Pilar Sánchez Álvarez. Orientadora de un Instituto de Educación Secundaria (Murcia)
07/07/2008
Los alumnos que son objeto del programa de integración son aquellos que tienen necesidades educativas especiales -temporales o permanentes- asociadas a su historia educativa y escolar o a condiciones personales de sobredotación, de discapacidad psíquica, motora o sensorial.
Los alumnos superdotados se consideran alumnos con necesidades educativas especiales, porque dentro del Principio de Atención a la Diversidad, necesitan y tienen derecho a una respuesta educativa ajustada a sus necesidades.
La superdotación parece definirse mejor por una combinación de características de acuerdo con una consideración multidimensional Estas características son de tipo intelectual (inteligencia fluida, conocimiento en un dominio y la habilidad de manejo de información), como de índole personal (motivación, autoconcepto, estilos intelectuales, el ambiente). Se compensan e interactúan entre sí dando lugar a categorías que permiten diferenciar a los sujetos en superdotados, talentosos, expertos y creativos.
Medidas educativas de tipo general
- Tratar al alumno/a como uno más, de la forma más normalizadora posible, aunque teniendo en cuenta sus particularidades.
- Asumir las capacidades del alumno/a con naturalidad, evitando actitudes contrarias a su integración.
- Conocer al alumno/a antes de pedirle o exigirle algo: Observar su comportamiento, capacidades,... y actuar en consecuencia.
- Pedir su colaboración y/o participación en clase.
- Cuidar que el alumno/a no se sienta desplazado en determinadas actividades: buscar alternativas (simultáneas), dar opciones,...
- Favorecer la integración social, aprovechando cualquier ocasión propicia para ello que se presente de forma espontánea (o provocarla).
- En general, procurar que se establezca un buen clima de convivencia (respeto, tolerancia, colaboración,...) en el aula y fuera de ella, que favorezca el proceso de enseñanza y aprendizaje.
- Tener buena predisposición a hacer las oportunas adaptaciones curriculares para posibilitar o facilitar el aprendizaje a los alumnos.
- Mantener un contacto frecuente con las personas (docentes o no) que inciden directamente sobre el alumno/a.
- La evaluación se debe hacer teniendo en cuenta las adaptaciones curriculares establecidas para cada materia y con dependencia de las características de los alumnos.

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Los alumnos superdotados se consideran alumnos con necesidades educativas especiales, porque dentro del Principio de Atención a la Diversidad, necesitan y tienen derecho a una respuesta educativa ajustada a sus necesidades.
La superdotación parece definirse mejor por una combinación de características de acuerdo con una consideración multidimensional Estas características son de tipo intelectual (inteligencia fluida, conocimiento en un dominio y la habilidad de manejo de información), como de índole personal (motivación, autoconcepto, estilos intelectuales, el ambiente). Se compensan e interactúan entre sí dando lugar a categorías que permiten diferenciar a los sujetos en superdotados, talentosos, expertos y creativos.
Medidas educativas de tipo general
- Tratar al alumno/a como uno más, de la forma más normalizadora posible, aunque teniendo en cuenta sus particularidades.
- Asumir las capacidades del alumno/a con naturalidad, evitando actitudes contrarias a su integración.
- Conocer al alumno/a antes de pedirle o exigirle algo: Observar su comportamiento, capacidades,... y actuar en consecuencia.
- Pedir su colaboración y/o participación en clase.
- Cuidar que el alumno/a no se sienta desplazado en determinadas actividades: buscar alternativas (simultáneas), dar opciones,...
- Favorecer la integración social, aprovechando cualquier ocasión propicia para ello que se presente de forma espontánea (o provocarla).
- En general, procurar que se establezca un buen clima de convivencia (respeto, tolerancia, colaboración,...) en el aula y fuera de ella, que favorezca el proceso de enseñanza y aprendizaje.
- Tener buena predisposición a hacer las oportunas adaptaciones curriculares para posibilitar o facilitar el aprendizaje a los alumnos.
- Mantener un contacto frecuente con las personas (docentes o no) que inciden directamente sobre el alumno/a.
- La evaluación se debe hacer teniendo en cuenta las adaptaciones curriculares establecidas para cada materia y con dependencia de las características de los alumnos.

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