"Debería actualizarse el sistema de pruebas de acceso a la ocupación pública en función de las competencias requeridas en cada caso"

Entrevista

  • 24/02/2016

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Entrevista a Antoni Biarnés, cofundador y expresidente de l'Associació Catalana de Gestió Pública y coordinador del Fòrum d'Entitats per la Reforma de l'Administració pública
Para situar al lector, ¿cuáles son las principales diferencias entre la gestión de la administración autonómica y la municipal?
 
El gran elemento diferencial es la proximidad al ciudadano. En la administración municipal los gestores públicos sienten una mayor presión por parte de los usuarios de los servicios públicos y de los destinatarios de las políticas y de los programes de las instituciones. A la vez, ellos mismos están en un contacto más directo con la realidad que les rodea, todo lo cual propicia que sea más necesario y más fácil situar al ciudadano en el centro de la actividad administrativa. Igualmente, desde el mundo local es más factible e imperativo practicar un estilo de gobierno relacional (es decir, involucrar a los agentes locales en la gobernación de sus comunidades).
 
La burocracia y el intervencionismo injustificado son algunos de los problemas que se le achacan a la administración pública. ¿Es necesaria una reforma?
 
La administración ha ido cambiando, en general para mejor, pero aún estamos lejos de que sea más uno de los motores de la sociedad y menos uno de sus lastres. Por consiguiente, son necesarias aún muchas reformas: desde la de la función pública (para hacerla más meritocrática y más productiva) hasta la de simplificación y optimización de las organizaciones y de los procesos, pasando por la digitalización y la administración electrónica, la transparencia y el gobierno abierto, la evaluación y la apuesta por la calidad, la introducción de la figura de los directivos públicos profesionales, la colaboración interadministrativa, etc. En el manifiesto del FERA hemos sintetizado los principales cambios que quisiéramos ver en el sector público.
 
¿Y del sistema de acceso? ¿Considera que las oposiciones son un sistema adecuado para valorar a los candidatos a un puesto de trabajo en la administración pública?
 
Las oposiciones pueden garantizar la igualdad de oportunidades para todos los concurrentes, que es algo importante, pero no son ni el único ni el mejor sistema para escoger los profesionales más válidos para cada plaza. No es razonable que aún hoy la selección se base principalmente en exámenes de tipo memorístico. Debería actualizarse el sistema de pruebas de acceso a la ocupación pública en función de las competencias requeridas en cada caso, adecuando el contenido de las pruebas a cada ámbito funcional. Y deberían utilizarse nuevas formas de reclutamiento que valorasen la adecuación real al lugar de trabajo y que incorporaran periodos de prueba con evaluación decisiva al final, siempre con plena garantía de los principios de mérito y capacidad.
 
¿Qué debe tener en cuenta una persona que quiere prepararse para acceder a la administración pública?
 
Cada caso es distinto, pero hoy por hoy es preciso conocer bien el sistema político-administrativo, y por tanto uno debe estudiar los fundamentos jurídicos de la administración pública y de su funcionamiento.  
 
¿Qué debe enseñar un centro formativo para preparar a los opositores de forma eficaz?
 
Ha de ayudar a asimilar los contenidos que serán objeto de evaluación, pero también debería enseñar técnicas de estudio y proporcionar un conocimiento de la realidad administrativa y del servicio público a través de casos prácticos.
 
Precisamente, el grado de Gestión y Administración Pública ha sido diseñado específicamente para aquellas personas que quieren acceder a la administración. ¿Considera que es una formación adecuada para los funcionarios?
 
Sin duda es una buena preparación para futuros ocupantes de puestos de trabajo de gestión técnica tanto en las administraciones públicas como en organizaciones que tratan con el sector público. Pero tanto ésta como otras titulaciones de grado y de postgrado especializadas en gestión pública no suponen ninguna ventaja a la hora de acceder a una ocupación pública.
 
¿Cuáles son los principales retos de la gestión de recursos humanos en las administraciones públicas?
 
La gestión de recursos humanos debería ser realmente integral, y aún no lo es. Me refiero a que debería haber un plan y una estrategia global (y coherente) que cubriera des de el diseño de los puestos de trabajo y los perfiles profesionales y la selección y la incorporación de los servidores públicos hasta la gestión del rendimiento y de la compensación, pasando por los temas del desarrollo profesional o las cuestiones del clima laboral. Actualmente hay demasiados vacíos, inercias y condicionantes que impiden que se haga una gestión de RRHH capaz de aportar más calidad y productividad a la producción pública, y a la vez ofrecer expectativas de carrera profesional atractivas para los empleados públicos.  
 
Por último, ¿cuáles son las funciones de la Associació Catalana de Gestió Pública y del Fòrum d'Entitats per la Reforma de l'Administració (FERA)?
 
La ACGP, fundada el 1992, es una plataforma de trabajo conjunto entre todos los actores de la gestión pública: profesionales, académicos, estudiosos... El objetivo es contribuir a la modernización de la administración y de la gestión pública, haciendo propuestas de cambio, dando visibilidad a las buenas prácticas, propiciando el trabajo en red y estimulando la reflexión independiente sobre los problemes y retos del sector público.
 
El FERA es un espacio de encuentro de organizaciones de la sociedad civil (colegios profesionales, Instituciones académicas, patronales, representantes del tercer sector...) que comparten una preocupación y un interés por ayudar e impulsar desde ‘fuera' del sector público las reformas pendientes de la Administración. Entendemos que disponer de un sector público excelente (es decir: eficaç, eficiente, de calidad, servicial...) es imprescindible para la cohesión social y la competitividad territorial, por lo que creemos que la sociedad civil no puede desentenderse de la transformación del sector público (algo demasiado importante para dejarlo únicamente en manos de los actores públicos).
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