El papel de las familias en la orientacion académica y profesional

Daniel Romaní.
Periodista y escritor. Colaborador de Educaweb
05/10/2011

¿Qué papel tienen los padres en la orientación académica y profesional en el siglo XXI? En este reportaje, algunos profesionales de la orientación académica y profesional en activo nos cuentan su experiencia durante el proceso de elección de unos estudios o profesión. ¿Qué influencia tienen las familias en la toma de decisiones sobre el futuro académico y profesional? ¿Con qué recursos cuentan a la hora de orientar a los jóvenes? ¿Existe una presión social para elegir unos estudios u otros?
"Nunca, o casi nunca, en los años que llevo trabajando en el sector de la orientación, ha llamado un joven al final de la ESO o incluso al final del bachillerato para pedir un asesoramiento personalizado", dice la orientadora educativa Anna Soms. "Quien se pone en contacto con nosotros y pide la visita es el padre o la madre del chico o la chica, y a menudo lo hace con cierta inquietud porque esta decisión hace tambalear la familia: la preocupación por el futuro puede afectar a la dinámica de la relación entre los componentes de la familia", comenta Anna Soms. Efectivamente, en el siglo XXI, el papel de los padres sigue siendo, en la mayor parte de los casos, clave en la toma de decisiones de sus hijos por lo que respecta a su futuro académico y laboral.

Anna Soms trabaja en la actualidad como asesora educativa en varios centros públicos y concertados de primaria y secundaria de la comarca del Garraf (Catalunya). Es también orientadora académica y profesional de Educaweb, técnica en contenidos de Educaweb y colaboradora del servicio de orientación profesional del Col·legi Oficial de Psicòlegs de Catalunya. Acumula, pues, una notable experiencia en orientación, conoce los detalles del proceso y relaciona a la perfección actitudes de padres e hijos con sus ideas sobre el tema. "La primera llamada de los padres ya permite hacerte una idea de la intervención que tendrán en el proceso de orientación: cuando hablan en plural, suelen demostrar la poca autonomía que otorgan a su hijo o hija para que tome decisiones y su gran preocupación como padres: "Tenemos que decidir unos estudios y no sabemos cuáles", dicen. La primera aclaración que les hago es siempre, pues, que quien debe tomar la decisión es su hijo, no ellos como padres. El tono de voz en esta primera llamada ya puede transmitir inquietud o confianza, y el contenido de la conversación incluso los valores de la familia en el asunto", afirma Anna Soms, y recuerda algunas de las frases que ha escuchado de varios padres: "Nosotros queremos que como mínimo haga el bachillerato... Nosotros queremos que realice una carrera... Nosotros no queremos que se conforme con una Formación Profesional...".

Anna Soms pone de manifiesto que la entrevista familiar inicial que se realiza en la orientación académica y profesional da mucha información sobre la actitud que tendrán los padres en todo el proceso. "No es solo significativo lo que dicen sino también cómo lo dicen, y otros elementos no verbales: si se sientan con el hijo entre ellos es señal de protección, si lo hacen en la otra parte de la mesa donde está él, de distancia… Es asimismo revelador el cruce de miradas entre los miembros de la familia", dice Anna Soms, y añade que "los padres a menudo manifiestan abiertamente todo lo que piensan de su hijo o hija, y ellos en cambio, en muchas ocasiones, no se expresan tan abiertamente ante su presencia sino que lo hacen en entrevistas personales posteriores". Anna Soms señala que "la confianza entre padres e hijos es fundamental para que estos últimos tomen una decisión de futuro."

Hoy más que en otros tiempos, los padres no tienen duda de que la elección del futuro académico y profesional de sus hijos corresponde a ellos. Sin embargo, en la mayor parte de los casos, siguen siendo fundamentales en este proceso: pueden ayudarles a valorar los pros y contras de la enorme variedad de caminos que su hijo o hija puede escoger -incluso para los que dicen que tienen elegida su profesión desde pequeños-, a buscar información o a interpretarla, a ponerles en contacto con alguien de la profesión que piensan que puede ser de interés, pueden aconsejar, estimular, etc.

"Cada vez son menos los padres intervencionistas. Les preocupa que sus hijos estudien y que tengan una formación, pero ya no tienen la obsesión de que hay que llegar a la universidad como sea",  dice Concha Vico, catedrática, Jefa del Departamento de Orientación del Instituto Galileo Galilei de Alcorcón (Madrid), que hace nada menos que 40 años que se dedica a la orientación. Concha Vico fue Jefa de Servicio de Orientación Profesional del Ministerio de Educación y Ciencia y Directora del Centro de Recursos de Orientación Profesional Español.

"Los padres son hoy un poco menos intervencionistas, sobre todo por lo que respecta a la formación profesional. Se ha conseguido cambiar la imagen de la formación profesional, y los padres ya no ven las carreras universitarias como antes, que garantizaban un estatus y un trabajo. Sigue habiendo, sin embargo, algunos padres que desean que sus hijos realicen lo que a ellos les hubiera gustado hacer  y los impulsan  en esa dirección", comenta Concha Vico. "Ahora la FP es distinta. Con la ley 70, para hacer formación profesional no era necesario tener el graduado escolar, y el mayor porcentaje de alumnado de FP procedía de entre los que no habían podido obtener el graduado en EGB. Ahora es distinto, los cambios que se hicieron al amparo de la LOGSE se ha demostrado en el transcurso de los años que fueron un acierto; además, la FP específica supone menos tiempo de estudios porque solo se estudia lo que se necesita para ejercer la profesión. Cabe destacar también que ha habido muchas campañas en la prensa a favor de la FP. Antes en una familia de clase media casi era una tragedia que un hijo hiciera FP. Ahora tenemos un montón de licenciados en paro y hay muchas opciones de FP con buenas salidas profesionales".

"En general los padres que acuden a las actividades que convoca un departamento de orientación son los que menos lo necesitan", dice Concha Vico, y destaca que la orientación es un proceso en el que "es importantísimo el apoyo de la familia; aunque tenga problemas, aunque no esté estructurada, es fundamental que el padre y la madre se pongan de acuerdo para tener las mismas directrices". Concha Vico recalca el papel de la madre, la figura que habla más con el hijo o la hija adolescente y que en la actualidad es también una opinión autorizada, "pues trabaja  fuera de casa y está al tanto de lo que ocurre en el mundo del trabajo". Y recuerda lo más importante a la hora de escoger determinada profesión. "Se lo digo muchas veces a las chicas y a los chicos: si vas a un bar, a una consulta de un médico… te das cuenta cuando a un profesional le gusta su trabajo porque se hace de otra manera… Si es así, han acertado en su elección. No sólo es importante el dinero. Desgraciadamente estamos inmersos en una sociedad que da mucha importancia al dinero, a poder comprar y comprar aunque no sepamos muy bien para qué ni porque. Damos mucha importancia a un consumo que nunca nos deja satisfechos. En este sentido, la televisión está haciendo mucho daño enviando el mensaje de que el dinero es el valor por excelencia y al demostrar que se puede ganar dinero y hacerse famoso insultando a otra persona y sin necesidad de ningún tipo de formación".

Internet es una excelente herramienta para el trabajo, para el ocio… y también para la orientación académica y profesional. Víctor Cuevas, profesor y jefe del departamento de orientación del IES Joaquín Araújo de Fuenlabrada (Madrid), conoce con detalle las ventajas de realizar el proceso de orientación con la ayuda de Internet. Es el autor del blog especializado en orientación académica y profesional "Busca tu camino", que obtuvo un Premio Educaweb en el año 2010. Él mismo lo actualiza muy a menudo (ésta es precisamente una de las virtudes que tiene). "Además, en las entradas del blog, los estudiantes de mi instituto y de otros centros hacen comentarios en los que exponen sus dudas, lo que constituye un caudal de información muy enriquecedor", comenta Víctor Cuevas. "Desde que uso el blog de orientación, las visitas pidiendo consejo se han reducido. Ahora los alumnos vienen con más información, sabiendo las opciones que tienen y buscan resolver sobre todo dudas de carácter personal", comenta Cuevas. "Cuando utilizan el blog, los alumnos son los maestros de sus padres, pues les enseñan a usar una herramienta que éstos desconocen". Sin embargo, "es imprescindible que cuenten con el apoyo de los padres, o de una persona adulta -también un profesor- a la hora de reflexionar sobre lo que les gusta y lo que pueden hacer en el futuro", dice. "El proceso de orientación tiene que ser una reflexión realista y ambiciosa. Y debe hacerse con los padres. "Dices que quieres ser músico…" -imaginamos que dice un padre a su hijo-. "¡Pero si nunca has tocado ningún instrumento!", le responde. Por ello, además del blog, hago sesiones presenciales para los alumnos y para sus familias". Víctor Cuevas recuerda que en el centro educativo en el que trabaja -de estrato social bajo- el deseo que tienen los padres es "que mis hijos lleguen un poco más lejos que yo" y "que sean felices con su trabajo"; "en mi centro no existe una gran presión hacia la consecución de estudios superiores porque mayoritariamente los padres de los alumnos no los tienen, aunque, eso sí, transmiten a sus hijos la idea de que los estudios son muy importantes", dice Cuevas.

De un tiempo a esta parte, desde la universalización de Internet, los jóvenes han empezado a contactar "on line" con los servicios de orientación. Y lo hacen cada vez más. Escriben, por un lado, los que tienen más o menos claro su futuro académico o profesional y necesitan información y asesoramiento concreto, y por el otro, los que tienen más dudas. De este segundo grupo, sorprende como algunos jóvenes se expresan a través de este medio: "No sé qué hacer con mi futuro… Me puede ayudar?", dicen algunos.  "No sé qué voy a hacer con mi vida", dicen otros. Y muchos de ellos escriben sus pensamientos -incluso existenciales, lo que es tan propio de la adolescencia- de una forma extraordinaria. "¿Será porque no sienten la confianza de sus padres y les cuesta hablar de ello? Quizá les falta una educación emocional, una mayor autoestima y están acostumbrados a buscar respuestas inmediatas… y ante una decisión al final de unos estudios ponen en duda toda su existencialidad", se pregunta Anna Soms, y concluye: "El orientador puede ayudarles a clarificar sus valores, relativizar el momento, ordenar opciones, proponer alternativas… con el objetivo de que puedan tomar una decisión con más seguridad". Pero la orientación no sólo es un recurso en momentos puntuales de crisis, los expertos coinciden en destacar su valor "preventivo" a lo largo de la carrera profesional e incluso de la vida de una persona.
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