“ Las empresas de formación tendrán muchas oportunidades en la recuperación económica pos-COVID-19 ”

Josep Llu��s Segú.
Director general de Educaweb
05/05/2021

Josep Lluís Segú es el director general de Educaweb, emprendedor e inversor en compañías de impacto social. Ha realizado tareas de investigación, dirección y consultoría en los sectores de la salud y la educación durante más de 35 años. En la última década, se ha dedicado especialmente a impulsar proyectos de base tecnológica o de consultoría en los ámbitos de la orientación académica y profesional, la educación y la investigación social. Liderar equipos diversos y ser miembro de consejos de administración de compañías muy diferentes le ha permitido desarrollar competencias profesionales como la flexibilidad o la adaptación y generación del cambio, entre otras.


¿Qué importancia tiene la formación no reglada para el desarrollo del proyecto profesional y de vida de las personas?

La formación no reglada es una tipología de formación que permite una gran flexibilidad tanto a las instituciones educativas como al alumnado. Al no estar encorsetada dentro de las tipologías regladas de formación, no presenta barreras de entrada para los alumnos. Cualquier persona, sea cual sea su formación previa y su experiencia profesional, puede participar en este tipo de formación.

Así pues, ésta es la principal vía para la formación profesionalizadora para todos los ciudadanos en edad laboral que, por la razón que fuere, alcanzaron solamente la formación obligatoria (ESO o equivalente) o no llegaron a graduarse.

Muchas personas encuentran en la formación no reglada el camino para adquirir las competencias profesionales que les permiten insertarse en el mercado laboral o reorientar su proyecto de vida profesional para adaptarse mejor a las demandas laborales en cada momento. Dada la diversidad de temáticas, instituciones, duración, precio y modalidades disponibles en el amplísimo catálogo de formación no reglada, prácticamente cualquier persona puede encontrar el programa que sea de su interés.

Pero este tipo de formación no es exclusivo para personas sin titulación. También es la opción preferida por muchos ciudadanos para mejorar algún aspecto concreto de su perfil de competencias profesionales o, en muchos casos, para adquirir su formación en temáticas de su interés no relacionadas con su actividad laboral.
 
¿El valor de esta formación ha variado a raíz del COVID-19?

El valor de todos los tipos de formación está variando y variará con mayor intensidad durante la pandemia del COVID-19 y durante la crisis económica que la acompaña. Como en todos los momentos de crisis profundas, serán tiempos de grandes amenazas y oportunidades.

Sectores como el turismo, la hostelería y la restauración, los eventos o el comercio han tenido que disminuir sensiblemente su actividad y han perdido profesionales. Una vez que estos sectores se empiecen a reanimar, esta recuperación será progresiva como también lo será la reincorporación de profesionales.

Durante este tiempo, muchos de los trabajadores de estos sectores se han visto en la necesidad de reorientarse profesionalmente hacia otros sectores en los que hay más demandas de ocupación.

La formación no reglada y las instituciones que ofrecen estos programas están, con frecuencia, bien conectadas con sus sectores de actividad y ofrecen a sus alumnos prácticas, bolsas de trabajo o contactos con empresas que les puedan contratar una vez finalizada la formación. Con mucha frecuencia estos profesionales ya no volverán a su actividad anterior.

Así pues, los sectores más afectados por la crisis habrán tenido que adaptar sus modelos de negocio, innovar e incorporar nuevas tecnologías. Tendrán la necesidad de incorporar nuevos profesionales, con perfiles competenciales distintos. La transformación digital acelerará su entrada en muchos sectores y ofrecerá oportunidades a los profesionales que hayan adquirido estas competencias específicas pero que dispongan de experiencia previa en el sector.

 
"El valor de todos los tipos de formación está variando y variará con mayor intensidad durante la pandemia del COVID-19 y durante la crisis económica que la acompaña". 


Por otra parte, los fondos europeos de recuperación o Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, marcarán claramente las prioridades de los sectores que más inversiones van a recibir y que más profesionales van a incorporar. Según las previsiones de gobierno, estos sectores crearán 800.000 nuevos puestos de trabajo. Sectores como la transición ecológica y la transformación digital, la movilidad sostenible y las energías limpias van a recibir inversiones muy importantes y necesitarán trabajadores adecuadamente formados.

La formación no reglada conectada con estos sectores tiene la posibilidad de adaptarse muy rápidamente a las nuevas necesidades de formación ya que no está sometida a las regulaciones de la formación reglada que la hacen menos dinámica y flexible. De este modo, las instituciones educativas que sean más ágiles tendrán la oportunidad de generar oferta adecuada para estos sectores y contribuir a la reorientación profesional de muchos trabajadores que habrán perdido su trabajo durante la crisis.

También podrán incorporar nuevas tipologías de formación que incluyan nuevas posibilidades tecnológicas que tan rápidamente se han incorporado durante la pandemia, para ofrecer metodologías didácticas más atractivas y que se ajusten mejor a las nuevas necesidades de los ciudadanos. Oiremos conceptos como asincronía, ubicuidad, flexibilidad, formación híbrida presencial y online asociados con la formación no reglada. En definitiva, las empresas de formación tendrán muchas oportunidades en la recuperación económica pos-COVID-19.
 
 
¿Qué beneficios aporta esta formación respecto a los estudios regulados por el Ministerio de Educación y Formación Profesional?
 
Los principales beneficios de la formación no reglada se derivan de la libertad que les ofrece la no regulación. Las instituciones educativas y los centros de formación pueden producir oferta educativa más novedosa, creativa, con facilidad pueden incorporar nuevos formatos, metodologías didácticas más centradas en las nuevas oportunidades que genere el mercado laboral y más adaptadas a las necesidades de los ciudadanos.

La formación profesional ofrece la seguridad y la solvencia de programas testados y evaluados por los diferentes sistemas de calidad impuestos por la administración educativa, pero difícilmente conseguirá ser tan ágil en la capacidad de generar nuevos programas, temáticas y metodologías de aprendizaje como las instituciones no regladas.
 
 
"Una buena orientación académica es clave para ayudar a los futuros alumnos a seleccionar la institución y el programa más adecuado para ellos"
 
 
¿Qué retos debe superar la formación no reglada para que más personas opten por ella?
 
Los retos de la formación no reglada vienen asociados a sus propias características. El primero y principal reto que tienen los centros de formación no reglados es que tienen que ofrecer formación de calidad y hacer saber a los futuros estudiantes que su oferta formativa tiene unos estándares de calidad comparables a la formación reglada.

Por ser una oferta educativa no regulada por la administración educativa son los centros de formación los que tienen que establecer sus propios sistemas de evaluación y calidad y ponerlos en práctica y comunicarlos adecuadamente.

Con frecuencia es difícil discernir en la oferta educativa no reglada entre programas realmente innovadores ofertados por buenos técnicos y profesionales de la formación y con buenas metodologías docentes de instituciones y programas oportunistas que sólo quieren aprovechar determinadas corrientes de mercado.

El otro gran reto es la titulación. Si bien es cierto que la 'titulitis' cada vez está menos presente entre los criterios de selección de las empresas, no es menos cierto que la capacidad de otorgar una titulación oficial al alumnado es un fuerte incentivo para que muchos estudiantes y profesionales escojan programas de formación reglada. Los centros no reglados deben pensar estrategias que permitan poner en valor la formación que ofrecen y que sean bien aceptadas por las empresas.
 
¿Qué criterios debería tener en cuenta una persona a la hora de elegir una formación no reglada?
 
Los criterios de selección de un programa de formación no reglada no son muy distintos de los que requiere la elección de cualquier otro programa de formación. En primer lugar, el futuro alumno debe concretar, hasta donde sea posible, sus necesidades formativas, las competencias y conocimientos que desea adquirir, así como su disponibilidad geográfica y de tiempo. Finalmente, debe ser consciente de los recursos económicos que va a necesitar y cómo los va a financiar.

Una vez hecho este análisis, el alumno debe buscar entre la oferta educativa disponible los programas que más se ajusten a sus necesidades e identificar las instituciones que los ofertan. Para los futuros estudiantes de programas no reglados, esto representa un esfuerzo adicional para asegurarse que la institución y el programa que seleccionen se corresponda con sus expectativas y tenga la calidad deseada y exigible. Analizar diferentes programas e instituciones, visitarlas siempre que sea posible, contrastar información y opiniones de diferentes fuentes son estrategias que los futuros alumnos de programas no reglados deben aplicar para tomar una buena decisión.

Una buena orientación académica es clave para ayudar a los futuros alumnos a seleccionar la institución y el programa más adecuado para ellos entre la gran diversidad de oferta disponible, especialmente cuando se trate de profesionales que están en fase de reorientación de su carrera profesional y que pueden haber perdido el hábito de la formación.
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