Autoconocimiento y desarrollo de competencias, fundamentales para la empleabilidad

Mayra Bosada,
Redacción de Educaweb
26/07/2018

Especialistas en inserción laboral recomiendan que las personas desempleadas adultas se analicen a sí mismas antes de tomar decisiones sobre su futuro: detectando las habilidades que tienen y las que deberían desarrollar, y manteniendo una actitud positiva
La inserción laboral de los profesionales mayores de 50 años que se encuentran en el paro, especialmente los que pasan de los 55, constituye un reto tanto para ellos mismos como para los profesionales de la orientación que les acompañan en el desarrollo y gestión de su proyecto de vida y profesional.

Y es que el desempleo de la población activa adulta ha aumentado en los últimos 10 años en un 293%. De hecho, los últimos datos de la EPA de abril de 2018 y un estudio de la UGT enfocado a este colectivo señalan que un 14,6 % de los desempleados tiene más de 55 años, y que el 72,1% de ellos son parados de larga duración (con más de un año sin trabajo) cuando en 2007 era del 50,8%.

Ante este panorama, cabe determinar qué acciones se pueden y deben realizar para que estos profesionales mejoren su empleabilidad. ¿Qué competencias pueden ayudarles en su búsqueda de trabajo y/o el desarrollo de su proyecto de vida y profesional? ¿Cómo pueden los orientadores y las orientadoras acompañarlos para afrontar estos desafíos? Educaweb busca dar respuestas a estas y otras preguntas a través de este nuevo monográfico, centrado en las Competencias para orientar la carrera profesional en la edad adulta.
 

¿Cómo descubrir las competencias necesarias para encontrar un trabajo?

 
"De todos los conocimientos posibles, el más sabio y útil es conocerse a sí mismo"
 
William Shakespeare


Esta idea se aplica en todos los niveles y situaciones, pero cobra mayor importancia cuando se trata de buscar un empleo o reorientar la carrera profesional en la edad adulta. El autoconocimiento de las competencias con las que se cuenta y/o carece resulta importante para poder tomar decisiones en cuanto a qué caminos seguir en la carrera profesional, según los articulistas que participan en este monográfico.

Las personas adultas desempleadas pueden analizarse a sí mismas para poder decidir sus siguientes pasos: saber qué habilidades han adquirido con los años trabajados, el tipo de trabajo que les gustaría realizar, las competencias que les gustaría conseguir para poder llevarlo a cabo, etc. Desde los servicios de orientación profesional se acompaña y guía a las personas para que se conozcan a sí mismas, identifiquen qué competencias cuentan, cuáles tienen que mejorar y cómo deben manejarlas, tanto si están en el paro o no, para el desarrollo de su proyecto de vida y profesional.

La Red Europea de Políticas de Orientación a lo Largo de la Vida (ELGPN) ha elaborado unas pautas que las políticas y el desarrollo de sistemas para la orientación a lo largo de la vida deberían tener en cuenta. Entre ellas destacan las competencias para la gestión de la carrera (Career Managment Skills), definidas como el "conjunto de competencias (conocimientos, habilidades, actitudes) que permiten a los ciudadanos de cualquier edad o etapa de desarrollo, gestionar sus caminos de aprendizaje y vida laboral", explica Neus Bosch, orientadora profesional de Educaweb, en su artículo "Encontrar empleo después de los 50".

Entre estas competencias, que tanto mayores como jóvenes deberían desarrollar, destacan la autoevaluación, las habilidades sociales, la planificación, la capacidad de aprendizaje (learnability) y, sobre todo, la adaptación al cambio.

"El conocimiento se convierte en obsoleto rápidamente en nuestra sociedad, por lo que también es necesaria una gran capacidad de ‘desaprendizaje': saber poner en cuestión planteamientos que parecían inamovibles, saber analizar la realidad desde diferentes ángulos, desarrollar el pensamiento crítico y la capacidad de innovar e inventar", considera Laura Rosillo, consultora en el Observatorio del Aprendizaje en la Madurescencia y experta en la Gestión de la edad en la entrevista de este monográfico.

Otras competencias necesarias para que este colectivo logre superar el desempleo o continúe desarrollándose en su puesto de trabajo son las habilidades relacionadas con las tecnologías de la información y redes sociales. "Una manera de mejorar esta competencia sería hacer algo tan sencillo como sesiones de mentoring con hijos y amigos de menos de 25 años", recomienda Ángeles Alcázar, Socia directora del Observatorio Generación y Talento (Madrid), un órgano para la investigación, análisis y formación en materia de diversidad generacional en las organizaciones.
 

El papel de los orientadores, necesario para desarrollar competencias

 
El papel de los profesionales de la orientación para acompañar a este colectivo en el descubrimiento y desarrollo de sus competencias resulta fundamental, aseguran quienes participan en este monográfico. Para ello, se considera clave personalizar la orientación mediante un adecuado estudio de las características de los usuarios, señala en su artículo Elías Amor Bravo, Presidente de la Asociación Española para el Fomento de las Políticas Activas de Empleo y las Cualificaciones, AFEMCUAL.

"Nuestra intervención debería, en primera instancia, atender a la individualidad del sujeto, evitando el formato de ‘interrogatorio dirigido' y formulando preguntas abiertas que le permitiera hablar. El otro elemento fundamental es la responsabilidad, que no la culpa; se trata de facilitarle herramientas para cambiar su situación en lugar de enfrentarle a un supuesto déficit", añade por su parte Ana Miguel Martínez, formadora, orientadora y técnica de ocupación del Servei d'Ocupació de Catalunya.

Por tanto, a la hora de orientar al colectivo sénior en el paro y diseñar itinerarios formativos adaptados a sus necesidades, los orientadores deberían tener en cuenta sus objetivos principales, sus características personales y aptitudes, como su inteligencia emocional, preparación de estudios y conocimientos, habilidades y destrezas y actitudes, su disposición a la formación y su creatividad. Asimismo, resulta importante que las personas desempleadas, independientemente de su edad, tengan una actitud positiva frente a su situación, algo a lo que los profesionales de la orientación pueden contribuir.
 

Iniciativas que ponen en valor el talento sénior en el mercado laboral

 
La población activa que predominará en la próxima década serán precisamente los trabajadores mayores de 50 años debido a la baja natalidad y la larga esperanza de vida que se presenta en España, lo cual será una oportunidad de desarrollo para este colectivo, según los resultados de estudios como el PwC Golden Age Index 2018 y El Futuro del Empleo Parte I y II: El impacto de la transformación productiva y la revolución demográfica en la creación de empleo 2017-2026.

"De ahí la importancia de que las empresas y administraciones preparen el camino poniendo en valor el talento sénior y propiciando su actualización permanente", ha señalado en entrevista a Educaweb la experta en Gestión de la edad, Laura Rosillo.

En los últimos años se han creado asociaciones, empresas y start-ups interesadas en poner en valor el talento de este tipo de profesionales, como el Observatorio Generación y Talento, o el Observatorio del Trabajo Senior 45+, mediante el desarrollo de investigaciones, encuentros, eventos y diversas actividades que buscan sensibilizar a empresas y sociedad sobre el tema.

Otro ejemplo es mYmO (por las siglas en inglés de Memory in motion between young and old), que facilita canales de participación activa a las personas adultas y trata de concienciar a las organizaciones sobre el valor del talento sénior a través de seminarios, campañas de comunicación, conferencias, programas de formación, etc.

También existen organizaciones que se especializan en promover a profesionales mayores de 45 años en las empresas, como Talent Senior o el programa Vives Emplea de Acción Contra el Hambre. Este último busca incrementar las oportunidades de los profesionales adultos de encontrar un trabajo a través del autoconocimiento, la motivación y la mejora de habilidades, adquiridos mediante sesiones grupales, eventos, talleres y encuentros con empresas.

En su artículo, Amor Bravo menciona otra iniciativa llamada Lanzaderas de Empleo, al que pueden acceder voluntariamente personas desempleadas para recibir formación y coaching que les ayude a reforzar sus competencias, generar conocimiento colectivo y colaborar en la consecución de un fin común: conseguir empleo, ya sea por cuenta propia o ajena.

También cabe mencionar la iniciativa #TalentoSinEtiquetas, una campaña de concienciación de la Fundación Adecco que busca mostrar las capacidades y talentos de grupos laboralmente relegados, entre los que destacan los mayores de 45 años. Dado que una de las posibles salidas laborales de este colectivo es el emprendimiento, existen organizaciones especializadas en apoyar a los profesionales mayores en este nuevo reto, como es 50Pro, que entrena y asesora a emprendedores de más de 50 años en sus proyectos.

Desde las administraciones se ha hecho énfasis en formar a esta población activa mediante diferentes programas de recolocación, pero aún queda mucho por hacer. Por ello, organizaciones sindicales como UGT se han hecho eco de la necesidad de establecer "políticas activas que rescaten del desempleo a los mayores de 55 años". Además, según los expertos que han participado en este monográfico, se necesitan establecer políticas y leyes que eviten la discriminación de edad en el mercado laboral.

La propuesta de UGT para mejorar la situación de este colectivo incluye medidas como:
   

Ideas para que los desempleados adultos vuelvan a trabajar

 
La discriminación por edad en el mercado laboral es un hecho. El 52% de los currículos de profesionales mayores de 55 años son descartados de forma automática y 7 de cada 10 profesionales de Recursos Humanos no ha seleccionado a nadie de este colectivo durante el último año, según un estudio reciente de Fundación Adecco en el que se ha encuestado a 800 profesionales de Recursos Humanos.

Dada esta situación, estos especialistas recomiendan que en la búsqueda de empleo se utilice un "currículum ciego" que no otorgue protagonismo a la edad, sino al valor de los logros. Además, tanto en el CV como en la entrevista de trabajo, poner énfasis en resultados concretos que se hayan alcanzado en la carrera profesional resulta fundamental. Aunque también resulta importante reciclarse, continuar formándose a lo largo de la vida, así como cuidar la autoestima.

En un encuentro reciente entre expertos de Recursos Humanos y talento sénior, titulado Agile Seniorities, se expusieron propuestas para ayudar este tipo de profesionales a dar continuidad a su carrera. Durante este evento, se dio a conocer un estudio realizado por la consultora Reskilling, en el que se destaca que el 58 % de las personas adultas que han participado en sus servicios de orientación han optado por realizar un cambio radical en su carrera profesional, especialmente hacia el emprendimiento.

Entre otras vías abiertas de oportunidades laborales para los sénior, los expertos del evento han destacado:
 
  • Plantearse desarrollar de manera profesional una afición.
  • Convertirse en asesor sénior en su misma actividad profesional, tanto para empresas grandes como start-ups.
  • Colaborar en redes virtuales de profesionales para formar una empresa o llevar adelante un proyecto en concreto.
  • Gestionar como freelance proyectos para varias empresas
  • Colaborar con entidades en proyectos sociales aportando experiencia y conocimientos.
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