Homeópata

Descripción
Los homeópatas tienen por objeto tratar los problemas de salud de los pacientes mediante el principio de que "lo semejante cura lo semejante". Usan dosis muy diluidas de sustancias que en una persona sana producirían síntomas similares a los de la enfermedad o la dolencia. La homeopatía es una medicina holística. Los homeópatas creen que contribuyen a estimular la capacidad natural que tiene el cuerpo para curarse por sí mismo.
Actividades laborales
La homeopatía es una medicina holística que utiliza remedios que se diluyen y se someten a sucusión (se agitan enérgicamente). Se basa en la idea de que "lo semejante cura lo semejante". Los homeópatas creen que sus tratamientos actúan estimulando el sistema curativo natural del cuerpo.

Por ejemplo, el remedio homeopático para el insomnio puede ser coffea, un remedio hecho a partir del café, que en dosis más grandes suele mantener despierto a quien lo toma.

Los homeópatas pueden ocuparse de numerosos problemas médicos, así como de salud mental y dificultades emocionales. Atienden, por ejemplo, a pacientes que sufren de:
  • infecciones como la amigdalitis
  • síndrome de intestino irritable ("SII" o "IBS" por sus siglas en inglés)
  • artritis
  • asma
  • ansiedad y depresión
  • afecciones de la piel como eczema.
En la primera visita del paciente, el homeópata lleva a cabo una larga consulta (que normalmente dura una hora, pero a veces incluso más).

Además de examinar la enfermedad para la que el paciente busca ayuda, el homeópata le preguntará por cosas como la dieta, el ejercicio y el tipo de vida. Esto es así porque el enfoque es holístico, es decir, no consiste únicamente en tratar los síntomas, sino que mira a la "persona completa".

Teniendo todo esto en cuenta, el homeópata se pronunciará entonces sobre el remedio adecuado. Se encuentran obras de referencia en forma de libro y en programas informáticos; el homeópata suele consultarlos antes de decidir el medicamento más apropiado.

Los homeópatas utilizan remedios en forma de comprimidos, y a veces en líquido y en polvo, suministrados por farmacias especializadas. Estos provienen de una gran variedad de sustancias, naturales en su mayoría, incluidas plantas, minerales y animales.

Los homeópatas suelen aconsejar al paciente que no ingiera ciertos alimentos inmediatamente antes o después de tomar el remedio. Algunos homeópatas creen también que las sustancias fuertes como el café y la menta pueden interferir en la acción de los remedios homeopáticos, y aconsejan al paciente que no las tome mientras dure el tratamiento.

Asimismo, el homeópata preguntará al paciente si está tomando algún otro medicamento recetado por su médico de cabecera, porque también puede afectar a los tratamientos homeopáticos.

El homeópata da instrucciones al paciente sobre cómo tomar el medicamento, y en ocasiones da consejos generales sobre vida y dieta saludables.

Con algunos pacientes habrá citas de seguimiento para evaluar qué tal va el tratamiento.

Los homeópatas suelen trabajar en su propia consulta privada y tienen que encargarse de asuntos financieros, escribir correspondencia y acordar las citas con los pacientes.
Perfil profesional
Para ser homeópata, se necesitará:
  • Sentirse a gusto trabajando en contacto con el público.
  • Dotes de comunicación, que incluyan la capacidad de hacer preguntas que consiguen información, y de dar instrucciones y consejos claros.
  • Paciencia, sensibilidad y tacto.
  • Interés por la ciencia, especialmente la biología humana y las ciencias médicas. Durante su formación estudiará cosas como anatomía, fisiología y patología.
  • Dotes de observación.
  • Enfoque metódico y científico a la hora de tomar decisiones.
  • Saber cuándo derivar a los pacientes al médico de cabecera.
Por lo general, va a trabajar por cuenta propia, por lo que deberá una persona organizada y estar dispuesto a aprender sobre todos los aspectos del funcionamiento de un negocio pequeño.
Competencias
  • Amable.
  • Aptitudes para la escucha.
  • Asesora a personas a decidir el tratamiento a seguir.
  • Capaz de prestar atención al detalle.
  • Deriva a pacientes a otros especialistas médicos.
  • Empático.
  • Emprende y lleva su propio negocio.
  • Habilidad para el marketing.
  • Habilidad para la observación.
  • Habilidades comunicativas.
  • Lleva registros con precisión.
  • Paciente.
  • Proporciona asesoramiento.
  • Se encarga de la gestión presupuestaria.
  • Sensible.
  • Toma historias clínicas detalladas, holísticas.
  • Utiliza software y bases de datos de Internet para buscar remedios.
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