María Reinares. Licenciada en Psicología (UAB), Máster de Clínica en Salud Mental (UB) y Doctora en Neurociencias (UB). Actualmente es psicóloga e investigadora
03/11/2008
¿Qué formación es necesaria para dedicarse a la investigación (licenciatura, doctorado, máster, etc.)
Normalmente la investigación va vinculada a la realización del doctorado que supone la profundización en un tema concreto en el que te vas especializando. El máster, tal como se entendía clásicamente, podía ser una formación añadida pero no imprescindible. No obstante, se ha ido produciendo un cambio que ha supuesto cierta homogeneización entre algunos cursos del máster y el doctorado, aunque para obtener el título de doctor es necesaria la lectura de la tesis.
¿Has sido becaria? ¿Cómo conseguiste la beca?
He sido becaria durante mucho tiempo. Tras la licenciatura realicé un máster a partir del cual me vinculé a un equipo de investigación y asistencia en un hospital. Hay distintos tipos de beca. Se podría decir que existen dos aspectos que pueden facilitar poder optar a un mayor número de becas, por un lado el tener un buen expediente académico y por el otro vincularse a un equipo de investigación con cierto reconocimiento. Obviamente que el proyecto de investigación también debe ser coherente, tener una metodología rigurosa y un interés en el área en la que se inscribe. En nuestro caso, el llevar a cabo también visitas asistenciales te permite plantear aspectos de investigación que normalmente tienen una aplicación clínica.
¿Cuáles son las ventajas y desventajas de ser becario?
Las ventajas están vinculadas con la posibilidad de poder participar de la investigación de temas que te generan cierta motivación e interés. De alguna forma implica contribuir al conocimiento de un área de la que después pueden derivarse beneficios para el avance científico. Además estás muy al día de todos los aspectos novedosos en un campo determinado ya que el intercambio de conocimientos a nivel nacional e internacional suele ser constante.
Las desventajas son básicamente de tipo económico, ya que el sueldo es bastante bajo y además durante mucho tiempo la beca suponía no cotizar a la seguridad social, ambos aspectos muy negativos. Otra desventaja importante es la poca estabilidad futura que supone ya que suelen ser contratos vinculados a proyectos concretos, con lo cual una vez finaliza el proyecto uno debe solicitar una nueva beca. La dedicación que implica también puede ser otra limitación.
¿La investigación exige mucha dedicación?
La verdad es que sí, a menudo implica sacrificar parte de tu tiempo libre dado que siempre hay temas pendientes, aunque también depende de cómo uno se organice y aproveche el tiempo.
¿Cuál es el proceso que has seguido para llegar a tu actual puesto de trabajo?
En mi caso estuve seis años como becaria. Desde hace tres años, estoy con contratos de investigación, aunque siguen siendo contratos vinculados a proyectos concretos. Paralelamente hago asistencia clínica.
¿Cuáles son las salidas profesionales de un investigador de tu especialidad, aparte de la universidad?
Junto a la docencia, lo más habitual es seguir trabajando con contratos de investigación vinculados a proyectos concretos. En algunos casos se puede optar a contratos que te permitan dirigir proyectos del área en el que te has especializado. Es posible que en el futuro se creen contratos de investigador a largo plazo. Algunas personas también han acabado trabajando para la industria (por ejemplo, en compañías farmacéuticas,…). En muchos casos se compagina la actividad investigadora con la asistencia clínica a nivel privado.
Normalmente la investigación va vinculada a la realización del doctorado que supone la profundización en un tema concreto en el que te vas especializando. El máster, tal como se entendía clásicamente, podía ser una formación añadida pero no imprescindible. No obstante, se ha ido produciendo un cambio que ha supuesto cierta homogeneización entre algunos cursos del máster y el doctorado, aunque para obtener el título de doctor es necesaria la lectura de la tesis.
¿Has sido becaria? ¿Cómo conseguiste la beca?
He sido becaria durante mucho tiempo. Tras la licenciatura realicé un máster a partir del cual me vinculé a un equipo de investigación y asistencia en un hospital. Hay distintos tipos de beca. Se podría decir que existen dos aspectos que pueden facilitar poder optar a un mayor número de becas, por un lado el tener un buen expediente académico y por el otro vincularse a un equipo de investigación con cierto reconocimiento. Obviamente que el proyecto de investigación también debe ser coherente, tener una metodología rigurosa y un interés en el área en la que se inscribe. En nuestro caso, el llevar a cabo también visitas asistenciales te permite plantear aspectos de investigación que normalmente tienen una aplicación clínica.
¿Cuáles son las ventajas y desventajas de ser becario?
Las ventajas están vinculadas con la posibilidad de poder participar de la investigación de temas que te generan cierta motivación e interés. De alguna forma implica contribuir al conocimiento de un área de la que después pueden derivarse beneficios para el avance científico. Además estás muy al día de todos los aspectos novedosos en un campo determinado ya que el intercambio de conocimientos a nivel nacional e internacional suele ser constante.
Las desventajas son básicamente de tipo económico, ya que el sueldo es bastante bajo y además durante mucho tiempo la beca suponía no cotizar a la seguridad social, ambos aspectos muy negativos. Otra desventaja importante es la poca estabilidad futura que supone ya que suelen ser contratos vinculados a proyectos concretos, con lo cual una vez finaliza el proyecto uno debe solicitar una nueva beca. La dedicación que implica también puede ser otra limitación.
¿La investigación exige mucha dedicación?
La verdad es que sí, a menudo implica sacrificar parte de tu tiempo libre dado que siempre hay temas pendientes, aunque también depende de cómo uno se organice y aproveche el tiempo.
¿Cuál es el proceso que has seguido para llegar a tu actual puesto de trabajo?
En mi caso estuve seis años como becaria. Desde hace tres años, estoy con contratos de investigación, aunque siguen siendo contratos vinculados a proyectos concretos. Paralelamente hago asistencia clínica.
¿Cuáles son las salidas profesionales de un investigador de tu especialidad, aparte de la universidad?
Junto a la docencia, lo más habitual es seguir trabajando con contratos de investigación vinculados a proyectos concretos. En algunos casos se puede optar a contratos que te permitan dirigir proyectos del área en el que te has especializado. Es posible que en el futuro se creen contratos de investigador a largo plazo. Algunas personas también han acabado trabajando para la industria (por ejemplo, en compañías farmacéuticas,…). En muchos casos se compagina la actividad investigadora con la asistencia clínica a nivel privado.
