El aprendizaje basado en el trabajo como motor de la formación no reglada

Artículo de opinión

  • 05/05/2021

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Marta Palacio. Responsable de Innovación y Proyectos de Fondo Formación Euskadi (Tragaparan, Bizkaia)

Es incuestionable la relevancia de la formación profesional para adquirir competencias y habilidades demandadas por el mercado laboral. Pero es concretamente la formación profesional no reglada la que dispone de la flexibilidad necesaria que permite moldear la formación para una perfecta adaptación tanto a las necesidades de las personas participantes como a las necesidades reales de las organizaciones.

Desde Fondo Formación Euskadi, el mayor centro de educación y formación no reglada de Euskadi, trabajamos día a día para que nuestro alumnado pueda adaptarse mejor a las necesidades de un mundo laboral cambiante, más hoy si cabe, ofertando formaciones específicas, personalizadas y adecuadas a las necesidades concretas tanto de participantes como organizaciones.

La colaboración en el desarrollo de proyectos europeos, en los que trabajamos conjuntamente con diversas entidades y organizaciones europeas en aras a mejorar la calidad del aprendizaje nos permite estar constantemente actualizados y regirnos por las directrices marcadas por Europa.

Entre estos proyectos, recientemente se ha desarrollado WBL Accelerator, que ha tenido como objetivo mejorar el impacto de la Educación y la Formación Profesional (formal y no formal) y la calidad del aprendizaje basado en el trabajo, es decir, las prácticas asociadas a la formación en empresa.

Las prácticas en empresa, como metodología para adquirir experiencia profesional y acceder al empleo, son cada vez más aceptadas y valoradas tanto por las empresas como por los y las jóvenes que buscan empleo. Las empresas reconocen que los beneficios de las prácticas en empresa son mutuos, aunque, para garantizar la eficiencia del proceso y el progreso, debe existir una interacción adecuada con las instituciones de Educación y Formación Profesional y un apoyo adecuado de las empresas.

Durante la primera fase del proyecto se llevó a cabo una investigación en la que se trabajó codo con codo con empresas europeas de Austria, Irlanda, Malta, Alemania, Eslovenia y España, llegando a participar un total de 144 personas implicadas en los procesos de prácticas dentro de las organizaciones (propietarios, personal de recursos humanos, personal de capacitación, responsables de departamento, líderes de equipo, delegados comerciales, etc.).

Tras la investigación se determinó que las empresas consideran altamente atractiva la Educación y Formación Profesional y sus prácticas asociadas. Las razones más importantes identificadas fueron:
 

  • Captura de talento: emplear a una persona joven al mismo tiempo que adquiere conocimientos básicos y se le hace un seguimiento de su desarrollo en el lugar de trabajo puede ayudar a revelar y evaluar el talento y el potencial de la persona.
 
 
  • Capacitación de personas de acuerdo a los requerimientos y necesidades de la empresa: Cada empresa tiene sus propios procedimientos y requisitos que se aplican en la práctica diaria. El empleo de "aprendices" es una gran ventaja, ya que los potenciales trabajadores/as reciben capacitación sobre la base de estos requisitos.
 
 
  • Las prácticas en empresas ofrecen una oportunidad para mantener un compromiso con la empresa en el futuro, al garantizar unas condiciones de trabajo correctas durante las prácticas, la relación entre el o la estudiante y la persona que emplea se establece y se afianza.
 
Aunque existe una cooperación bien definida entre las empresas que ofrecen Formación Profesional no reglada y las empresas, se identifican aspectos de mejora, grandes desafíos, en los que seguir trabajando:
 
  • Esfuerzo de las empresas de formación no reglada para promover áreas profesionales determinadas.
  • Promoción positiva de la Educación y Formación Profesional no reglada.
  • Conocimiento necesario para la capacitación práctica en el lugar de trabajo (las personas participantes identifican una desconexión importante y una falta de conocimiento a la hora de tutorizar las prácticas).
  • Las prácticas de aprendizaje como alternativa a los abandonos universitarios.
  • Falta de información sobre la estructura y funcionamiento de los puestos de trabajo donde se realizan las prácticas de aprendizaje, lo que suele tener un impacto negativo en los procesos de la empresa.
  • Mejorar e intensificar los contactos de la Educación y Formación Profesional no reglada con las PYMEs.
  • Disponibilidad e idoneidad de las personas a realizar prácticas para ciertas empresas y oportunidades.

 
Aún queda mucho por hacer y mejorar, pero son las empresas de formación no reglada, por su profunda vinculación con el mundo empresarial y su gran flexibilidad a la hora de ofrecer formación, las que aportan a la sociedad aspectos necesarios que difícilmente se podrían lograr exclusivamente con la formación reglada.

La formación profesional no reglada está adaptada a la sociedad, las organizaciones y las personas con el objetivo de formar y capacitar a las personas para el trabajo, además de actualizar sus competencias y conocimientos a lo largo de su vida profesional.

La pandemia ha demostrado que, tanto personas como empresas e instituciones, necesitan formación específica, habilidades y desarrollo del compromiso en las organizaciones; es por ello que la educación y la formación profesional deben de convertirse en una herramienta clave para la recuperación post COVID. La crisis ha puesto a prueba nuestra capacidad de flexibilidad y agilidad de adaptación, pero ahora nos toca demostrar la capacidad de recuperación, para lo que debemos hacer uso de los mecanismos que disponemos de la mejor forma posible.
 

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