Nuestra sociedad necesita directivos que creen valor, pero también que tengan valores

Entrevista

  • 10/10/2014

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Los valores de la empresa son los principios éticos sobre los que se asienta la cultura de una organización. Con ellos en realidad se define a sí misma, porque los valores de una organización son los valores de sus miembros, y especialmente los de sus dirigentes.
 
¿Cuáles son los valores más importantes para una organización del sector educativo?
 
El sector educativo es una de las piezas angulares del progreso del país. Su gestión actual repercutirá en cómo los futuros líderes, tanto en la esfera pública como en la privada, afrontarán con éxito los desafíos que se presenten. Por ello, es de vital importancia que aquellos profesionales que actualmente están al frente de estas organizaciones lideren con ética y compromiso los retos que exige la gestión educativa del siglo XXI.
 
En esta labor formativa, es necesario que se inculquen a los jóvenes los valores del esfuerzo, el autoconocimiento para decidir su futuro por ellos mismos y también para poder afrontar sus inquietudes y preocupaciones, así como la voluntad de sacrificio en su día a día.
 
¿Cómo se tienen en cuenta estos valores desde el punto de vista de los trabajadores, los usuarios, los proveedores…?
 
Los valores se demuestran con el comportamiento e influyen en nuestras decisiones. Si desde los cargos de responsabilidad que ocupamos los directivos no actuamos en consonancia con valores basados en el respecto, la integridad y la justicia, esto se traducirá en malas decisiones que repercutirán de forma negativa en todos los ámbitos de gestión: desarrollo del talento, visión de negocio, relación con los stakeholders, etc. Todos los agentes implicados en las organizaciones deben estar alineados en los mismos valores.
 
¿Es necesario que los valores de una empresa estén relacionados a las competencias de los trabajadores (proactividad, responsabilidad…)?
 
Por supuesto. Los equipos, los directivos y las empresas en su conjunto deben formar una sola unidad en cuanto a competencias y valores. Los ejecutivos son los responsables de liderar los cambios, pero sin sus equipos, colaboradores y el buen desarrollo del talento sería imposible que las empresas pudieran avanzar en la buena dirección.
 
¿La crisis hace necesario revisar el sistema de valores en una empresa? ¿Son necesarios nuevos valores y métodos para formar a los empresarios en un contexto de incertidumbre?
 
Cualquier crisis siempre provoca cambios, en mayor o menor medida. La toma de decisiones en las empresas es ahora más compleja que antes y cada vez hay menos tiempo para pensar en estrategias de futuro.
 
No obstante, la mayoría de las empresas estén siendo capaces de superar los desafíos de esta crisis y de construir su futuro días tras día, a pesar de la gran complejidad e incertidumbre del momento actual. Estas organizaciones nos enseñan que en las dificultades hay también oportunidades, y que en nuestro país contamos con líderes capaces de aprovecharlas.
 
¿Qué valores deben tener las empresas para encontrar de nuevo la confianza, para mantener el éxito a largo plazo y para convertirse en el motor de una economía competitiva?
 
Nuestra sociedad necesita, más que nunca, directivos que creen valor, pero también que tengan valores. Es clave que potenciemos nuestra capacidad de pensar, liderar e innovar, pero también que actuemos con honradez e integridad, conscientes de la relevancia de la función que desempeñamos en nuestros ámbitos de influencia. Hoy, las personas que ocupamos cargos directivos en las organizaciones tenemos la enorme responsabilidad de transmitir confianza a nuestros equipos para liderar el rumbo del cambio.
 
¿Hay que cambiar el modelo empresarial actual?
 
Todos los indicadores apuntan que la economía española está iniciando su proceso de recuperación. Aunque queda camino por recorrer hasta lograr que la reactivación económica mitigue los duros efectos de la crisis, que han sido especialmente graves en términos de desempleo y destrucción de tejido empresarial, este cambio de tendencia es significativo y ha de contribuir a generar confianza en el futuro.
 
Ante este contexto, los profesionales de la gestión ponen en evidencia que es necesario anticiparse a las circunstancias de cada momento, las cuales cambian además a gran rapidez. Los líderes del país son conocedores de que persisten fuertes desequilibrios en nuestra economía. Ahora que los vientos empiezan a soplar a favor, es crucial no dejarnos llevar y aprovechar precisamente estas circunstancias más benévolas para hacer los deberes pendientes en materia de reformas.
 
Los directivos así lo han entendido y por ellos los cambios en las empresas no se detendrán. A mi entender, una vez más, la labor de los ejecutivos es un referente fundamental para el progreso económico y social del conjunto del país, como así lo demuestra la última toma del Observatorio de la Función Directiva.
 
¿Qué es el Observatorio de la Función Directiva?
 
El Observatorio de la Función Directiva es una iniciativa impulsada por la Asociación Española de Directivos, en colaboración con Millward Brown, con el objetivo de aportar información a los ejecutivos sobre las inquietudes, preocupaciones, retos y opiniones de este colectivo en relación con el ámbito empresarial, económico y social, cuyo papel es clave en la recuperación.
 
¿Por último, cuáles son los retos principales a los que tienen que hacer frente las mujeres y los hombres empresarios en el contexto de crisis actual?
 
Los directivos tenemos ante nosotros el reto de desarrollar el talento, la innovación y la internacionalización, principales puntos de mejora de las empresas en nuestro país, pero también el de compartir sinergias e información para liderar y tomar las mejoras decisiones para nuestras organizaciones, hecho que repercutirá muy favorablemente en el conjunto de la sociedad de nuestro país.
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