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El coaching como entrenamiento profesional para educadores

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Enric Roca Casas. Coordinador general de Edu21 (Centre d'Estudis Jordi Pujol) (Catalunya)
Resulta necesario en el campo de la formaci贸n permanente del profesorado ensayar nuevas estrategias de actualizaci贸n profesional de maestros, profesores y actores del proceso educativo. Entre ellas, destacaremos una concepci贸n que intenta aprovechar, entre otros, los m茅todos propios del coaching (entrenamiento sistem谩tico, autoreflexi贸n, aplicaci贸n a problemas concretos profesionales, alta capacidad de transferencia en las realidades cotidianas, etc.) al tiempo que plantea un nuevo enfoque para la adquisici贸n de competencias pr谩cticas de mejora personal en los escenarios profesionales educativos.

La planificaci贸n de estos coaching para educadores requiere de un esfuerzo de sistematizaci贸n muy riguroso. Hay que planificar con mucho esmero todos los detalles para ofrecer espacios de formaci贸n y actualizaci贸n de alta calidad. Precisamente un elemento diferencial respecto de las ofertas est谩ndar de la formaci贸n permanente docente consiste en ofrecer unas oportunidades de entrenamiento que, basadas en casos reales o simulaciones muy meditadas y elaboradas, puedan reproducir los espacios de problematizaci贸n y de conflicto que el educador, profesional o no, se encuentra habitualmente en su tarea cotidiana. En este sentido, no s贸lo se trata de ofrecerle nuevas herramientas y puntos de vista para mejorar sus recursos pr谩cticos sino que, sobre todo, se procura que mediante el an谩lisis y la reflexi贸n personal -tambi茅n grupal- pueda identificar claramente los puntos d茅biles de sus comportamientos y actitudes y, con la ayuda del respaldo de los espacios de formaci贸n, modificar esas conductas y entrenarlas en espacios de simulaci贸n pr谩ctica para, posteriormente, transferirlas a sus realidades educativas, profesionales o no.

Las simulaciones de situaciones profesionales potencialmente conflictivas parten de un gui贸n semiestructurado que, dependiendo del tema, alcanza a diferentes actores-protagonistas, los cuales, poni茅ndose en el papel habitual de profesionalizaci贸n, les permite entrenar su comportamiento, tanto individual como grupal. Al mismo tiempo, el resto del grupo y los coachs pueden y deben intervenir, observar, interrelacionar y posteriormente reflexionar de forma conjunta sobre todo lo ocurrido en la simulaci贸n. Para ayudar en el trabajo posterior de an谩lisis se cuenta con la filmaci贸n de la simulaci贸n producida lo que permite un trabajo sistem谩tico y muy detallado de todo lo que ha sucedido y que ata帽e, tanto al sujeto o sujetos protagonistas en el rol de educadores, como al contexto personal, grupal y ambiental que ha condicionado el desarrollo de la acci贸n. Este an谩lisis puede repetir las secuencias m谩s significativas varias veces hasta que el sujeto o sujetos interiorizan los cambios necesarios en sus comportamientos y actitudes que les permitan mejorar su actuaci贸n educativa (docente, como padres, como equipo directivo, etc.).

En esta concepci贸n del coaching aplicado a la ense帽anza no s贸lo se usan las filmaciones de los espacios de simulaci贸n sino tambi茅n aquellas que son consecuencia de filmaciones de otros grupos o bien secuencias de pel铆culas, reportajes de TV, filmaci贸n de situaciones de aula de las escuelas, etc. y que permiten analizar comportamientos y contextos con capacidad de transferencia hacia las situaciones que viven los participantes en el coaching. No se teoriza sobre supuestos no tangibles, se parte siempre de una situaci贸n vivida, visionada, comentada y que surge de una realidad reproducida o simulada. Y las conclusiones que se obtienen de esta reflexi贸n no se quedan archivadas sin m谩s, sino que se ofrece la oportunidad de practicarlas profesionalmente para verificarlas o revisarlas si no producen los resultados de cambio esperados.

En definitiva, aquello que se pretende es la adquisici贸n de nuevas competencias profesionales que sean funcionales, que se hayan instaurado en la propia conducta del individuo y que sean asimiladas desde la experiencia y la emoci贸n, puesto que 茅sta es la condici贸n m谩s importante para poderlas convertir, posteriormente, en actitudes personales y grupales al servicio de la producci贸n de buenos resultados profesionales. El objetivo principal es aumentar la calidad de las respuestas concretas en aquellos problemas pr谩cticos que verdaderamente m谩s preocupan a los educadores.

Los temas susceptibles de ser abordados por esta concepci贸n formativa ser铆an, entre otros: la tutor铆a como elemento central de la calidad educativa de nuestros centros, el papel del liderazgo y la conducci贸n, direcci贸n y coordinaci贸n de los equipos docentes, los problemas de comportamiento en el aula, en el centro y en casa, la gesti贸n del aula en los contextos de diversidad del alumnado, la relaci贸n de las familias con la escuela y los procesos educativos conjuntos, la motivaci贸n y autoestima de los docentes que eviten su malestar, la incorporaci贸n de conocimientos procedentes de las neurociencias para una pedagog铆a m谩s pr谩ctica y eficaz, etc.

驴Por qu茅 resulta tan necesaria una apuesta de entrenamiento y capacitaci贸n para educadores tan concreta como la propuesta? Seg煤n nuestra opini贸n, porque el principal reto que tiene planteado nuestro sistema educativo consiste en elevar el nivel educativo de nuestros ni帽os y j贸venes para que puedan dotarse de aquellos instrumentos que les permitan ser personas equilibradas, competentes profesionalmente y culturalmente y con un alto grado de valores humanos que reviertan en el beneficio de toda la sociedad. Esto no se consigue con un sistema educativo mediocre que cada a帽o pierde alrededor de un treinta por ciento de alumnos que no consiguen continuar con una s贸lida formaci贸n. No nos podemos permitir esta situaci贸n, y dado que el elemento m谩s decisivo para elevar la calidad de la educaci贸n de nuestros j贸venes es, a su vez, aumentar y mejorar la formaci贸n y la competencia profesional de nuestros educadores -competencia en conocimientos y habilidades pero tambi茅n, sobre todo, en sus actitudes y valores-, la apuesta para la mejora de la calidad de la ense帽anza no es otra que aquella que persigue el incremento de la pertinencia y eficacia de las propias competencias educadoras.

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