900 293 573
Encuentra tu curso ideal
9%
¿Qué quieres estudiar?

Aportemos un poco de sentido común

Artículo de opinión

Como se puede apreciar en todos y cada uno de ellos, actualmente el contenido de los medios de comunicación es altamente dañino. Y no únicamente para las audiencias juveniles, si no para toda la audiencia en general. Pero si es cierto que podemos contribuir a ser críticos con este hecho y ayudar a comprenderlo en su justa medida.


  • Deja tu comentario
  • Valora


Xavier Nacenta Garcia, Técnico de ASME Formació

Pocos son los medios de comunicación que hoy en día no viven de la noticia fatalista, de los desastres acaecidos (por motivos meteorológicos, humanos o por la misma mala suerte…) y de recrearse en las penas de las personas que los sufren…Sin dejar de lado el gran mundo del "cotilleo” y las historias insignificantes de personajes que creen ser algo sin haber hecho más que promocionarse a través de los medios, a partir de noticias absurdas o de su pertenencia a familias adineradas, con un elevado estatus social (creo que no es necesario poner ejemplos. Contribuiría a divulgar este contenido con el cual estoy totalmente en desacurdo).
Es por este motivo que hemos de ser capaces de extraer una lectura positiva de toda esta avalancha de información que recibimos a diario a través de dichos medios de comunicación. Hace falta que, desde una visión totalmente crítica hacia lo que se nos muestra, analicemos la información de una manera objetiva, aprendiendo a valorar lo que es importante y lo que no lo es (dejando de lado el bombo innecesario que los medios insisten en dar a algunos hechos totalmente irrelevantes).
Hemos de capacitar a la juventud a ser crítica con los inputs informativos que reciben de estos medios (y si es posible, a toda la población…pero nos centraremos en el grupo que podemos influir de una manera más directa). Ante una noticia informativa, provenga del medio del que provenga, hemos de valorar todas las interpretaciones que implica: quien seria el sujeto de la noticia, en que contexto se desarrolla y las posibles repercusiones de dicha información.
Hay que tener en cuenta la diversidad de enfoques que podemos encontrar ante una misma noticia, pero hemos de saber acceder al centro de la información y valorar el auténtico contenido de la misma. De esta manera desechamos toda la paja innecesaria que va atada al contenido real de la información.
Es por este motivo que nuestra posición ha de ser concreta y clarividente, evitando pecar de sensacionalista en la interpretación de la información diaria. Esta seria una buena manera de mostrar a nuestra juventud una postura certera ante dicha situación y contribuiría a facilitar su propia construcción mental en el momento de interpretar la información que le llega.

Hemos de ser conscientes que tanto los docentes, que pasamos mucho tiempo del día con la juventud, como los padres y, en general, los adultos que rodeamos a esta población, somos modelos para ella y, aunque existan épocas de duras batallas entre ambas generaciones, no podemos descuidar el desarrollo integral de la misma y hemos de saber convertirnos en agentes colaboradores, y no en obstáculos hacia el camino del raciocinio y la coherencia.
Y no nos pensemos que esta es una tarea fácil (supongo que si así fuera, alguien la habría hecho ya…), pero no perdamos la esperanza. La juventud nos necesita frente a todo lo que va descubriendo y hemos de saber ser neutros ante la diferencia generacional y no creernos que por ser mayores somos mejores y lo sabemos todo…Nunca se deja de aprender, y la juventud, al mismo tiempo, también nos puede enseñar mucho.
Colaboremos mutuamente en nuestros procesos de aprendizaje y contribuyamos así a conseguir un mundo más crítico con las injusticias que se nos muestran como grandes ventajas para nuestra población y nuestro mundo.
Deja tu comentario