Redacción de Educaweb.com
08/06/2009
El Consejo de Ministros ha aprobado un Real Decreto sobre los criterios que regirán la convocatoria general de becas para el próximo curso 2009-2010, que contempla nuevas modalidades de ayudas, como las becas de mantenimiento para los alumnos en riesgo de abandono de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) por motivos económicos y becas salario, dirigida a estudiantes universitarios.
La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega precisó en la rueda de prensa posterior al Consejo, que se destinarán previsiblemente 1.134 millones de euros, un 8% más que en la convocatoria anterior.
Las becas de mantenimiento se dirigirán a estudiantes de Programas de Cualificación Profesional Inicial que estudian el módulo de la ESO. Los que tengan rentas más bajas podrán acceder a la ayuda de 1.350 euros con la finalidad de continuar los estudios y terminar la ESO en lugar de ponerse a trabajar.
En cuanto a la beca salario, los estudiantes de grado de rentas bajas podrán optar a esta ayuda de 2.800 euros por curso, cuyo objetivo es compensar la ausencia de ingresos que comporta la dedicación plena a los estudios universitarios y, por tanto, evitar que los jóvenes de rentas bajas se vean forzados a abandonar los estudios para ponerse a trabajar. Además, los estudiantes universitarios con discapacidad también podrán acceder a becas compensatorias en función de su renta.
La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega precisó en la rueda de prensa posterior al Consejo, que se destinarán previsiblemente 1.134 millones de euros, un 8% más que en la convocatoria anterior.
Las becas de mantenimiento se dirigirán a estudiantes de Programas de Cualificación Profesional Inicial que estudian el módulo de la ESO. Los que tengan rentas más bajas podrán acceder a la ayuda de 1.350 euros con la finalidad de continuar los estudios y terminar la ESO en lugar de ponerse a trabajar.
En cuanto a la beca salario, los estudiantes de grado de rentas bajas podrán optar a esta ayuda de 2.800 euros por curso, cuyo objetivo es compensar la ausencia de ingresos que comporta la dedicación plena a los estudios universitarios y, por tanto, evitar que los jóvenes de rentas bajas se vean forzados a abandonar los estudios para ponerse a trabajar. Además, los estudiantes universitarios con discapacidad también podrán acceder a becas compensatorias en función de su renta.