares de cara al futuro inmediato. Es trascendental el hecho de reconocer y comprender a las personas a partir de valorar sus vidas desde las fortalezas, desde el reconocimiento a la condición pensante del ser humano y, por ende, capaz de aprender, de potenciar experiencias, de gestionar sus cambios y de enriquecer sus contextos.

Hooley (2020: 6), expone:
 
"Esperamos que lo que surja de este período sea un mundo más humano que valore las conexiones entre las personas y cuyo objetivo sea asegurar que todo el mundo tenga acceso a las cosas que necesitan para medrar. En un mundo así la orientación académica y profesional será de vital importancia para ayudar a las personas a encontrar su camino y considerar la contribución que quieren realizar".
 

Desde el ámbito del ejercicio profesional de la orientación, el desafío de reorientar formas de intervención ante los retos de recuperación socio económica que hoy se demandan, exige de sensatez y de profundos análisis acerca de los cambios que están emergiendo en la vida de las personas. Implica hacerse cargo de los temas relacionados con la pérdida del empleo, las desigualdades sociales, la pobreza, la pérdida de derechos democráticos, el respeto a los derechos humanos, el régimen de libertades, la justicia social y la participación sin discriminación. Se trata de retos muy serios y complejos, por lo que los desafíos para la formación profesional no pueden ubicarse como un asunto unidimensional de reinventarse profesionalmente.

El sentido de la reinvención pasa por la necesidad de que existan condiciones justas para empoderar a las personas productivamente y de gestionar transformaciones con sentido de bienestar para todos.

Desde ese contexto, algunas estrategias y recursos útiles para reorientar la carrera profesional y la participación activa para todas las personas en edades productivas pueden ser las siguientes:
                  

"La Agenda 2030 es una agenda civilizatoria, que pone la dignidad y la igualdad de las personas en el centro. Al ser ambiciosa y visionaria, requiere de la participación de todos los sectores de la sociedad y del Estado para su implementación… una herramienta para la creación de sociedades inclusivas y justas, al servicio de las personas de hoy y de futuras generaciones".

 
Referencias
              https://www.aidoel.org/novedades/orientacion-y-pandemia-dra-mirta-gavilan/
 
https://www.educaweb.com/noticia/2020/04/21/tiempos-coronavirus-orientacion-se-necesita-desesperadamente-19150/
 
https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/40155/24/S1801141_es.pdf
 
https://www.scribd.com/document/463555445/Vilera-GuerreroTiempoLatinoamericano58Febrero2014-pdf
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