Anestesista

Descripción
Los anestesistas son médicos especializados en anestesia. Además de la cirugía, intervienen en ámbitos como la medicina para el dolor de larga duración y los cuidados intensivos. Trabajan estrechamente formando parte de un equipo con cirujanos, enfermeros y profesionales sanitarios del departamento de cirugía.
Actividades laborales
Los anestesistas tienen varias funciones; su trabajo consiste en algo más que en “dormir a las personas”. Además de intervenir en cirugía, son especialistas en el alivio del dolor de larga duración (medicina para el dolor), cuidados intensivos y situaciones de urgencia, en las que pueden intervenir en reanimaciones y soporte vital avanzado.

Estos profesionales intervienen tanto en operaciones de cirugía mayor como de cirugía menor.

Su contacto con los pacientes empieza en la evaluación clínica previa. Han de cerciorarse de que el paciente está lo suficientemente sano como para soportar la operación y tener en cuenta todo riesgo o dificultad que pueda surgir durante la intervención, explicar el tipo de anestesia que se empleará y responder a las preguntas que el paciente le plantee.

Los anestesistas pueden administrar fármacos de varias maneras, en función del tipo de intervención, el estado físico del paciente y su preferencia, así como del equipamiento, el personal y otros medios de que disponga el hospital. Asimismo, comentarán las ventajas y los riesgos de cada método.

Cuando llega el momento de la operación, el personal sanitario lleva al paciente a la sala de anestesia, habitualmente en una cama o camilla. El anestesista recibe la ayuda de un enfermero especializado o un médico del departamento de cirugía para preparar la anestesia. El personal debe vestir un mono de color y llevar el pelo cubierto con una “cofia”.

Seguidamente, el anestesista realiza de nuevo un examen médico. Conectan al paciente a un equipo de control fisiológico: aplican parches adhesivos en su pecho para monitorizar el corazón mediante electrocardiograma y miden la presión sanguínea y los niveles de oxígeno.

Los anestesistas administran al paciente fármacos, sal, azúcar o sangre por la vena, para lo que introducen con la ayuda de una aguja una cánula en la vena en el dorso de la mano o el brazo.

El procedimiento seguido a continuación varía en función del tipo de anestesia utilizado:
  • Con la anestesia local se duerme una parte reducida del cuerpo. El anestesista la administra por goteo, mediante aerosol, con pomada o inyectada. El paciente permanece despierto pero no siente dolor.
  • La anestesia regional (“bloqueos”) se utiliza para anestesiar partes más amplias o profundas del cuerpo. Se administra con inyección y elimina el dolor, aunque el paciente permanece despierto.
  • Con la anestesia general se induce el estado de inconsciencia controlada del paciente. Se administra inyectada o bien mediante una máscara que se coloca al paciente, por la cual inhala un gas anestésico y oxígeno.
Después, el personal sanitario lleva el paciente a quirófano y lo traslada de la camilla a la mesa de operaciones. El anestesista debe controlar muy de cerca al paciente, el equipo de monitorización y el procedimiento quirúrgico. Así, pues, controla si se produce cualquier cambio en el ritmo cardíaco, la presión sanguínea y las lecturas de oxígeno, a fin de detectar cualquier señal de que algo va mal.

El anestesista puede administrar fármacos o gas a fin de mantener al paciente anestesiado, así como analgésicos, antibióticos o fármacos para aliviar las náuseas. En las anestesias generales puede administrar relajantes musculares, que detienen la respiración del paciente, en cuyo caso se utiliza un respirador que hace las veces de la respiración del paciente.

Tras la operación, el personal sanitario lleva el paciente a la sala de reanimación, donde los pacientes con anestesia general recuperan el conocimiento. Un enfermero o trabajador sanitario del departamento de cirugía monitoriza la presión sanguínea, los niveles de oxígeno y la frecuencia cardíaca.

Asimismo, los anestesistas tratan el dolor postoperatorio de varias maneras: con pastillas, cápsulas, líquidos e inyecciones.

Estos pacientes intervienen en varios tipos de operaciones, dependiendo del tipo de hospital. Así, trabajan con equipos de ortopedia, cardiología, pediatría o traumatología, y también con mujeres embarazadas que están de parto.
Perfil profesional
Para ser anestesista, se requiere:
  • Poseer un fuerte interés y una gran facilidad para la ciencia. Además de ámbitos de la biología como la anatomía y la fisiología, es preciso tener conocimientos en campos como la farmacología, y también la física y la química (para trabajar con gases y utilizar complejos equipos electrónicos).
  • Tener unas habilidades excelentes para el trabajo en equipo y de relación interpersonal, ya que hay que trabajar con otros miembros del equipo de quirófano.
  • Poseer habilidades comunicativas, ser sensible, tener tacto y ser afectuoso en el trato con los pacientes.
  • Ser resolutivo.
  • Prestar atención al detalle para, por ejemplo, monitorizar al paciente.
  • Tener facilidad para los números.
  • Poseer un gran sentido de la responsabilidad y capacidad de proceder con calma bajo presión.

Competencias
  • Amable.
  • Aptitud para tomar decisiones.
  • Aptitudes para el liderazgo.
  • Aptitudes para redactar informes.
  • Capacidad para bregar con situaciones angustiantes.
  • Capacidad para trabajar en equipo.
  • Capaz de calmar y tranquilizar a la gente.
  • Capaz de prestar atención al detalle.
  • Capaz de respetar a personas de todos los orígenes.
  • Capaz de trabajar bajo presión.
  • Comprensivo.
  • Decisivo.
  • Empático.
  • Enseña a médicos que están estudiando los cursos generales o la especialidad.
  • Gestiona el traslado de pacientes entre hospitales.
  • Habilidad para resolver problemas.
  • Habilidades comunicativas.
  • Habilidades informáticas.
  • Habilidades prácticas.
  • Lleva registros con precisión.
  • Monitoriza y supervisa equipamiento médico.
  • Paciente.
  • Realiza investigación.
  • Trabaja en accidentes y urgencias.
  • Trabaja en cardiología.
  • Trabaja en el tratamiento del dolor crónico.
  • Trabaja en medicina de cuidados intensivos.
  • Trabaja en obstetricia.
  • Trabaja en reanimación.
  • Utiliza electrocardiogramas (ECG).
Estudios oficiales
A continuación se relacionan algunos de los estudios oficiales (ciclos formativos o carreras universitarias) que permiten ejercer esta profesión. Hay que tener en cuenta que dependiendo del ámbito de especialización, es posible que se tenga que complementar la formación con otros cursos más específicos del sector. La formación continua es un aspecto clave para la mejora profesional.
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