La pandemia puede ser lo que provoque la revolución en el aprendizaje digital que llevamos tanto tiempo esperando

Entrevista

Ralph Müller-Eiselt, director del programa Megatrends de la Fundación Bertelsmann en Alemania, afirma en entrevista para Educaweb que la pandemia ha acelerado la transformación educativa en Europa

  • 21/12/2020

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Ralph Müller-Eiselt. Investigador y director del programa Megatrends de la Fundación Bertelsmann en Alemania, que examina los efectos sociales de la digitalización
Ralph Müller-Eiselt (1982) es un investigador que estudia cómo la transformación digital está cambiando la educación y la sociedad. Es director del programa Megatrends de la Fundación Bertelsmann en Alemania, que examina los efectos sociales, las oportunidades y los riesgos de la digitalización. Es coautor del libro We Humans and the Intelligent Machines y Digital Education Revolution, y responsable del blog ethicsofalgorithms.org.  


En su libro, Digital Education Revolution (La Revolución en la Educación Digital), escrito junto con Jörg Dräger en 2015, ya defendió que el futuro de la educación pasa por la digitalización. ¿Hasta qué punto esta afirmación sigue siendo válida tras la crisis del COVID-19?
 
La digitalización va a cambiar la educación de una manera tan profunda como tan sólo la impresión de libros o la escolarización lo han hecho anteriormente. Es mucho más que equipar centros educativos y universidades con tabletas o pizarras interactivas. La revolución de la educación digital está cambiando totalmente la manera en la que enseñamos y aprendemos: nos alejamos de la exclusividad de unos pocos en el mundo occidental, y nos acercamos a una oferta masiva global; nos alejamos del aprendizaje estándar que sigue un plan de estudios estricto, y nos acercamos a un apoyo individual para todos; nos alejamos del prestigio que da estudiar en instituciones de élite, y nos acercamos a poder medir y mejorar las habilidades reales de cada individuo.
 
Todas estas tendencias ya se pueden observar desde hace bastante tiempo en Estados Unidos, Asia, o Sudamérica, donde el precio de la educación está aumentando exponencialmente, o donde a menudo simplemente la falta de profesorado o edificios hace que el aprendizaje digital sea una alternativa atractiva.
 
En Europa, sin embargo, no existía esa sensación de urgencia por implantar el aprendizaje digital hasta que llegó el COVID-19. Ahora que el retraso digital de nuestros centros educativos se ha puesto de manifiesto y los gobiernos han tomado acciones inmediatas, estoy bastante seguro de que la pandemia puede ser lo que provoque la revolución en el aprendizaje digital que llevamos tanto tiempo esperando.
 
¿Qué aspectos de la digitalización cree que se pueden aplicar hoy en centros educativos (centros educativos) y de formación?
 
El mayor reto de la educación tradicional es la heterogeneidad de las personas. El aprendizaje digital llega para hacer frente a este desafío. La motivación por aprender, el estilo y la velocidad de aprendizaje son diferentes en cada persona. En algunos centros educativos alemanes podemos observar que hay una brecha de aprendizaje de más de dos años dentro de la misma aula. Y cuanto más mayores nos hacemos, más diversas son nuestras situaciones vitales, nuestras cualificaciones profesionales y nuestros requisitos de aprendizaje específicos. Por eso necesitamos también rutas de aprendizaje personalizadas, especialmente en la educación adulta. El aprendizaje digital puede ayudarnos en este ámbito, lo cual, además de dar respuesta a distintas necesidades y objetivos individuales, puede también desarrollar un gran poder de motivación, como los buenos juegos de ordenador. El aprendizaje digital bien hecho se adapta a la vida del alumno y así forma parte de la solución para conseguir una mejor educación e igualdad de oportunidades en la vida.
 
¿Cómo puede la inteligencia artificial y los algoritmos ayudar a conseguir la digitalización en la educación? ¿Qué beneficios específicos aportan?
 
En primer lugar, es importante señalar que la digitalización no debería verse como un fin en sí misma, sino como un poderoso medio para conseguir mejores resultados educativos e igualdad de oportunidades. Para conseguirlo, los mayores beneficios de los algoritmos y la inteligencia artificial se encuentran en el aprendizaje diseñado individualmente y la orientación sobre ofertas educativas adecuadas y oportunidades en el mercado laboral. Las experiencias que han tenido lugar en Estados Unidos son muy prometedoras: los estudiantes aprenden un 50% más que en entornos de aulas tradicionales, y estudiantes universitarios de primera generación acaban sus estudios con la ayuda de algoritmos y Big Data significativamente más a menudo dentro del periodo estándar de estudios.
 
"La digitalización de la educación no debería verse como un fin en sí misma, sino como un poderoso medio para conseguir mejores resultados educativos e igualdad de oportunidades".

¿Podría darnos un ejemplo de buena práctica sobre cómo la inteligencia artificial y los algoritmos pueden ayudar a digitalizar la educación?
 
Igual que Netflix ofrece recomendaciones sobre películas y Amazon sobre compras, cada vez más universidades americanas están utilizando software para recomendar clases a cada estudiante que coincidan con sus intereses y habilidades, señalizando las que ofrecen una buena oportunidad de aprendizaje y a la vez posibilidades reales de aprobar. Especialmente para jóvenes de familias desfavorecidas en materia educativa, estos datos proporcionan la orientación necesaria para una carrera profesional de éxito. En un país europeo como Alemania, con más de 20.000 programas de estudios diferentes, encontrar el camino correcto dentro de esta jungla de oportunidades es una cuestión real de equidad y justicia social. Los sistemas de software modernos pueden ayudar a encontrar respuestas a esta pregunta.
 
Este ejemplo, sin embargo, también muestra que utilizar inteligencia artificial en la educación tiene un significado mucho más amplio que aprendizaje online; y al mismo tiempo no es una experiencia de enseñanza-aprendizaje digital pura. La combinación de aprendizaje online y offline tiene la respuesta. En las universidades, por ejemplo, después del COVID-19 ni continuaremos aprendiendo solo digitalmente, ni solo presencialmente. Algunas clases simplemente serán mejores online, ya sea porque el docente es fantástico, o porque se realizan experimentos o simulaciones que no pueden tener lugar en un aula. Otros seminarios funcionarán mejor en grupos pequeños en aula que por internet. Y habrá muchas ofertas que combinen elementos analógicos y digitales, dependiendo de la manera que vaya a conseguir más éxito en el aprendizaje.
 
¿Cuáles son las mayores dificultades a la hora de avanzar de manera más rápida y eficiente en la digitalización de la educación, y cómo se podrían resolver?
 
Por supuesto, grandes oportunidades conllevan grandes riesgos; en el peor de los casos, la digitalización no trae consigo más justicia, sino que crea más injusticia. Si los jóvenes desfavorecidos en materia educativa no utilizan internet y sus aparatos electrónicos de manera sensata, si se hace mal uso de los datos para el aprendizaje, existe la amenaza de que la desigualdad social en la sociedad aumente más. Precisamente el ser conscientes de estos riesgos nos hace responsables de dar forma de manera activa al cambio digital para mejorar la situación. En cualquier caso, el escepticismo y el rechazo no podrán parar este cambio en la educación a largo plazo.  
 
Algunos obstáculos importantes que hay que superar son una infraestructura digital poco adecuada y una formación del profesorado que no prepara para enseñar en un mundo cada vez más digital. Por lo tanto, muchos docentes todavía perciben la enseñanza-aprendizaje digital como un problema añadido a muchos otros con los que tienen que lidiar. Por el contrario, tenemos que cultivar una actitud abierta que acoja la digitalización no como otro problema, sino como una parte viable de la solución a los retos educativos existentes.
 
¿Qué papel tiene el profesorado en la educación basada en algoritmos e inteligencia artificial? ¿Está su trabajo en peligro por el uso de estas tecnologías en educación?
 
El profesorado siempre será el centro de una experiencia de aprendizaje exitosa. Una parte muy importante de la educación son las relaciones; las tabletas y los softwares son menos adecuados para trabajar este aspecto. Por supuesto, videos educativos de siete minutos no pueden reemplazar el desarrollo de la personalidad y la informática no puede reemplazar el vínculo entre profesor y alumno. Pero pueden liberar más tiempo para estas cuestiones esenciales.
 
Gracias a oportunidades algorítmicas, los docentes pueden por fin enseñar a alumnos y alumnas en lugar de enseñar conocimientos estándar. Esto suena más fácil de lo que es en realidad, ya que conlleva un profundo cambio de su rol profesional: ya no son principalmente mediadores de conocimiento, sino compañeros de aprendizaje. La persona impartiendo sabiduría desde la tarima se convierte en el guía y compañero.

Imagen: © Britta Schröder / Ralf Emmerich
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