Educador de niños y adolescentes

Descripción
Los educadores de niños y adolescentes, ofrecen una atención social básica a niños y jóvenes en entornos concretos, tales como escuelas de educación especial, centros de día y residencias. Dan soporte a niños y jóvenes en la práctica de sus tareas diarias, y fomentan su desarrollo personal y social.
Actividades laborales
Los educadores de niños y adolescentes pueden trabajar en casas de acogida para niños y jóvenes que, debido a distintas razones, no pueden vivir con una familia. La mayoría de jóvenes en acogida tiene edades comprendidas entre los 10 y 18 años.
La situación de los niños más pequeños es un poco distinta: por lo general están al cuidado de madres y padres adoptivos.

Algunos educadores de niños y adolescentes atienden también a niños y jóvenes con necesidades especiales, ya sea en residencias, en centros de día o en escuelas de educación. Estas necesidades especiales pueden resultar de una incapacidad física o de una discapacidad de aprendizaje grave. En estos casos, los cuidados básicos podrían incluir ayudar al niño o al joven a lavarse, vestirse, comer, tomar medicamentos o ir al baño.

Como en la mayoría de ámbitos de nuestra sociedad, la asistencia social también es muy importante, por ello los educadores de niños y adolescentes también observan a los niños y detectan las necesidades que precisan para poder fomentar el desarrollo en un ambiente seguro y estimulante.

Por lo general, los educadores trabajan en equipo. Planifican y supervisan las actividades del centro donde trabajan, que pueden ser de tipo social, educativo o recreativo, y que están diseñadas para animar a los niños a establecer relaciones con los demás y a aprender nuevas habilidades.

Otro aspecto de la asistencia social puede ser ayudar a los niños y jóvenes a mantenerse en contacto con sus familias.

Los educadores deben ser conscientes de los cambios que se puedan producir en la salud de los jóvenes. Esto incluye observar también posibles cambios en su bienestar emocional y mental, así como la detección de problemas tales como una depresión, ansiedad o un cambio de conducta. Deben comunicar cualquier preocupación a una enfermera, a un médico autorizado, o al director del servicio asistencial. Los educadores de niños y adolescentes son responsables de la salud y la seguridad de la persona que cuidan. También pueden ser responsables de la seguridad del hogar o centro, si trabajan en un turno de noche, por ejemplo.

Los educadores de niños y adolescentes que trabajan en casa de acogida a menudo deben realizar una serie de tareas domésticas, como hacer las camas, lavar y planchar. Pueden realizar tareas prácticas como ir de compras, cortar el pelo o llevar a los niños a sus citas con el médico o el dentista.

Los educadores de niños y adolescentes en ocasiones deben llevar un registro sobre la evolución de sus pacientes, así como participar en reuniones y sesiones de evaluación. Trabajan de forma coordinada con profesionales como médicos, enfermeras, maestros, trabajadores sociales y psicólogos pediátricos.
Perfil profesional
Como educadores de niños y adolescentes en la atención de niños se necesita:
  • Paciencia y tacto.
  • Empatía y sentido del humor.
  • Excelentes dotes de comunicación y habilidades interpersonales.
  • Habilidades comunicativas y capacidad de escuchar a gente de todo tipo.
  • Capacidad de trabajar en estrecha colaboración con otros profesionales, tales como enfermeras y médicos, maestros, directores de servicios asistenciales o trabajadores sociales.
  • Ser capaz de ofrecer ayuda y apoyo cuando las personas bajo su cuidado tienen dudas o problemas emocionales.
  • Capacidad de conectar con los jóvenes, para fomentar su aprendizaje y hacer frente a cualquier problema que tengan.
  • Saber respetar el derecho de cada individuo de mantener su independencia y su privacidad en la medida de lo posible.
  • Saber tratar a cada persona como ser individual, con sus diferentes necesidades físicas y emocionales.
  • Ser discreto y conseguir que los jóvenes con discapacidades a la hora de realizar actos tan personales como lavarse o ir baño pierdan la vergüenza y se dejen ayudar.
  • Estar dispuesto a aprender y a desarrollar nuevas habilidades en el trabajo.

Competencias
  • Actitud positiva.
  • Amable.
  • Aptitudes para gestionar el tiempo.
  • Aptitudes para la escucha.
  • Aptitudes para la planificación.
  • Ayuda a los usuarios del servicio a ser lo más independientes posible.
  • Bien organizado.
  • Capacidad para ganarse la confianza de los demás.
  • Capacidad para tener en cuenta y entender cómo se sienten las demás personas.
  • Capacidad para trabajar en equipo.
  • Capaz de identificar problemas.
  • Capaz de interpretar situaciones.
  • Capaz de mantener la calma bajo presión.
  • Capaz de respetar a personas de todos los orígenes.
  • Capaz de tratar con personas difíciles o demandantes.
  • Compasivo.
  • Comprometido.
  • Conocimiento de los recursos locales.
  • Discreto.
  • Dispuesto a trabajar con varios tipos de personas.
  • Educado.
  • Enfoque flexible.
  • Enfoque práctico.
  • Entregado.
  • Estimula el aprendizaje y el desarrollo.
  • Flexible.
  • Habilidad para gestionar conflictos.
  • Habilidades comunicativas.
  • Habilidades sociales.
  • Lidia con conductas difíciles.
  • Lidia con conflictos.
  • Mantiene el lugar limpio y aseado.
  • No es sentencioso.
  • Objetivo.
  • Observador.
  • Paciente.
  • Perseverante.
  • Persistente.
  • Planifica y supervisa actividades.
  • Prepara comida.
  • Proporciona ayuda y soporte en la realización de las tareas diarias.
  • Proporciona ayuda.
  • Proporciona cuidados básicos en función de las necesidades concretas del individuo.
  • Resistente.
  • Respeto por la confidencialidad del usuario del servicio.
  • Responsable.
  • Resuelto.
  • Se enfrenta a situaciones difíciles.
  • Sentido del humor.
  • Tolerante.
  • Trabaja con niños.
  • Trabaja con personas con disminuciones físicas.
  • Trabaja con personas con disminuciones psíquicas.
  • Trabaja en equipo.
  • Trabaja en horas fuera del horario habitual.
  • Trabaja en residencias de atención.
  • Visita a los usuarios del servicio de la comunidad.
Estudios oficiales
A continuación se relacionan algunos de los estudios oficiales (ciclos formativos o carreras universitarias) que permiten ejercer esta profesión. Hay que tener en cuenta que dependiendo del ámbito de especialización, es posible que se tenga que complementar la formación con otros cursos más específicos del sector. La formación continua es un aspecto clave para la mejora profesional.
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