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Aprendiendo juntos

Artículo de opinión

Que duda cabe que en la sociedad en la que vivimos se han producido grandes transformaciones. Las estructuras familiares son múltiples y diversas, los adultos ejercen una función laboral fuera del hogar, con horarios imposibles y exigencia máxima, impuesta por el mercado neocapitalista en que estamos inmersos.


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Lola Abelló Planas, Presidenta de CEAPA, Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos
La maternidad se ha retrasado y la infancia ha cambiado el sentido, antes era un bien común, ahora es un bien escaso al que en muchos casos se le súper protege. Vivimos en "la sociedad del riesgo" (El amor en la sociedad del riesgo. Una tentativa educativa. Jesús Gómez), abrumados por la incertidumbre de un mundo que cambia aceleradamente y reelaborando constantemente esquemas educativos para adaptarlos a cada momento de crecimiento de nuestros hijos e hijas.

A todo ello nos han cambiado el escenario de aprendizaje. Antes, no hace mucho, la escuela era el lugar en que se transmitía el saber, un lugar en donde los niños y jóvenes se socializaban después de la familia. Con la irrupción de los medios de comunicación, la televisión primero, más tarde el internet, móviles etc. La información les llega por múltiples canales, que no son el centro educativo. Cuando un niño acude a la escuela, lleva con él un bagaje de aprendizajes no formales que ha sacado de la socialización en la televisión y que será básico para interaccionar con sus iguales en los momentos de ocio, (patio, recreo ...). Para ellos esto constituye la realidad social, no los currículo cargados de asignaturas con perspectiva del siglo pasado.

Los medios de comunicación transmiten, en el lenguaje audio visual, o sea en otro lenguaje, otro código, valores, actitudes que van construyendo la personalidad de los niños y los jóvenes y les ofrecen parámetros para interpretar la realidad social que, en muchos casos no coincide con los que la escuela transmite. Los padres y los maestros nos sentimos indefensos ante este currículo oculto que manejan los niños y jóvenes hoy en día.

Los pilares fundamentales en que se asentaba la educación: la familia y la escuela han cambiado para convertirse en un trípode: la familia, la escuela y los medios de comunicación. No podemos vivir de espaldas a la realidad y admitir la influencia de los medios en la construcción de la personalidad, en la transmisión de valores y en la representación de la sociedad. Por todo ello, la sociedad española ha demandado al gobierno establecer unos parámetros para la protección a la infancia, con el cumplimiento de horarios y el establecimiento de un Consejo del Audiovisual del Estado como referente, aunque lo deseable es la autorregulación. El hecho de que el gobierno lo considere una cuestión de Estado, es un reconocimiento de la función educativa de los medios.

¿Cual es la función de la escuela y los profesores?. Ya no son los únicos transmisores de saber y los niños y niñas deben continuar aprendiendo las competencias básicas para incidir en la sociedad, antes se consideraba: leer, escribir y contar, ahora la cuestión de los lenguajes se ha ampliado, pero lo que deben aprender en la escuela es a pensar, elaborar preguntas y buscar la información para responderlas, afirmando o negándolas, contrastar la información para construir su propio conocimiento, aprender a aprender. Los maestros y los padres tenemos mucho que aprender y quizás esta es la ocasión para practicar el aprendizaje a lo largo de la vida. Aprendamos con los niños y jóvenes, descubramos el universo de la información juntos y naveguemos por el turbulento mar de la realidad social que nos presentan los medios de comunicación, para darles parámetros en donde contrastar, ya se ha terminado el padre o la madre que lo sabia todo, interrelacionemos con nuestros hijos e hijas desde un plano de igualdad frente el conocimiento, es gratificante os lo aseguro!!!
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