Descripción

El Grado en Educación Social es un nuevo Título en el Campus de la UCLM en Cuenca, pero ya tiene una larga tradición en nuestra Universidad ya que la Diplomatura en Educación Social se ha estado impartiendo en el Campus de Talavera desde 1998. Teniendo en cuenta que la demanda de estos estudios supera en gran medida la oferta, no siendo significativa la diferencia existente entre el número de estudiantes que la eligen como primera o segunda opción a la hora de formalizar sus matrículas, la Universidad de Castilla La Mancha ofertará desde el Curso Académico 2010-2011 el nuevo Grado que, en el caso de la Facultad de Ciencias de la Educación y Humanidades, viene a sustituir a la anterior Licenciatura de 2º Ciclo en Psicopedagogía.



Como en el caso de la anterior diplomatura, el Grado en Educación Social integra los saberes de disciplinas como la Pedagogía Social, la Didáctica, la Psicología Social, la Sociología o la Antropología alrededor de la formación de un profesional de la educación que muestra un claro perfil y compromiso con las problemáticas sociales y, por ende, con el desarrollo social y cultural de la ciudadanía.



Conocemos bien la función de los Estados como reguladores de la vida social, pero cabría resaltar también su relevancia en el desarrollo de las profesiones en tanto instrumentos que propician su emergencia y consolidación. No creemos que sea posible entender el surgimiento y la consolidación de las profesiones modernas sin relacionarlo con el Estado y, en el caso de la Educación Social con el desarrollo del Estado de Derecho (social y democrático), el Estado de Bienestar y las aspiraciones europeas de consolidar un Estado de Justicia Social. Nuestro modelo de Estado delimita y condiciona la existencia y desarrollo de una profesión como la Educación Social, y propicia la aplicación de políticas sociales y educativas que impulsan la empleabilidad y profesionalización de los educadores sociales.



La ley otorga al Estado el Derecho la posibilidad de intervenir directamente en el control de las condiciones sociales de su país, con el fin de contribuir a su mejora, desarrollo y progreso y le insta a garantizar, para todo ciudadano, el cumplimiento de ciertos derechos sociales y educativos que configuran las condiciones para una vida digna de las personas, grupos y colectivos, que conforman su población.



Por otra parte, el Estado de Bienestar al que aspiramos, implica el desplazamiento de ciertas áreas del conflicto social a la esfera de la acción pública. Es un espacio institucional público donde, por medio de un abanico de políticas sociales, se dirimen intereses y se resuelven necesidades colectivas. En sentido estricto, el campo de las políticas sociales se extiende, por un lado, a las intervenciones públicas sobre el plano laboral (pautas de inserción y exclusión de las personas en el mercado de trabajo) y, por otro, sobre el conflicto distributivo (tensiones por la asignación de todo tipo de valores, recursos y oportunidades entre grupos y colectivos sociales).



En síntesis, las políticas de bienestar se conforman como un espacio de gestión colectiva de los múltiples ejes de desigualdad que surcan la esfera pública de las sociedades avanzadas. El Estado de Bienestar conlleva responsabilidades a la hora de asegurar los mínimos básicos de protección social a todos sus ciudadanos. El sector público se presenta en este modelo con una clara importancia ya que actúa como prestador de importantes servicios a la ciudadanía a través de la política social.



Es en este espacio de necesidades y demandas ciudadanas en el que los educadores sociales trabajan, atendiendo al siguiente supuesto: La educación social como una necesidad básica –no sólo para los grupos de excluidos o vulnerables- reconocida como un derecho de todos los sujetos por su condición de ciudadanos en un Estado Social de Derecho.



La obligación de las políticas sociales y educativas a proveerlo y dar cuenta de ese derecho es la elevación de esa necesidad de educación a la categoría de derecho de ciudadanía, lo que impulsa a los Estados y a las sociedades a garantizarlo debidamente.



En definitiva, se vislumbra la importancia que, en el proceso de profesionalización de los educadores sociales, ha tenido y sigue teniendo, el Estado de Derecho y las aspiraciones a un Estado de Bienestar y de Justicia Social. El Estado que ha promovido el reconocimiento de la titulación de Educación Social, además de dotar a la sociedad de las instituciones e instrumentos en los que sus profesionales encuentran su razón de ser: las políticas sociales y educativas, así como su concreción en los servicios sociales básicos y especializados, en los sistemas educativos y de formación a lo largo de la vida.



A través de las políticas sociales se concretan objetivos similares en los distintos países, tales como hacer realidad la igualdad de oportunidades, combatir la pobreza y lograr cotas de calidad de vida más altas y justas. Para alcanzar estos objetivos son necesarias estrategias que redistribuyan recursos y bienes de modo más equitativo, así como profesionales que lleven a cabo estas tareas. Poniendo en marcha políticas sociales clásicas, impulsando políticas de integración social o atendiendo a objetivos globales que expresan las intenciones de un Estado que busca servir a la ciudadanía, las políticas sociales son diseñadas, planificadas e implementadas para mejorar la calidad de vida de la población en general y responder a las demandas y necesidades de colectivos y grupos que exigen a un Estado, social y de derecho, satisfacerlas por la vía profesionalizadora, trascendiendo interpretaciones asistenciales o benéficas.





Objetivos



La puesta en marcha de la Titulación Universitaria de Educación Social responde a la necesidad de institucionalización de una profesión social de carácter educativo que responde a las demandas y necesidades de la sociedad del bienestar, la sociedad del aprendizaje y la formación continua y/o la sociedad del ocio. Prueba de ello es su expansión y desarrollo en las últimas décadas en el conjunto de países europeos.



Por lo mismo, la orientación general del título pasa por ofrecer una formación académica y profesional dirigida a un profesional “comprometido con las realidades territoriales y humanas en las que desarrolla sus prácticas pedagógicas y sociales, como agente inductor y/o mediador de procesos de cambio y transformación social, en la que los Derechos Humanos, el bienestar de las personas y su calidad de vida han de ser referentes principales para el logro de una sociedad más inclusiva, equitativa y justa.”



La titulación de Grado de Educación Social tiene como objetivo global proporcionar conocimientos, destrezas y aptitudes orientadas al trabajo educativo en distintos espacios sociales. La tarea educativa se concreta en la capacidad de elaborar y ejecutar planes, programas y proyectos educativos que toman como referencia distintos contextos y colectivos sociales desde una perspectiva integradora de la educación en la sociedad y de su desarrollo a lo largo de toda la vida.



En consonancia con las competencias básicas indicadas para el Grado en REAL DECRETO 1393/2007, de 29 de octubre, y, a partir de las directrices elaboradas en el Libro Blanco del Título de Grado en Pedagogía y Educación Social (Vol. 2, p. 157), los tres objetivos generales del Grado de Educación Social en la UCLM son:



1. Formar a los estudiantes en los conocimientos, destrezas y actitudes orientadas a:



    El análisis y comprensión de las bases teórico-prácticas de la educación y los procesos socioeducativos en las sociedades actuales.

    La planificación, gestión y coordinación de instituciones y entidades socioeducativas en sociedades complejas e interculturales.

    El desarrollo y ejecución de programas y proyectos educativos de calidad en contextos socioeducativos diversos y adaptados a las distintas necesidades y demandas de los sujetos y colectivos sociales.

    El diseño, desarrollo y evaluación de planes, programas y proyectos socioeducativos basados en los principios de igualdad de oportunidades, socialización, integración social y ciudadanía.



2. Favorecer el conocimiento de los procesos de profesionalización, así como de los contextos, agentes y recursos orientados al campo profesional, desde una concepción integral de la educación y de la formación de los individuos.



3. Potenciar una formación encaminada al desarrollo de capacidades críticas y reflexivas y al desarrollo de la responsabilidad ética tanto en el análisis de las realidades sociales, basada en la investigación pedagógico-social y en la acción socioeducativa, así como en el ejercicio de la práctica profesional.



El Grado de Educación Social forma profesionales competentes para llevar a cabo acciones de formación y de mediación en contextos sociales donde personas y colectivos persiguen objetivos de promoción social, cultural y laboral.



Viene motivado por algunos fenómenos, especialmente presentes en la sociedad actual, como la exclusión y marginación social, la delincuencia y los problemas de convivencia, la falta de equidad y las legítimas aspiraciones de los ciudadanos en la sociedad del bienestar.



Se apoya en la fuerte relevancia social de la educación y en el derecho que tienen los ciudadanos a acceder a ella.



El Título de Grado en Educación Social permite formar futuros profesionales que desarrollarán sus funciones y competencias en una cantidad ingente y creciente de recursos, equipamientos y equipos multiprofesionales que encuentran acomodo en el desarrollo de las políticas sociales, culturales y del bienestar ciudadano.

¿Qué hace el Educador Social?



    Planificar y desarrollar actividades en instituciones, asociaciones, etc que sirvan para formar a las personas a lo largo de la vida

    Crear espacios donde los individuos se relacionen y mejoren su calidad de vida.

    Orientar, acompañar y mediar en las relaciones interpersonales y los conflictos sociales.

    Trabajar junto a otros profesionales (Pedagogos, Psicólogos, Animadores Socioculturales, etc) en proyectos socioeducativos y culturales.

    Promover el asociacionismo juvenil y la participación social.

    Orientar y mediar en personas y colectivos en riesgo.

    Mejorar la convivencia en Institutos y Escuelas.

    Facilitar la participación de todos los colectivos de población rural y urbana.

    Pensar y ejecutar programas y talleres de formación ocupacional.

    Llevar a cabo programas de educación ambiental y cooperación.

    Diseñar, implantar y evaluar programas de cooperación y educación para el desarrollo.

    Gestionar conflictos sociales.



¿Dónde Trabaja?



    Centros o instituciones de Tiempo libre, Granjas Escuela, Educación Ambiental, Acogida, Residenciales de Justicia, Menores, Adopción y acogida familiar, Penitenciarios, Mujeres maltratadas, Educación Secundaria, Educación Especial, Estimulación precoz, Planificación familiar, etc.

    Pisos asistidos y tutelados, Residencias de inmigrantes, ONG's y asociaciones de cooperación al desarrollo, Casas de juventud, Ludotecas y Aulas Taller.



Sin ser exhaustivos, pero con carácter significativo, las siguientes tablas pueden mostrar los espacios (equipamientos y recursos) en los cuales los educadores sociales desarrollan el ejercicio de la profesión:


Ver más

Destinatarios

La formación del estudiante de Grado en Educación Social de la Universidad de Castilla-La Mancha, se centra en promocionar, potenciar y desarrollar al máximo los conocimientos y habilidades necesarios para que el alumno, futuro profesional de Educación Social, trabaje de forma integral y coordinada atendiendo a las demandas y necesidades socioeducativas de la ciudadanía. Así, se pretende comunicar un trato humanista y ético en la relación profesional-usuario, que lleve implícito el respeto a los derechos fundamentales y de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, los principios de igualdad de oportunidades y accesibilidad universal de las personas con discapacidad y los valores propios de una cultura de la paz y de la democracia.



Por tanto, es conveniente que el estudiante de Grado de Educación Social tenga ciertas características personales y académicas (capacidades, conocimientos e intereses) tales como: motivación ante la elección de la titulación e interés por el estudio del hombre como ser social y como protagonista de su educación, sensibilidad social, aptitud para las relaciones y contactos interpersonales, capacidad de liderazgo y de trabajo en equipo, capacidad de negociación, flexibilidad y sentido crítico, conciencia de la necesidad de formación continua a lo largo de la vida (life long learning), eficacia en la gestión del tiempo y los recursos comunitarios, habilidades en resolución de problemas y toma de decisiones, capacidad para hablar en público, razonamiento y comprensión verbal y escrita, capacidad de análisis y síntesis, razonamiento lógico, rigurosidad metodológica, inclinación hacia la indagación e investigación en el campo de la profesión, interés por las nuevas tecnologías y por los idiomas modernos. Y, en definitiva, interés en el desarrollo social y humano.



El alumno que desee cursar los estudios de Grado de Educación Social debe poseer unas aptitudes que le permitan integrar y manejar con destreza los conocimientos adquiridos durante el periodo formativo. Esta carrera tiene una clara inclinación hacia la práctica, lo que debe ayudar al estudiante a alcanzar competencias relacionadas con los dominios metodológicos y técnicos relativos al trato educativo con las personas.



El éxito en los estudios de Educación Social, no depende exclusivamente de las capacidades iniciales, sino también del estudio y dedicación durante la carrera y, sobre todo, de su motivación y vocación hacia el trabajo profesional.
Ver más

Sí, me interesa

conocer todos los detalles, precios, becas, fechas y plazas disponibles

Grado en Educación social

Para contactar debes aceptar la política de privacidad
Enviando este formulario acepta recibir información periódica de Educaweb relacionada con estos cursos.
También te recomendamos estos cursos

Grado en Educación social