Los principales motivos para desecharlo son que está mal escrito, que no incluye toda la información que debería o que, si la incluye, no está bien organizada. A esta problemática se le suma el hecho que el 60% de los candidatos a un puesto se presentan a la entrevista sin habérsela preparado.
Los expertos reivindican la importancia de estos factores en la empleabilidad de un candidato. El principal objetivo del currículum es captar la atención del departamento de recursos humanos para concertar una entrevista posteriormente, por eso es fundamental que cumpla una serie de requisitos básicos:
- Estar actualizado: aunque al empleador también le interesa la trayectoria profesional y formativa, es importante que esté reflejado todo lo que ha estado haciendo recientemente en el ámbito laboral
- Ser conciso: intentar no superar los dos páginas, como máximo 3
- Ser honesto y positivo: no sirve de nada exagerar experiencia laboral o mentir en la formación.
- Dar una imagen profesional: para ello, hay que evitar detalles innecesarios sobre la vida personal
- Estar ordenado: existen varias formas de ordenarlo (ascendente, descendiente, etc.). Lo importante es que la información sea fácil de localizar y accesible
- Estar adaptado: es muy positivo destacar las competencias, formación y experiencia que encajan mejor con el puesto de trabajo al que se postula.