Pasar de curso con suspensos: una medida que la comunidad educativa rechaza

Redacción de Educaweb

El Ministerio de Educación y Formación Profesional publica un Real Decreto que permite la promoción de curso o la obtención de una titulación aunque se suspendan materias. Sindicatos, docentes y familias lo critican
Actualización: 16-10-2020


En este nuevo curso escolar, el Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP) ha decidido permitir que el alumnado pueda pasar de etapa sin importar el número de asignaturas que suspenda, tal como ya lo hizo en el curso 2019-2020.
 
Y es que el MEFP ha publicado recientemente el Real Decreto-Ley 31/2000, en el que se establece que se pueden modificar los estándares y criterios de evaluación y promoción en Primaria, Secundaria, Bachillerato y FP, dando prioridad a la evaluación global del estudiante y no al número de materias que haya podido o no aprobar.
 
Así, el documento publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) determina que las administraciones educativas de cada comunidad autónoma podrán "autorizar la modificación de los criterios de evaluación previstos para cada curso, y en su caso materia, con el fin de valorar especialmente los aprendizajes más relevantes e imprescindibles para la continuidad del proceso educativo y la capacidad del alumnado para aprender por sí mismo y para trabajar en equipo, y en el caso del Bachillerato, para aplicar los métodos de investigación apropiados".
 
No obstante, el Real Decreto detalla que "para la obtención del título de Bachiller será necesaria una calificación media igual o superior a la requerida para la superación de cada materia". Cabe señalar que las medidas que se han establecido en el Real Decreto-Ley 31/2000 son temporales debido a la crisis del COVID-19, y que ya han sido validadas por el Congreso.
 
Esta decisión de flexibilizar la promoción y titulación de las enseñanzas obligatorias, el Bachillerato y la FP contradice a la LOMCE, la actual ley de educación, que establece que no se puede pasar de curso con más de tres suspensos en la ESO y dos en Bachillerato, ni tampoco presentarse a la selectividad con una asignatura pendiente de aprobar.
 
Por otro lado, el Real Decreto también establece que los centros educativos, de acuerdo con lo que regulen las administraciones educativas, podrán modificar los criterios de promoción en todos los cursos y suprimir las evaluaciones de final de etapa. "La repetición se considerará una medida de carácter excepcional que se adoptará, en todo caso, de manera colegiada por el equipo docente en función de la evolución académica del estudiante".
 
En el caso de los criterios para obtener la titulación en la ESO y el Bachillerato, el documento señala que "la decisión de titulación se adoptará garantizando la adquisición de los objetivos generales de la etapa, de manera que permitan al alumno o alumna continuar su itinerario académico y, en consecuencia, no quedará supeditada a la no existencia de materias sin superar".
 

Las voces en contra de la medida de flexibilizar la promoción y titulación

 
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) reprueba que se rebaje el nivel de exigencia para el alumnado y asegura que esto agravará los problemas estructurales advertidos por la OCDE en el último informe PISA, donde alerta sobre la escasez de personal docente, "siendo esta la causa de una pérdida del rendimiento del alumnado", explica el sindicato en un comunicado.
 
Por lo anterior, CSIF exige una reforma urgente de la educación en España e incrementar el gasto educativo. "Proponemos un refuerzo educativo urgente y más apoyo al alumnado en vez de rebajar el nivel de exigencia para aprobar".
 
Por su parte, la Asociación Nacional de Profesores Estatales (ANPE) exige en un comunicado oficial que se derogue el Real Decreto y considera que es una muestra de la "dejación de funciones" por parte del MEFP, ya que es competencia del Estado la expedición de títulos académicos. Además, señala que "los criterios de promoción y titulación deberían ser comunes para todo el territorio nacional, como son hasta ahora".
 
La asociación también considera que no se puede dejar a las comunidades autónomas la decisión regular los criterios de promoción y titulación ni tampoco trasladar la responsabilidad de modificarlos a los centros y equipos docentes, ya que "se vulneraría el principio de igualdad de oportunidades del alumnado que, en función de su lugar de residencia, podrá contar con condiciones distintas de promoción y titulación".
 
Para ANPE, buscar la promoción y la titulación automática del alumnado, sin considerar el número de materias no superadas, no es la solución contra el fracaso escolar ni son medidas útiles para contrarrestar los efectos negativos que la pandemia ha provocado en la educación.
 
"El alumnado de la enseñanza pública será el más perjudicado por esta medida, fundamentalmente el de las clases sociales más desfavorecidas, pues este alumnado no podrá compensar los déficits de aprendizaje por otro medio distinto. Aumentará aún más la brecha social y minimizará las posibilidades de la enseñanza pública como ‘ascensor social' para los grupos de alumnos más desfavorecidos", apunta el sindicato de docentes.
 
Por su parte, la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos (CONCAPA), a través de un comunicado de su presidente nacional, Pedro José Caballero, ha manifestado también estar "en absoluto desacuerdo" con el Real Decreto, ya que no se valora "ni el mérito ni el esfuerzo de los escolares" y significa que "habrá diferencias entre comunidades".
 

Cinco comunidades autónomas no aplicarán la medida

 
Algunas comunidades autónomas ya han anunciado que no aplicarán la medida planteada por el MEFP, tal es el caso de Andalucía, Castilla y León, Galicia, Madrid y Murcia, todas ellas gobernadas por el Partido Popular.
 
En Galicia, el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, ha rechazado la decisión del Gobierno de mantener que un estudiante pueda pasar de curso e incluso recibir un título de la ESO o Bachillerato con asignaturas suspensas.
 
Esta medida "desprestigia la propia educación y el trabajo de docentes y familias, va en contra de la cultura del esfuerzo y es profundamente antiequitativo", ha señalado Rodríguez en una carta enviada a la ministra de Educación, Isabel Celaá, y que se ha hecho pública.
 

Hay que cambiar la evaluación, pero no disminuir la exigencia

 
Mientras algunas voces de la comunidad educativa critican duramente la decisión de no evaluar al alumnado y flexibilizar su promoción y titulación a causa de la pandemia, otras consideran que es necesario rediseñar el modo en que se evalúa a los estudiantes.
 
Por ejemplo, la Asociación de Colegios Privados e Independientes (CICAE) defiende realizar cambios en la evaluación para adaptarla a los nuevos modelos educativos que se requieren en este escenario de pandemia, pero sin que se rebaje la exigencia.
 
"Valoramos positivamente que este Real Decreto conceda autonomía al equipo docente para evaluar y tomar la decisión sobre si el alumno alcanza los objetivos para promocionar de curso, pues confiamos en su experiencia y profesionalidad para valorar cada caso. No obstante, no debemos trasmitir el mensaje ni a estudiantes ni a profesores de que la exigencia será menor", apunta CICAE.
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